Paseo por la península Valdés

Té en el valle gales:
Observar los elefantes marinos es el primero de una serie de encuentros emocionantes durante una excursión de un día a la península Valdés, que había reservado a través de un operador turístico a poca distancia del hotel donde me alojaba, en el centro turístico de Puerto Madryn. En las calles principales de Puerto Madryn. la Avenida Julio A. Roca y el Boulevard Brovvn abundan las agencias que ofrecen toda clase de excursiones para observar a los animales, y el puerto es el lugar al que acuden los viajeros que llegan por avión al aeropuerto de Trelew. Se trata de un lugar muy concurrido en el que hay hoteles, cafés y restaurantes y calles secundarias llenas de tiendas de recuerdos. Busque prendas de punto, cerámicayjoyas de plata realizadas por los indios mapuche, que habitaron en la zona mucho antes de la llegada de los primeros colonos europeos, de origen gales.
El 28 de julio de 1865.153 inmigrantes galeses desembarcaron cerca de Puerto Madryn. Decepcionados con Inglaterra, donde se les prohibía emplear su propia lengua, a estas gentes se les concedieron tierras en Patagonia, donde nadie se había instalado hasta entonces. Tenían la intención de dedicarse a la agricultura y construir una colonia feliz, pero no tenían experiencia como campesinos y no estaban acostumbrados al trabajo duro del semidesierto. Muchos ya habían muerto en la travesía desde Inglaterra, otros no pudieron encontrar agua dulce a su llegada y la vida fue muy dura para los que quedaron.
Rawson, el ministro argentino que administraba la zona, dio a los colonos semillas para que plantaran. Esperaron y esperaron a que llegaran las lluvias, pero en Patagonia se registra una media de 175 milímetros de lluvia anual, y el agua que cae se evapora con rapidez con los vientos del oeste, así que la sequía echó a perder sus cosechas. Más tarde, guiados por los indios mapuche, los galeses apren-
dieron a dominar el agua del río Chubut, que fluye desde los Andes hasta el océano Atlántico, creando adecuados sistemas de riego.
La primera cosecha fue trigo y todavía se conservan una serie de molinos de harina de la época; a continuación obtuvieron lana, una gran cantidad de la cual se envía actualmente a Italia. Los mapuches también enseñaron a los galeses a cultivar la tierra y a cazar el guanaco (Lamaguanicoe), miembro de la familia de la llama, para obtener carne y pieles. A cambio, los galeses preparaban pastas para los indios.
Pronto se establecieron ciudades. Gaiman fue una de las primeras, en un lugar elegido por su proximidad al río Chubut. La ciudad de Rawson se convirtió en la capital de la provincia y surgió así un valle gales, con casas de piedra y cortinas de encaje. Los galeses eran protestantes, pero al ser de diversas confesiones se construyeron una serie de diferentes capillas. La mayoría todavía celebran el Gwyl Glaniad (el día del desembarco), una ceremonia de recuerdo en la que se toma té en el vestíbulo y se cantan himnos.
Otro acontecimiento tradicional es el Eisteddfod, un festival literario y musical gales, en el que compiten bardos, poetas y cantores. Se celebró aquí, por primera vez, en 1875, y ahora se repite cada primavera. Se cree que el nombre del festival se deriva del verbo gales eistedd (sentarse) y fod (estar), probablemente porque el público contempla el acontecimiento sentado, y el premio al mejor poema es un sillón de madera tallada.
Muchas excursiones combinan la observación de los animales con una travesía al interior, al valle gales, que incluye una parada para tomar el té, habitualmente a últimas horas de la tarde, en una de las numerosas casas de té con que cuenta la ciudad. La excursión cuesta unos 12 dólares por persona y se puede comer lo que se quiera de entre una enorme selección de bocadillos, pastas y bollos, todo ello acompañado de té recién hecho servido en una gran tetera por camareras con delantales almidonados, blancos y con volantes. La Casa de Té, en Caimán, una casa que ya tiene un siglo, con manteles rosados, tazas de té y teteras, relojes de péndulo y armarios donde se muestra la porcelana china, está dirigida por descendientes de los propietarios originales. La entrada está dedicada a Diana, la difunta princesa de Gales, que tomó el té aquí el 25 de noviembre de 1995. La taza, la tetera y la silla que utilizó se exhiben al público.
La introducción a la historia de los primeros colonos, cuya lengua galesa se está re vitalizando en la actualidad, constituye una interesante diversión respecto de lo más destacado de la península Valdés, pero por deliciosos que sean los bollos de crema, no le mantendrán alejado por mucho tiempo de las criaturas del mar.

Comentarios

One Response to “Paseo por la península Valdés”

  1. del Nomade Hostería Ecológica on agosto 3rd, 2012 11:06

    Sí la Península Valdés es mágica, la fauna y la geografía son intensas.
    Gracias por difundir nuestro destino. Los invitamos a que vean nuestro blog con la información al día sobre los animales y datos particulares de la región.

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