Venecia Italia

Dense vuelta y observen el reverso del tímpano del portal principal. Se trata de un excelente mosaico del siglo XIII. Más arriba, la bóveda del Paraíso en un trabajo de mosaico hecho sobre diseños del Tintoretto.
El monumental mosaico de la cúpula representando al Pentecostés y a los pueblos a evangelizar es de comienzos del siglo XIII.
De la nave derecha se accede al BATISTERIO adornado con mosaicos del 1300 que relatan la vida de Cristo y San Juan Bautista. La fuente bautismal es de Sansovino (1546). Al costado, se encuentra la CAPILLA ZEN (que viene a ocupar una parte del Nártex). Tiene mosaicos del siglo XIII relativos a vida y milagros de San Marco.

En la nave izquierda se eleva el “capitello” una pequeña construcción de mármol coronada de una enorme ágata.
El transepto izquierdo tiene mosaicos del siglo XII en la cúpula. La última Cena y los Milagros de Jesús en cambio fueron realizados sobre diseños de Veronese y Tintoretto en el siglo XVI.
Sobre la cúpula del crucero del transepto se ve una Asunción del siglo XIII. El coro está precedido de hermosas estatuías de fines del siglo XIV
El CORO exige una visita (y lamentablemente un billete de entrada también). Está cubierta por una cúpula con excelentes mosaicos bizantinos y bajo un baldaquino de antiguo mármol verde sostenido por columnas esculpidas de alabastro, descansan ¡al fin! los restos de San Marcos.
Pero para los que no son especialmente devotos del Santo, el interés del Coro radica en la célebre Palad’ Oro, un increíble retablo bizantino de 975 algo reformado hasta su forma actual de 1340. Antes de que Napoleón se llevara algún recuerdo poseía 1300 perlas, 400 granates, 300 zafiros, 300esmeraldas, 90 amatistas, 90 rubíes además de los esmaltes magníficamente trabajados. Lo demás, por supuesto, es oro. En fin. Que uno no puede pensar con cierta melancolía que, si en lugar de andar escondiendo los restos de San Marcos, los venecianos hubiesen ocultado la Palad’Oro, seguramente ningún milagro lo hubiera hecho aparecer.
Saliendo del CORO (¡y con el mismo billete!) podrán entrar al TESORO al que se accede por el brazo derecho del transepto. Aunque luego de la Pala d’ Oro todo parece algo pobre, igual se afirma que todo lo que No se ve se lo llevó Napoleón de recuerdo. Lo que sí se ve son, en parte, también souvenirs de viaje de los de la Cuarta Cruzada, y de Marco Polo.
Venecia, como verán, además de ser la ciudad de los Canales, es la ciudad de las escaleras como pronto (¡ay!) aprenderán. Así que vayan entrenándose subiendo desde el Nártex a las galerías de donde se obtiene una maravillosa vista del interior de la Basílica, del diseño del pavimento y de los magníficos mosaicos de la bóveda desde la distancia adecuada a la edad y curvatura de su córnea.

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