Las tumbas nazca

Las tumbas nazca
Una de las principales fuentes de información sobre el pueblo nazca han sido las tumbas puestas al descubierto cerca de la ciudad. Y digo «puestas al descubierto» porque han sido excavadas, se ha saqueado su contenido y se han dejado los restos esparcidos por el desierto. Al día siguiente de mi viaje a Cáhuachi, realicé una visita organizada a uno de esos lugares, en Chauchilla. En la década de 1970, cuando se descubrió el cementerio, éste ya había sido saqueado y por los alrededores había desparramados unos 800 cadáveres momificados. Recientemente, un equipo de investigadores del municipio de Nazca ha limpiado el lugar, excavando algunas tumbas y devolviendo algunas de las momias a sus lugares de descanso.
Resulta una experiencia muy extraña ver cadáveres que tienen 1.200 años de antigüedad, sentados en un pozo abierto, rodeados de sus prendas de ropa y restos cerámicos. Originalmente, los cuerpos se conservaron con cal y algodón, fueron colocados en posición fetal y luego secados. A continuación, se envolvieron las momias en tejidos, dispusieron en urnas funerarias y se situaron en las tumbas, sentadas, frente al sol naciente, en dirección al este. Ahora, con la cerámica roca y las momias expuestas a los elementos, el largo pelo trenzado y la piel tatuada se desprende de los huesos, convirtiéndose en polvo y dejando esqueletos que están calcinados por el sol.
Originalmente, cada tumba tenía tres niveles: el primero se dejaba vacío, el segundo contenía las momias y el tercero se destinaba a guardar las posesiones del difunto. Son esas posesiones las que han revelado muchas cosas sobre la cultura, poro también las que han atraído a los expoliadores. Incluso en la actualidad, este lugar, que constituye una atracción turística, queda completamente abierto durante la noche, sin vallas ni vigilancia. En la última década han desaparecido la mayoría de las aproximadamente dos mil momias que se excavaron de las diversas tumbas de los alrededores de Nazca.

Nazca Tour

Cursos de agua y lugares ceremoniales
Pasé muchas horas con Viktoria, mientras olla me hablaba de algunas de las teorías más recientes. Explicó como David Johnson, un arqueólogo estadounidense y experto en recursos hidráulicos, ha establecido una correlación entre las líneas y los cursos de agua subterráneos. Sostiene que las líneas son un gráfico que muestra la dirección que sigue cada corriente subterránea. Sugiere, además, que las diferentes figuras tienen significados claramente identificables. Un triángulo alargado, por ejemplo, representa la fuente de una corriente subterránea, mientras que un dibujo en zigzag significa que debajo no hay agua. Su trabajo se encuentra en una fase inicial, pero quizá conduzca algún día a una completa comprensión.
Viktoria me acompañó a uno de los canales que todavía suministra agua a la ciudad de Nazca. Estos acueductos nunca se secan y está claro que el conocimiento de los recursos hidráulicos de la cultura precolombina fue lo que les permitió instalarse y convertirse en campesinos en este ambiente desértico. Alquilé por veinte dólares un vehículo con chófer y
emprendimos la marcha a Cáhuachi en el extremo occidental de la pampa. Con una extensión de unos 24 kilómetros cuadrados, se cree que Cáhuachi es el yacimiento ceremonial de adobe más grande que se haya descubierto nunca. Data aproximadamente del 500 a. de C. y su ocupación y uso se extendió hasta el 350 d. de C, cuando posiblemente se produjo algún desastre natural. La zona fue abandonada y sus habitantes se trasladaron al lugar donde se levanta la ciudad actual, donde se desarrolló la cultura nazca hasta su desaparición hacia el 800 d. de C. Las excavaciones llevadas a cabo durante los últimos diecisiete años han sido muy amplias, pero los arqueólogos se enfrentan con problemas de financiación para conservar el lugar y mantenerlo abierto. Así, lo recubren todo después de cada investigación y sólo pueden apreciarse los montículos azotados por el viento y la extraña pared de adobe.

Lineas de Nazca

En busca de una explicación
Me sentía desconcertado e intrigado. La vista aérea era como haber descubierto un secreto, como haber visto una obra de arte que únicamente los privilegiados pueden admirar, en este caso los aerotransportados. La experiencia hizo que sintiera más curiosidad acerca de los orígenes de esta obra maestra. Quería saber cómo y por qué se habría emprendido la realización de semejante hazaña a cargo de una cultura antigua que ni siquiera habría podido contemplar su propia obra.
No hay respuestas para este enigma. Nunca se ha explicado satisfactoriamente la existencia de las líneas. En la ciudad, inicié la búsqueda de la información. En vida de María Reiche ella y más tarde su hermana Rena-
te, en su nombre, daba conferencias gratuitas cada noche, contando sus experiencias en la pampa. Su teoría era que las líneas de Nazca son un calendario astral: ciertas líneas se corresponden con los rayos incipientes del sol en los días del solsticio, y pudo relacionar algunos de los dibujos con las constelaciones conocidas. Estaba realmente conven-cida de que las líneas se habían construido a lo largo de un prolongado período de tiempo, iniciadas quizá por la cultura paraca en el 900 a. de C. y continuadas posteriormente por los nazcas desde el 200 d. de C. hasta el 600 d. de C.
Desde la muerte de María y de Renato, ha sido cada vez más difícil descubrir algo sobre las teorías de Nazca, lo que de algún modo no hace sino aumentar el gran misterio. En uno de los extremos de la ciudad encontré un nuevo museo en construcción, de modo que quizá cambie pronto esta situación. La inversión corre a cargo del municipio, en colaboración con Joseppi Orrefice. un arqueólogo italiano que ha trabajado en excavaciones en Cáhuachi, un cercano yacimiento ceremonial de una civilización prenazca.
En el otro extremo de la ciudad, cerca de la carretera Panamericana, seguí las indicaciones de unos carteles que anunciaban conferencias sobre las líneas. A través de una destartalada calle secundaria, llegué a una casa privada donde vive Viktoria Nikitzki. una maestra de origen austríaco, que llegó a Perú hace muchos años y que terminó trabajando con María Reiche en el trazado de los mapas más completos que se han hecho hasta el momento de la pampa. Un modelo a gran escala de la zona preside el salón de su casa y, con sus conferencias, intenta continuar el trabajo de María y despertar la conciencia local y global sobre el lugar.

María Reiche

MARIA REICHE
María Reiche fue una matemática y arqueóloga de origen alemán que dedicó su vida al estudio y conservación de las líneas de Nazca. Entre sus logros figuran el haber llamado la atención del mundo sobre la existencia de las líneas, aunque éstas fueron vistas por primera vez en 1926. El doctor Paul Kosok, de la Universidad de Long Island descubrió los dibujos en el suelo, comunicó el fenómeno a María y en 1939 le entregó su trabajo. Después de la Segunda Guerra Mundial, ella se instaló en Nazca e inició sus investigaciones que supusieron averiguar las formas de las líneas desde el nivel del suelo. Nadie quedó más extrañado que ella misma cuando su primer mapa reveló un dibujo de 46 metros de una araña. María Reiche continuó el trabajo por su cuenta hasta ya muy entrada en años. Murió en Nazca, a los 95 años de edad, el 8 de junio de 1998.

La cultura Nazca

Una vista aérea
Subí a bordo del monomotor que inició la maniobra de despegue por la pista y levantamos el vuelo hacia un cielo ahora despojado. Momentos más tardo dejábamos atrás la ciudad y los campos regados y llegábamos a la pelada llanura desértica. Por debajo pude ver las famosas marcas que se habían hecho al extraer la capa superior do piedra para dejar al descubierto el suelo de debajo, do un color más ligero. A primera vista, algunas de las enormes líneas rectas y trapezoidales cruzaban el desierto de un lado a otro como pistas de aterrizaje y despegue, mientras que otras eran aparentemente infinitas, ya que desaparecían en el horizonte. El copiloto hizo señales con los brazos y apuntó entusiasmado hacia el suelo, al aproximarnos a cada uno de los gigantescos dibujos. El circuito pasó sobre los más famosos de los animales, la araña, el mono y el colibrí y al principio tuve dificultades para distinguirlos pues no estaba seguro del ángulo desde el que los miraba. Luego, el pilólo viro, trazando con el avión un amplio círculo sobre el dibujo, hasta que pude contemplar la perspectiva correcta y, de repente, vi los geoglifos con toda claridad.
Al volar sobre la torre de observación en la que había estado el día anterior, distinguí con claridad las imágenes que tanto me había esforzado por captar. Al borde de la pampa, donde el terreno llano alcanza las montañas, aparece el dibujo de un hombre, con su perfil claramente destacado en la ladera de una montaña. Tiene grandes ojos redondos y se le ha dado el sobrenombre de «el Lechuzo». Estaba tan concentrado en las imágenes de allá abajo que apenas si me daba cuenta de los movimientos violentos, potencialmente desequilibradores del avión. El circuito se completó demasiado pronto y tuvimos que regresar a Nazca, donde aterrizamos sin ninguna dificultad en la pequeña pista.

Nazca turismo

Encontrar un avión
Llegué a Nazca hacia el mediodía y me alojé en el Hotel Alegría. A pesar de tener tan cerca esta notable maravilla del inundo no había una gran afluencia de turistas en Nazca y ninguno de los hoteles estaba al completo. No obstante, mi preocupación más inmediata consistió en reservar un vuelo sobre las líneas.
Por lo visto, cualquiera en esa población tiene un pequeño avión y ofrece vuelos, así que la competencia es grande. Efectué mi reserva con Alegría Tours o, más exactamente, con un hombre de la oficina de Alegría Tours que parecía llevarse el negocio a otra empresa. No estaba seguro de que esa actitud fuera legítima y me pregunté si acaso no sería un timo. Al expresar mi preocupación, llamaron a otro empleado, que llegó en un coche viejo y des tartalado y que me condujo hasta el aeropuerto, en las afueras de la ciudad, para que inspeccionara el avión. A mí me pareció como cualquier otro aparato ligero, de modo que ¿cómo podía estar seguro de que era capaz de volar? Me presentaron al piloto, quien me dijo que por cien dólares podía tener todo el avión para mí solo en un vuelo de 45 minutos. Eso suponía aproximadamente el doble del precio de un vuelo en grupo, que supondría estar sentado en un avión con otras tres personas compitiendo por ocupar la mejor ventanilla. Cerré el trato, acordamos volar a primeras horas de la mañana siguiente y pagué. De regreso a la ciudad, al pensar en lo que había hecho, me pregunté si volvería a ver alguna vez a aquel hombre, poro ahora ya era tarde para arrepentirme.
A la mañana siguiente se me cayó el alma a los pies cuando advertí (pío la neblina dificultaría la visión de las líneas y que echaría a perder mis planes de vuelo. No obstante, y ante mi alivio, el viejo automóvil se presentó en la puerta de mi hotel a la hora convenida. Tras ligeros encogimientos de hombros y valoraciones intuitivas de las condiciones atmosféricas, el vuelo se retrasó hasta media mañana.

Las lineas Nazca

LAS LINEAS EN PERSPECTIVA
Me encontré con viajeros que habían estado en Nazca sin molestarse en tomar un avión para contemplar las líneas desde el aire. Ciertamente, puede ver un par de dibujos desde la torre metálica de observación a 20 kilómetros al norte de la ciudad, pero eso no es nada comparado con la visión general desde el aire. Este gigantesco tablero de dibujo tiene unos 50 kilómetros de longitud por unos 14,5 kilómetros de ancho y hay en él unas 13.000 líneas diferentes, trapezoidales, espirales y figuras diseminadas en una extensión de 700 kilómetros cuadrados. Una de las líneas rectas más largas se extiende casi 14 kilómetros a lo largo de la pampa. Los dibujos más grandes de los animales son los de un pelícano estilizado de 300 metros y un ave con un cuello en zigzag que mide 285 metros.

Nazca

Nazca os una pequeña ciudad situada en el extremo de una vasta llanura plana y desértica, conocida como la pampa. Aquí, en la pampa, es donde están las líneas de Nazca, aunque deberían llamarse más apropiadamente los geoglifos o dibujos de Nazca. Junto con los miles de líneas, hay figuras geométricas, espirales, animales y figuras antropomórficas, todas ellas trazadas en proporciones gigantescas sobre el suelo del desierto. Los arqueólogos han presentado una serie de teorías sobre el propósito y los orígenes de los dibujos, pero puesto que ninguna ha encontrado una respuesta definitiva, las líneas siguen constituyendo uno de los enigmas más desconcertantes de la arqueología.

Me aproximé a Nazca desde el norte, por la carretera Panamericana que discurre paralela a la costa peruana y, de hecho, del continente de América del Sur. Había alquilado un vehículo en Lima, pero hay muchos autobuses y quizá prefiera detenerse en Paracas.
Unos 20 kilómetros antes de llegar a la ciudad me detuve en una aislada torre metálica, levantada junto a la carretera que se halla rodeada por el desierto y que se extiende a ambos lados de la pista. No parece que allí se encuentre nada digno de verse, por lo que resulta difícil crecí que se haya podido levantar esta torre en medio de las líneas de Nazca.
La torre fue levantada por María Keiche que hizo longitud. Justo enfrente de la torre se ven un par de figuras más completas. De una de ellas se dice que representa un árbol huarango, una especie de madera dura local cuyas ramas se espesan y retuercen a medida que envejece, como un junípero grande. La otra, una figura peculiar con dos patas, se describe a veces como una rana y otras veces como un ave.
Dos kilómetros más abajo, por la carretera, se ha marcado un pequeño montículo natural a modo de mirador. Desde lo alto pueden verse las docenas de líneas rectas que cruzan el montículo e irradian del mismo. Está claro que este punto tuvo alguna importancia. El Instituto Nacional de Cultura sigue permitiendo que la gente pisotee las delicadas líneas, lo que constituye un misterio mayor que la existencia de las propias líneas.

Camino Inca

Donde empezar el sendero del inca
Originalmente, el sendero del Inca debió de haber enlazado Cuzco y Machu Picchu, pero el sendero actual empieza en el valle del Urubamba. Hay puntos de arranque en diferentes lugares a lo largo del valle,señalizados por sus mojones kilométricos que indican la distancia desde Cuzco.

Kilómetro 77 es el pueblo de Chilca, el punto de partida más accesible. El transporte tanto público como privado puede llegar hasta aquí. Se trata, sin embargo, del punto más alejado de Machu Picchu y, en consecuencia, del paseo más largo.

Kilómetro 82 está a cinco kilómetros más abajo del sendero. Muchas empresas privadas llegan hasta aquí con sus vehículos para empezar el recorrido del sendero desde este punto, lo que ahorra mucho caminar durante el primer día.

Kilómetro 88 es la estación de ferrocarril en la orilla norte, frente a las ruinas de Llactapata. Puede tomar el tren hasta esta estación y luego caminar por un puente en suspensión para enlazar con el sendero en Llactapata.

Kilómetro 104 está a sólo seis kilómetros de Aguas Calientes. Un «sendero exprés del Inca» puede recorrerse desde aquí en un día. No sigue el camino convencional, pero asciende escarpadamente a Wiñaywayna, donde retoma el sendero del Inca a lo largo del último par de horas de caminata hasta Machu Picchu.

Machu pichu turismo

Evitar la explotación
La mayoría de porteadores que recorren el sendero lo hacen para ganarse unos muy necesarios ingresos extra que complementen su trabajo en la tierra. Son ágiles y están acostumbrados a la altura, por lo que pueden transportar una cantidad asombrosa de peso. No obstante, hay empresas poco escrupulosas que tienen muy poco respeto por el ambiente y que se aprovechan de los porteadores. Puede usted reducir el riesgo de apoyar involuntariamente esta explotación al utilizar los servicios de una empresa que sea miembro de la APTAE, Asociación Peruana de Tours de Aventura y Ecológicos. APTAE recomienda líneas de actuación para el empleo de los porteadores, y afronta algunos de los temas ecológicos surgidos como consecuencia del influjo del turismo.

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