Viajes florencia

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Saliendo de Sta. María Novella verán sobre la Plaza, dos pequeños obeliscos sostenidos por cuatro tortugas de bronce de Giambologna (1608) y que marcan los puntos extremos para las carreras de carros que se real izaban allí a partir de 1560. Frente a la iglesia está la Loggia de San Pablo de 1489, con 9 medallones de Andrea della Robbia. Caminando bajo el pórtico al llegar a la esquina de la vía della Scala verán el gran Tabernáculo de Francesco Fiorentino. De aquí tomen por la vía de Banchi y su continuación la vía Cerretani y pasarán frente a una de las iglesias más antiguas de la ciudad: Sta. María Maggiore (del siglo X), aunque de su fundación sólo le queda la torre. A lo alto, la cabeza romana que los contempla es conocida familiarmente como “la Berta”, vaya uno a saber en honor (o no) de quién. Más adelante a su derecha las racadas de mármol con ventanas góticas pertenecen a la LOGGIA DI BAGALLO donde como su nombre lo indica se dejaba a los niños abandonados, al igual que frente al Hospital de los Inocentes.
Aunque la población de Florencia oscilaba en la época entre 50.000 y 100.000 habitantes (cuando Londres apenas llegaba a los 50.000), igual tanto lugar para abandonar recién nacidos parece indicar cierta desaprensión. Lo de la oscilación en este caso no es el viejo truco de no saber qué escribir sino que se refiere a cifras antes o después de la peste negra que en 3 años mató a 25 millones de personas. Y en los sobre vi vientes sembró la conciencia de su propia importancia al escasear la mano de obra. Lo cual a su vez les hizo abandonar el campo para buscar mejores salarios en la ciudad. Esta actitud poco solidaria con sus explotadores feudales provocó la subdivisión y arrendamiento de los campos e hizo tambalear el viejo sistema feudal.
Las estatuillas de la Loggia son de un alumno de Pisano (1395), mientras que la Virgen con el niño es de Amoldi(1361). La reja de hierro forjado a su vez es obra del sienes Perrucci (1358).

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