Turismo de Venecia Italia

Bien. Ahora entren al Palacio por la majestuosa Puerta DELLA CARTA construida por Giovanni Buono (1400) en un estilo gótico florido. Contrariamente a lo que ustedes piensan, la puerta no se llama así porque el dux se entretenía en timbear bajo ella, sino porque es allí donde se exponían los decretos.
El patio es un excelente ejemplo del estilo renacentista ricamente decorado de estatuas, en particular la fachada del fondo. Esta construcción siguió al gran incendio de 1483 que destruyó gran parte del Palacio. A cada lado del arco de entrada (llamado Arco Foscari) hay réplicas del Adán y Eva de Rizzo. Fue en este patio donde se decapitó al dux Faliero a quien su preocupación por los cuernos le hizo perder la cabeza.
Frente a ustedes la Escalinata de los Gigantes (proyectada por Rizzo)con las estatuas de Marte y Neptuno obra tardía de Sansovino (1554) que de pronto pueden resultar algo desproporcionadas. Aunque hay que recordar que en el rellano alto de la escalera se realizaba la solemne ceremonia de la investidura del Duque con toda su pompa lo cual seguramente se ensamblaba mejor con la obra de Sansovino que los turistas japoneses con sus máquinas de video.
De la Galería, la Scala d ‘Oro conduce a los Departamentos Ducales que sólo conservan de origen el rico artesonado de los techos y algunas chimeneas de los Lombardo. Esta escalera fue diseñada por Sansovino (1556) y debió ser (mal) reparada varias veces. Se salvaron de las restauraciones los grupos escultóricos de Aspetti, en cambio la sufrieron, en distinto grado, los frescos de los recuadros y la bóveda.
Una vez arriba, se visitan sucesivamente la Sala de los Scarlatti (antesala de los consejeros ducales que vestían de escarlata), la de los Mapas, la Sala Grimani, la de los Estucos y la de los Filósofos (llamado así por unos cuadros que ya no están). Luego sigan a través de tres salas que actualmente funcionan como pinacoteca. Entre muchas obras se destacan algunas excelentes de Jerónimo Bosch. Se destacan porque son buenas, y porque no son venecianos. Como verán están en una ciudad muy localista y la mayoría de los trabajos que decoran el Palacio Ducal en particular, y los demás edificios en general, son de la escuela veneciana.
La pintura veneciana que descubrió el renacimiento algo tardíamente, tiene algunas características bien individualizables. Por ejemplo un empleo exhuberante del color. Doménico Veneziano (1445) a quien ustedes vieron en la Galería de los Oficios pero no se acuerdan, fue adoptado como maestro por los Impresionistas justamente por su sentido del color.
Lamentablemente de este Doménico Veneziano no queda mucha obra debido a su aficción al laúd.
No. No es porque perdiera demasiado tiempo con la música sino porque fue asesinado a golpes de laúd y un trozo de plomo. Según parece Doménico compartía con Andrea Castagno el gusto por la pintura, el laúd y las novias (las de cada uno). Andrea Castagno es el de la Anunciación de Santa María Novella en Florencia. ¿Tampoco se acuerdan? ¿Pero ustedes están seguros que estuvieron en Florencia?
Este Castagno, hombre de muy mal carácter, se fingía amigo de Veneziano pero en el fondo estaba torturado por los celos (por la pintura, no por la novia). Así que un día que Doménico había salido adarle serenatas a la novia con el laúd, Castagno lo esperó en una esquina oscura y lo asesinó con su propia arma musical. Cosa que confesó en su lecho de muerte años después.
Otro rasgo característico de la pintura veneciana es su sensualidad. Lejos de las figuras angelicales de un Botticelli o de los fríos estudios anatómicos de un Miguel Ángel, los personajes del Tiziano o el Tintoretto apenas esconden una carne mórbida y voluptuosa. El cuerpo ya no es un sostén para los pliegues de túnicas de lienzo. En Venecia el cuerpo es el continente que moldea las telas, que son, además, de ricas texturas y elaborado diseño En resumen. El veneciano se muestra en sus pinturas tal como es: de buen comer, buen sexo y buen vestir.

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