Turismo Avila

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De nuevo sobre la Plaza de San Vicente y luego de respirar aliviados al notar que en el auto todo está en su lugar, podrán contornear las murallas (en auto) hasta la calle de los Leales, que sale hacia la izquierda, para desembocar en la Plaza de Italia. A la izquierda se observa la Casa de los Deanes (residencia del siglo XVI alrededor de un patio central). Visítelo, si usted es fanático de los flamencos, por su tríptico de Memling en el Primer Piso. Enfrente está la Iglesia de Santo Tomé el viejo.
La calle de Estrada comunica la Plaza de Italia con la de Santa Teresa, frente a la cual se encuentra la Iglesia románica de SAN PEDRO con una vistosa roseta.  Junto con la de San Vicente y el Convento de Santo Tomás constituye uno de los monumentos religiosos más valiosos de la ciudad. Rodeando a San Pedro se verá a la derecha la Iglesia de Santa María la Antigua. La calle Gabriel y Galán que vendría a enfrentar la fachada principal de esta última se bifurca frente a un parque. Tomando a la izquierda por el Paseo Alféreces Profesionales, se llega al hermoso Convento de Santo Tomás. El Convento, aparte de sus valores arquitectónicos, posee su interés histórico, habiendo sido la residencia de verano de los Reyes Católicos (cuyo emblema el yugo y las flechas, sirven de motivo decorativo en distintos lugares del Convento), Universidad y sede de la Inquisición, lo que me recuerda la tercera regla que ustedes deberán tener en cuenta:
3)Sino quieren caer antipáticos, olvídense de las críticas, en voz alta, a la gestión genocídica de los conquistadores (los españoles están -en general- orgullosos de su “Descubrimiento “) y, fundamentalmente, eviten las críticas a la Reina Isabel, pues la “Dama de Hierro del siglo XV” es una verdadera superstar de la popularidad entre las testas coronadas que pueblan la historia de España. Ese carisma sobrevivió los siglos a pesar de las contradicciones entre su profunda fe católica y la instauración -con renovados bríos- de la inquisición y sus fogatas.
Se la recuerda por haber derrotado definitivamente a los moros de Granada, por haber expulsado a los judíos (con las desastrosas consecuencias económicas del caso) y por ser la gestora de una España unificada. Supo soportar estoicamente la muerte de su único hijo Juan (enterrado en el Convento), la locura de su hija Juana y los deslices extra conyugales de Fernando,quien la obsequió con cuatro hijos bastardos reconocidos, además de los probables anónimos.

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