El valle sagrado
En el valle sagrado
Llovía cuando subí al autobús a las 7.00 horas para unirme al grupo que salía de Cuzco para iniciar el recorrido del sendero del Inca. A excepción de un par de peruanos que pasaban las vacaciones en Lima, todos los demás éramos europeos. Una hora después de emprender la marcha, descendíamos en un fuerte desnivel hacia el valle y las fértiles tierras que en otro tiempo fueran el baluarte del Imperio inca, un lugar espiritual conocido como el valle Sagrado.
En la ciudad de Urubamba. nos detuvimos brevemente para almorzar antes de continuar hacia Ollantaytambo. donde una enorme fortaleza inca que forma terrazas y un templo, utilizados en otro tiempo como baluartes incas tras la caída de Cuzco en 1536, se aferran a la ladera de la montaña en un extremo de la población. Aquí terminan el valle Sagrado y la carretera principal. Un camino de tierra continúa más allá del mojón del kilómetro 77 en Chilca, hasta el kilómetro 82 (véase Viajar solo, página 105). Más allá de este punto se encuentra el final del sendero y un estrecho puente de suspensión que salva el río Urubamba.
Se descargó el equipo de acampada, el equipaje y las vituallas y los porteadores iniciaron su poco envidiable tarea de levantarlos y colocárselos a la espalda. Empezamos a caminar hacia las 10.30 horas y cruzamos el río hasta el principio del sendero del Inca. Durante la primera hora caminamos por un terreno llano, escasamente boscoso, donde la alegría del viajero y «la barba del viejo» (Clematis vitalba) cuelgan de las retorcidas ramas de los árboles. Los cactus, altos y delgados, como afilados lápices, con brillantes flores naranjas y amarillas, crecen entre las ramas más bajas y las matas amarillas de retama en flor (Cytisusscopartus) añaden una nota más de color.
De vez en cuando nos encontramos con casas de piedra o de adobe, con tejados de paja y el humo de las hogueras de la cocina saliendo de las ventanas sin cristales. Al mediodía llegamos a la primera de una de las muchas pendientes ascendentes, una inclinación suave pero continua del sendero que serpentea entre bajas murallas de piedra. Aún goteaba, pero la lluvia cesó mientras almorzamos y ese día no llegamos a empaparnos en ningún momento.
Este primer lugar inca del sendero era Llactapata. una enorme fortaleza situada estratégicamente en la ladera de la montaña, lo que permite a los habitantes amplias vistas de los ríos Cusichaca y Urubamba. La producción agrícola obtenida de las capas de escarpadas terrazas contenidas con piedras bien podría haber mantenido a la población de Machu Picchu abastecida de alimentos.
Viajar a peru
CAMINAR A ELEVADA ALTITUD
Caminar a una altura elevada resulta fácil si encuentra el equilibrio adecuado, aquel punto en el que el oxigeno que inhale equivalga al oxigeno que utiliza su cuerpo para el nivel de ejercicio impuesto.
□ No intente seguir el ritmo de los demás; camine al suyo propio.
□ Procure dar pasos pequeños a una velocidad lenta pero constante, en lugar de lanzarse hacia delante y tener que detenerse para recuperar la respiración.
Si le queda respiración suficiente para cantar, puede caminar más de prisa; si ni siquiera puede hablar, necesita ir más despacio.
Ciudad Cuzco
Yacimientos arqueológicos
Pasé varios días entrando y saliendo de Cuzco, explorando la herencia cultural que se observa en todo, desde los antiguos yacimientos arqueológicos hasta los modernos y tradicionales mercados andinos actuales. Se necesitan por lo menos un par de días sólo para investigar las estrechas callejas que ascienden empinadamente en todas direcciones desde la plaza de Armas. Las joyas arquitectónicas le esperan en cada esquina, como por ejemplo la catedral y la iglesia de la Compañía, en la plaza, las antiguas murallas incas de la calle Hatunrumiyoc y los pequeños y ocultos patios españoles dominados por balcones envueltos en geranios colgantes, que se encuentran en los barrios residenciales como San Blas.
En cada calle del centro de la ciudad hay tiendas artesanas que venden desde tejidos, sombreros e instrumentos musicales andinos, hasta cerámica y los ubicuos jerseys hechos de lana de alpaca. La alpaca es un animal de pelo denso pariente de la llama, la bestia de carga local y fuente de carne. Las mujeres con vestidos tradicionales recorren las calles secundarias con sus llamas cargadas, utilizándolas todavía para sus tareas cotidianas, mientras que las de mentalidad más comercial posan con ellas para hacer fotos en la plaza de Armas.
Cuzco ha hecho compatibles el genuino ambiente andino con el turismo, y cuenta con un buen número de buenos hoteles, restaurantes y bares como el de las Llaves cruzadas, en la plaza de Armas, que son un imán para los viajeros internacionales. De hecho, fue allí adonde me dirigí en cuanto llegué en el tren procedente de Puno.
La zona de los alrededores es tan fascinante como la ciudad y pasé una tarde muy agrá-
dable a caballo, visitando los yacimientos arqueológicos. La visita incluyó la extraña roca ceremonial de Qenko, las fuentes naturales de Tambo Machay, el fuerte de Puca Pucará, la oculta cueva interior del templo de la Luna y la fortaleza de Sacsahuamán. El 24 de junio de cada año se congregan en este lugar miles de personas para contemplar a Inti Raymi, la representación anual del festival del solsticio inca del invierno. Estas ruinas, por sí solas, serían motivo más que suficiente para visitar la zona y, sin embargo, demostraron ser sólo un adelanto de lo que encontraría después, cuando recorrí el sendero del Inca hasta el más famoso de todos los lugares: Machu Picchu.
Cuzco
Cuzco es el destino más popular entre quienes visitan Perú. Se halla situado a bastante altura en los Andes, en un valle fértil a 3.310 metros de altitud, rodeado por un espectacular paisaje montañoso. Las montañas y los ríos que lo recorren son un lugar idílico para caminar, montar a caballo y efectuar descensos en balsa por aguas bravas, pero el verdadero atractivo de esta zona es su extraordinaria historia.
Cuzco fue la sede del Imperio inca y se convirtió en la capital de los incas en 1438 d. de C, bajo su emperador Paracuti. No fue el primero en instalarse en el valle (la ciudad original fue fundada por Manco Capaz, el primer emperador inca, en 1200 d. de C.) pero sí casi el último, pues los conquistadores españoles, al mando de Pizarro, llegaron en 1533. Un año más tarde se convirtió oficialmente en ciudad colonial española y, aunque seguía teniendo un gobernador inca, fue dividida entre los hombres de Pizarro. Durante los años que siguieron, Cuzco y la fortaleza inca de Sacsahuamán, situada sobre una montaña que dominaba la ciudad, se convertirían en lugares donde se libraron muchas batallas. Estas luchas por el poder no se dieron sólo entre incas y españoles, sino también entre las diversas facciones de estos últimos. La más devastadora fue la batalla de 1536, en la que murieron 1.500 incas y los supervivientes, los últimos miembros de la civilización inca, se instalaron en la jungla, en Vilcabamba. Se quedaron allí hasta su derrota final en 1572, cuando su líder, Tupac Amaru, fue públicamente ejecutado en el centro de Cuzco por el virrey español Toledo.
Los incas se dieron a conocer por su impresionante arquitectura. Desarrollaron un sistema de tallado de bloques enormes de piedra con varios ángulos, que llevaban a cabo con notable precisión. Aunque las piedras tenían tamaños irregulares, encajaban perfectamente y se utilizaron para construir increíbles muros capaces de resistir la considerable actividad sísmica tan corriente en los Andes. No obstante, los españoles tenían sus propias ideas sobre la arquitectura y en el proceso de derrotar a los incas desmantelaron la mayoría de sus templos, fortalezas y mejores edificios, y utilizaron las piedras para construir otros nuevos. La arquitectura colonial de los siglos XVI y XVII fue igualmente impresionante, con lujosas iglesias barrocas, ornamentados balcones de madera y acercas cubiertas y porticadas flanqueando la plaza central.
Esta variada historia ha convertido a Cuzco en uno de los lugares más fascinantes que se pueden visitar. Aunque la civilización inca ha desaparecido nos han quedado, sus obras de piedra y su legado cultural que sostiene la actual industria turística.
Perú
Perú tiene tres zonas geográficas radicalmente diferentes, con condiciones climáticas propias. En la enorme cordillera de los Andes, la espina dorsal del país, abundan los occidentes naturales como ríos y volcanes y, entre ellos, el cañón más profundo del mundo. La zona destaca por su gran riqueza cultural aportada por las sociedades andinas modernas, cuyos ejemplos más sobresalientes son la arquitectura colonial y el legado arqueológico del Imperio inca. Al este de los Andes se encuentra la jungla de la cuenca del Amazonas, la selva pluvial tropical más grande del mundo. Al oeste, entra las moni añas y el océano Pacífico, se extiende la estrecha franja de llanuras costeras, en buena medida desiertas, con la capital, Lima, y los extraordinarios yacimientos arqueológicos de Nazca en el sur y de Chan Chan en el norte. Para el viajero aventurero, Perú ofrece una variedad de interesantes actividades a pie, a caballo y en el agua, y una oportunidad única para obtener una visión fascinante de algunas culturas, tanto antiguas como modernas.
SUBMARINISMO
SUBMARINISMO
Resulta muy interesante y gratificante practicar el submarinismo alrededor de las islas Galápagos, pues hay una enorme variedad de vida marina. Puede elegir entre diversas embarcaciones en las que vivir a bordo, o viajes de un día desde Puerto Ayora. No obstante, las Galápagos no son un lugar adecuado para buceadores inexpertos. Hay corrientes peligrosas y una desafiante topografía submarina. No hay cámara de descompresión en ninguna de las islas y está a 640 kilómetros del continente.
Viajar en crucero
Elegir un crucero
Ir a las Galápagos es caro, pero sería una pena echar a perder esta maravillosa experiencia al tratar de economizar en un crucero. Puede encontrarse con historias terroríficas acerca de servicio deficiente y barcos mal mantenidos, algunos de los cuales se han llegado a hundir. Por ello, es preferible viajar con una empresa acreditada y evitar los servicios económicos. Yo viajé con la embarcación de clase turistaSulidae, de la empresa Angermeyer, y fue un crucero excelente en todos los sentidos. Angermeyer dispone de otras embarcaciones de clase turista y yates de lujo. Los yates más pequeños, con espacio para 10 a 16 pasajeros llegan a una más amplia variedad de lugares y son más apropiados para el ambiente que los grandes cruceros con los que pueden llegar a desembarcar al mismo tiempo de 40 a 80 pasajeros.
Las embarcaciones siguen un itinerario fijado que se establece anualmente. Si tiene un interés por alguna isla o especie de animal en particular, tendrá que encontrar una embarcación que siga un itinerario adecuado. Si su prioridad es bucear, informe de ello a su operador turístico, ya que la mayoría de las embarcaciones sólo disponen de instalaciones para la práctica del submarinismo en ciertas salidas. Su itinerario para esa travesía será entonces, normalmente, un crucero especializado, orientado hacia el submarinismo.
Suele haber cruceros de cinco y de ocho días. El primero y el último se emplean casi por completo en viajar a o desde el continente, de modo que si el tiempo y el dinero solo permiten, es preferible un crucero de ocho días.
Galapagos islas
Cuándo ir
Puede visitar las Galápagos en cualquier época del año, pero los cruceros ofrecen unos precios algo más baratos en temporada baja, los meses de mayo, junio, septiembre y octubre. La fauna se puede observar durante todo el año, pero como las temporadas de apareamiento y nidificación varían para cada especie no hay ninguna época perfecta para verlo todo, y debe usted comprobar las fechas si tiene interés específico por algo. La temporada de las lluvias es de enero a mayor y la temporada seca de junio a diciembre. Pueden producirse fuertes chaparrones en la temporada de las lluvias, aunque debería haber períodos soleados. En la temporada seca abundan nieblas y nubes. Hace calor ludo el año, pero más con las lluvias, sobre todo en febrero, cuando las temperaturas pueden alcanzar niveles superiores a los 30 °C. Si no le gusta navegar, tenga en cuenta que el mar puede estar muy agitado entre agosto y octubre.
Viajar a Ecuador
Viaje por el interior
Dos líneas aéreas tienen vuelos desde Quito, vía Guayaquil, hasta las islas Galápagos. TAME vuela a isla Baltra, en la punta norte de la isla Santa Cruz. Hay un servicio de autobús desde el aeropuerto, vía transbordador, hasta Puerto Ayora. la ciudad principal; el viaje dura unas dos horas. SAN-Seata vuela a isla San Cristóbal. El aeropuerto está en las afueras de la ciudad principal, Puerto Baquerizo Moreno.
Un transbordador de pasajeros funciona entro Puerto Ayora y Puerto Baquerizo Moreno, pero al no tratarse de un servicio diario, tiene usted que comprobar totalmente el horario de regreso.
Viaje a islas galapagos
PLANIFICACIÓN
La zona del parque nacional es tan vasta, que resulta imposible visitar todos los lugares en un solo viaje. La mejor forma de echar un buen vistazo general es realizar un crucero por las islas, viajando por la noche y visitando nuevos lugares cada día. Si se aloja en uno de los hoteles de Puerto Ayora o Puerto Baquerizo Moreno, podrá organizar excursiones de un día a diversas islas. No obstante, debe saber que los lugares que puede visitar una salida de un día son muy limitados y que se emplea mucho tiempo en llegar y regresar de las islas. No es esta la mejor forma de ver las Galápagos, pero es la única opción si no puede encontrar un crucero o no quiere dormir en un barco.










