Turismo galapagos

Volcanes y creación de tierra
Vaya a donde vaya, en las Galápagos siempre será consciente de su extraordinaria geología. Se trata de islas volcánicas, en cambio constante y todavía muy activas. La masa terrestre de las islas es nueva en términos geológicos y en el tiempo real. Eso significa que es posible ver cómo han sido creadas las islas y cómo los volcanes han producido extrañas formaciones geológicas e insólitos paisajes, y aprender las diversas fases del largo proceso de colonización por parte de plantas y animales.
En Floreana hay túneles subterráneos de lava que conectan el mar con una laguna interior. En Sombrero Chino, una isla cuya forma recuerda un sombrero chino, pueden verse los túneles de lava por encima del suelo, con sus flujos de magma solidificado plegado en cordones y nudos para formar una quebradiza costra negra. En Santiago, las capas de ceniza volcánica se han compactado para formar una suave roca marrón llamada toba volcánica, cruzada por posteriores ríos de lava negra. En el punto más alto de Bartolomé, se encuentran plantas pioneras, como los cactus de la lava (Brachycereus nesiotkus) y la extensa Tiquilia nesiotica, capaces de crecer sobre roca sólida. Desde arriba se puede divisar la isla Santiago, donde verá con claridad un río de lava de apenas cien años de antigüedad, cuyo trayecto hacia el océano formó pequeños islotes que ahora se elevan como aisladas piezas de ajedrez sobre un mar negro.
El panorama contemplado desde Bartolomé me ayudó a situar las Galápagos en la debida perspectiva: al mirar hacia la bahía y la distante topografía, quedó claro lo diferente que es una isla con respecto de la siguiente, razón por la que las Galápagos pueden mantener a una diversidad tan grande de especies animales y vegetales.
El último día, antes de regresar al aeropuerto de Baltra, hubo tiempo para realizar una visita a primeras horas de la mañana a la isla de North Seymour, donde hay una colonia nidificadora de fragatas. En una fascinante demostración de cortejo, los machos mostraron sus enormes buches hinchados como globos para atraer a las hembras mientras que, cerca, los alcatraces de patas azules atendían a sus polluelos en los nidos hechos en el suelo. Como tantos otros de los animales que habíamos visto esa semana, tanto los alcatraces como las fragatas se mostraron totalmente indiferentes a nuestra presencia. Es precisamente esta tolerancia del hombre lo que hace que las islas resulten tan atractivas para el visitante. En el pasado, esa ausencia de temor habría podido significar la condena de los animales, pero no ocurre así hoy día. Estas islas singulares y su fauna están tan bien protegidas que el interés y los ingresos generados por una observación tan de cerca de los animales asegura su continuada supervivencia y éxito.
Lo mismo que en tiempos de Darwin, las Galápagos son un laboratorio vivo donde pueden verse los principios de la evolución en funcionamiento y el nacimiento de nuevas tierras. Y puede tener la seguridad de que sean cuales fueren las islas que tenga la oportunidad de visitar, o la época del año, tendrá garantizada una experiencia para toda la vida y una aventura en el delicado mundo de la ecología, que tanto respeto inspira.

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