Castillos de TRIANON

A medida que el guía les muestre las distintas habitaciones, galerías, escalinatas, etc. verán que todo (jardines, mobiliario, decoración y el propio edificio) son una gigantesca escenografía para la actuación de esa obra unipersonal llamada Luis XIV.
Dije “el guía”, no “la guía” o “esta guía”, porque la visita de Versailles es guiada, o sea que si tienen la mínima precaución de seguir a UN guía que hable algún idioma que se aproxime al español, se enterarán de todo lo que tienen que saber prescindiendo de esta guía.
También podrán luego recorrer los jardines trazados con un formalismo exasperante con sus fuentes, lagos, canales, canteros y estatuas.
A pocos pasos se encuentran los Castillos de TRIANON. El Palacio Grande fue construido en seis meses por Mansart en el lugar donde Luis XIV solía tomar el te con Mme. de Montespan. Esos dulces recuerdos no despertaron mayor emoción en sus descendientes que pocas veces residían all í. La decoración es de estilo Luis XTV pero el mobiliario corresponde más bien al estilo Imperio.
Luis XV, para no ser menos, decidió eternizar sus recuerdos erótico-gastronómicos elevando del Pequeño Trianón en el lugar donde realizaba sus pic-nics con Mme. de Pompadour, para disfrutarlo con la sucesora de ésta, Mme. du Barry.
Sin embargo el pequeño castillo se asocia más bien con María Antonieta quien solía refugiarse allí diariamente para escapar de la etiqueta de la corte.
Ocasionalmente se disfrazaba de pastora para jugar a los campesinos con sus damas de honor en una especie de pequeño caserío en los jardines.
Ese tipo de tontas frivolidades hacen posible que sea cierto que, cuando alguien le dijo que el pueblo clamaba por pan, ella contestara sorprendida:
– ¿ Y por qué no comen torta?
Una frase tal vez igualmente apócrifa como aquella atribuida a Luis XIV de: “El estado soy yo “

Comentarios

Dejar un Comentario