Ayuntamiento de toledo

catedral-detalle-pasillo

Si dejaron las compras para luego, son las 12:30, de modo que aún les queda una media hora para contemplar a gusto la ciudad desde la Torre. Pero me temo que fueron débiles, y sospecho que ya deben ser las 12:50, en ese caso salgan corriendo hasta la calle Hombre de Palo, desde donde una pequeña puerta permite subir a la galería superior del Claustro, de donde se accede al Campanario del Siglo XV. Ignoren con una sonrisa desdeñosa al portero quien, luego de indicarles un cartel que indica que la hora de cierre de la Torre es a las 13:00
(sin duda suponiendo que por no hablar español, no entendieron el cartel) les hace curiosas señales, abriendo y cerrando la mano varias veces. A propósito de eso, más tarde se darán cuenta de que casualmente, la cantidad de veces que él abrió su mano multiplicado por cinco (los cinco dedos) se corresponde con el número de escalones que deberán subir. Precipítense escaleras arriba, tratando de no chocar con la gente que (naturalmente) vienen bajando ya.
Ese dolorcito que usted siente en el pecho al promediar la subida, es seguramente de origen muscular, pero si persistiera, le aconsejo que se quede quieto y tras consultar con su tarjeta de seguro médico, llame a la ambulancia.
Una vez arriba, concéntrese en respirar, mientras su mujer dedica los cinco minutos que le restan para sacar fotos y Filmar el espléndido panorama que se observa desde allí.
Luego cómodamente en su casa, podrá disfrutar de todo eso, mirando la filmación.
Respirando acompasadamente, para oxigenar sus músculos, baje las escaleras.
Como su aspecto cianótico se puede deber también al hambre, les aconsejo que busquen rápidamente un lugar para comer. Están demasiado agotados para saborear una comida refinada así que elijan el sitio más cercano que tenga un menú turístico accesible, claramente indicado en el exterior.
Entren, ordenen el menú turístico en un español correctamente articulado y absténganse de agregar a lo ofrecido siquiera un tiiste vaso de agua. Terminado de comer, descansen hasta qua el color le haya vuelto al semblante.

Comentarios

Dejar un Comentario