BOLOGNA

BOLOGNA es una preciosa ciudad cuyo principal defecto es que resulta mucho más extendida de loque uno se imagina (aunque no sé porqué uno se imagina cosas así). O sea que no resulta nada fácil orientarse y encontrar los monumentos notables de la ciudad. Al menos para ustedes que no tienen la próxima edición de esta guía llamada “Su segundo viaje a Europa “. Además de las encantadoras calles aporticadas hay que visitar la Piazza Maggiore, la Piazza del Nettuno y la Piazza di Porta Ravenana. Sobre la primera da el Palazzo del Podestá y el Palacio del Rey Enzo. La fuente del Nettuno de Jean Bologne adorna la segunda. Y sobre la tercera se asoman (¡y cómo!) las dos famosas torres de Bologna. La de los Assinelli de 1109 tiene 100 metros y 486 escalones!!!! La vista desde arriba es espectacular, pero… Pero son 486 escalones. También podrán visitar la Basílica de San Petronio, la Iglesia de Santo Stéfano, la del Santo Sepulcro, etc. etc.
De BOLOGNA a 48 kilómetros por la Autostrada A13 que sigue a la vía Matteotti (y bueno, intenten experimentar con una autopista), llegarán a FERRARA. Tiene como principal atracción turística el magnífico Castello Estense del siglo XIV. También vale la pena visitar la Catedral el Palacio Schifanoia, el Palacio de los Diamantes y la Piancoteca.
Además de otros palacios (como el de Ludovico el Moro) podrán recorrer las callecitas con pasadizos cubiertos que se extienden por la zona sur de la ciudad.
Como Dios maldijo a la humanidad con el libre albedrío, nuevamente ante ustedes el camino se bifurca, bíblicamente hablando. Una posibilidad es seguir a PADUA (76 kilómetros) y de allí a VENECIA (unos 30 kilómetros más), pero…
Pero, se perderán de ver VERONA, una de las maravillas de Italia cuya visita requiere al menos un día. Si llegaran a optar por afrontar la ira de su jefe y permanecer un día extra en Europa, no dejen de desviarse en Monselice y vía MANTUA (que merece una corta visita) llegúense hasta VERONA.
Si en cambio prima su sentido común, sigan no más hasta PADUA por la misma ruta que venían recorriendo.
PADUA se enorgullece de una basílica que se asemeja a la de San Marco en sus cúpulas de influencia bizantina, frente a la cual se eleva la famosa estatua ecuestre del Gattamelata, obra maestra de Donatello.

DE FLORENCIA A VENECIA

DE FLORENCIA A VENECIA
Y henos aquí enfrentados de nuevo a la duda existencial de siempre: ¿Viajamos directamente a Venecia o hacemos escalas?… O, aunque nos desviemos, ¿pasaremos por Fiésole a conocer el Anfiteatro Romano y, de paso, visitamos el pequeño museo de la Iglesia de San Francisco, con las exóticas piezas, depred…..¡ejem!, recogidas por los misioneros franciscanos en China, Egipto y otros países similares?
Y yo qué sé. Lo ideal sería, por supuesto, disponer de dos meses para recorrer cómodamente Italia Ahora, si uno apenas dispone de un mes, evidentemente tiene que calibrar muy bien las ciudades que habrá de visitar. De todos modos, aceptando esa bastante improbable hipótesis de que su situación económica en lugar de hundirse en las profundidades del desastre, ha tenido un inesperado vuelco favorable, yo le sugeriría hacer el siguiente recorrido:
Salgan de FLORENCIA hacia BOLOGNA (107 kilómetros por la ruta 65), para lo cual les convendrá tomar la Viale Lavagnini hasta la Piazza della Liberta y de al1í 1a vía del Ponte Rosso que desemboca en dicha ruta. Si su situación económica realmente hubiese mejorado, podrían tomar la Autostrada A1, que más rápidamente pero con menos gracia, los depositará también en Bologna. Claro que la opción entre carretera común y autopista no se reduce solamente a lo puramente económico.
Por ejemplo las rutas tradicionales tienen la ventaja de un recorrido más pintoresco que las autostradas que llevan trazados rectilíneos y aburridos. Aún más, una razonable velocidad permite disfrutar de esas bellezas naturales… pero…
Pero tiene en cambio la desventaja de que por ella transitan otros automovilistas movidos por idénticos intereses y gustos radicalmente distintos. O sea que, de pronto usted quiere deleitarse con la observación de un apacible valle (para lo cual enlentece su marcha), molestando así al coche que lo sigue cuyo conductor, tal vez, sea amante de las montañas.
Del mismo modo, puede suceder que el automovilista que lo antecede sea fanático de los rabanitos, bajando su velocidad a la de una tortuga cada vez que divisa un plantío de esos poco emocionantes cucurbitáceas. Una ventaja de las autopistas es que no suelen ser transitadas por tantos camiones como las carreteras comunes. Y aunque lo fueran, igual usted podrá pasarlos cómodamente gracias a los numerosos carriles, pero…
Pero tienen la desventaja de que lo dejan a usted en la ignorancia de dónde almuerzan los camioneros… y como todo el mundo sabe, estos suelen merendar en los sitios más económicos y donde se sirve la comida más abundante, aunque…
Aunque, esta afirmación algo folclórica ha sido aprovechada por restaurantes carísimos que han comprado camiones y los dejan estacionados a su puerta para engañar a turistas crédulos. Cosa que no lo podrá pasar si va por la autopista…
En pocas palabras, haga como quiera.

IGLESIA DEL CARMINE

La calle que bordea la PIAZZA DEL SANTO SPIRITO al sur se continúa por la Vía dell’Orto que desemboca a su vez en la Piazza del Carmine.
LA IGLESIA DEL CARMINE, del siglo XIII fue completamente destruida por el fuego en 1771. A continuación, el mismo chambón Ruggieri que amplió el Palazzo Pitti, se dedicó a su reconstrucción con idéntico mal gusto. Felizmente se salvaron del fuego y de Ruggieri, la sacristía, la Capilla Francacci y la Capilla Corsini. El resto es silencio. La Capilla Brancacci presenta la famosa serie de frescos de Masaccio y Masolino (1424-1427). Masolino, maestro de Masaccio, aún conserva muchos rasgos de la concepción artística medieval en su pintura. Trata al cuerpo humano con una indecisión pudorosa y no ahonda en la perspectiva. Aún así, personalmente, a mí me gusta más su Adán y Eva que la de Massaccio también expuesta en la capilla. La diferencia de una a otra dice más del cambio de óptica del renacimiento que todo un aburrido tratado de pintura tratando de explicar el fenómeno.
A Filippino Lippi le tocó el viaje de arena gruesa de completar la decoración de la capilla luego de la temprana muerte de Masaccio. Hizo lo que pudo para no interferir con lo que ya estaba hecho de modo que sus frescos tienen un tono curiosamente impersonal.
Bien. Ahora si, pueden ya decir que conocen algo de Florencia. Así que crucen el Amo, por ejemplo por el Ponte alia Carraia que desemboca en la Piazza Goldoni.
Por allí cerca está el hotel donde el genial músico Berlioz recibió una carta de su futura suegra Meme. Moke, anunciándole el próximo enlace de su (de él) amada Camila con el fabricante de pianos Pleyel. Desesperado el compositor decide matarlos a ambos (curiosamente no a la suegra). Pero no en cualquier lado sino (romántico al fin) en el propio escenario de la afrenta, o sea en el lecho conyugal. Para conseguir acceso a un lugar tan poco público no encuentra medio más práctico que disfrazarse de mucama. Por lo tanto va a una modista y se hace vestir de mujer. Lo que viene a demostrar que si él pensaba que lo iban a contratar tan fácilmente de sirvienta entonces conseguir servicio doméstico ha sido siempre un problema.
Claro que finalmente no lleva acabo su descabellado plan. Ya sea porque vestido de mujer encontró un nuevo vuelco en su vida, ya porque luego de intentar infructuosamente ahogarse, superó el trance con la ayuda del tiempo y una tal Harriet Smithson con quien se casó.
De allí salen dos calles paralelas. La de la derecha es la vía del Moro, la de la izquierda no me acuerdo, pero es la que los llevará a la Piazza Sta. María Novella. De allí con los ojos cerrados podrán llegar a su hotel.
Entren (disimulando su absoluto agotamiento tras una sonrisa de éxtasis) diciéndole a los dueños de casa: bello, bello, bello… bellísimo… tutto.
Luego desplómense en la cama. A la mañana siguiente acuérdese de anotar que soñó que Miguel Ángel, a martillazos, lo metía en el Mausoleo de Julio II. Puede ser un aporte interesante para el analista de su señora.
Hagan las valijas, paguen su cuenta despídanse cariñosamente (a pesar de la cuenta) de los dueños de la Pensione y ¡Addío Firenze!

San Miniato

El mosaico del ábside (La Virgen, Cristo y San Miniato) es de 1297. La iluminación a través de las planchas de alabastro es muy sugerente. Sugiere, en efecto, que ustedes deberían haber venido de mañana cuando la luz penetra a través de el las iluminando la Iglesia con una luz amarillenta.
A la izquierda miren la pintura de… Perdón. Está bien. Ni una palabra más de pintura. Pero ya que están aunque sea de pasada, vean la Capilla de San Jacobo, donde se unen agradablemente la arquitectura, la pintura y la escultura. En la bóveda hay 5 medallones de Luca della Robbia, la tumba es de Rossellini y los ángeles volando de Pollaiolo.
La torre al costado de la Iglesia jugó un rol importante en la defensa de Florencia durante el sitio de 1529 cuando el Papa Clemente VII (un Medici) atacó la ciudad para restablecer el dominio de los suyos allí.
Miguel Ángel dirigió la construcción de las fortificaciones e hizo colocar dos cañones sobre la torre que resultaron muy efectivos. La torre que simbólicamente no fue restaurada aún muestra las marcas del ataque enemigo.
Bien. Dejen la Plaza y regresen lentamente bordeando el Amo y disfrutando de las vistas que se ofrecen sobre la ciudad que se extiende en la orilla opuesta.
Frente al Ponte di S. Trinitá sale la vía Presto di San Martino que pasando por el costado de la Iglesia de Santo Spirito… Perdón. Dije “pasando” ¿no?… los lleva a la Piazza de Santo Spirito donde se realiza una feria todos los días.
¿Que no hay ninguna feria? Y bueno. Será más temprano. De todos modos ya que están aquí échenle una miraditaa esta Iglesia comenzada en 1436 por Brunelleschi.constituyendo uno de los ejemplos clásicos de arquitectura religiosa temprana del renacimiento. La mayoría de los altares son de un estilo recargado que no condicen con la simplicidad de la concepción de Brunelleschi. De todos modos en el transepto derecho hay una hermosa Virgen de Filipino Lippi.
Para terminar su visita a Florencia háganme el gusto de pasar por la Iglesia del Carmine que, les juro, les queda de paso hacia el Hotel.

Florencia

Tal vez en lugar de una visión general prefieran pararse tan solo ante las obras más glamorosas que se exhiban. En ese caso sigan a uno de esos guías (guías humanos) que cual Moisés bajando de la Montaña conducen a su grey de turistas ante las obras Elegidas con mayúscula.
Quizás prefieran completar su conocimiento del Renacimiento florentino hasta la perfección, dedicándose únicamente a las obras de ese período. O puede ser que hayan llegado a un grado de saturación tal que simplemente tengan que eludir a los renacentistas de Florencia como una medida de salubridad.
Luego de seguir cualquiera de estos criterios salgan del Palazzo Pitti con la sensación del deber cumplido.
Caminen hacia el Amo sintiendo en cada poro la dicha de estar rodeados de aire, sol, árboles o pájaros, pero definitivamente ni un solo cuadro ni la más solitaria de las estatuas.
Al llegar al río tomen hacia la derecha por el Lungarno. Dejarán de lado el Ponte alle Grazie para, algunas cuadras más adelante, llegar a la Piazza Poggi que se comunica con la Piazzale Michelangiolo. Desde la terraza de esta última se disfruta de una de las vistas panorámicas más espectaculares de Florencia.
En un conjunto poco logrado se mezclan allí copias en bronce de las figuras alegóricas de la Capilla Medici con aún otro David. Decididamente Miguel Ángel no merecía esto.
Más arriba se levanta la Iglesia de SAN MINIATO AL MONTE, uno de los raros ejemplos de arquitectura románica en Florencia. Fue construida a partir del siglo XI y conserva intacta su fachada original en paños de marmol blanco y verduzco que recuerdan al Battisterio. El interior está organizado en tres naves con un simpático techado con vigas de madera pintadas y a la vista en un esquema que ustedes ya vieron en Santa Croce, pero que, dadas las reducidas dimensiones de San Miniato, queda aún más agradable.

Palacio Pitti

Los jardines de Boboli se extienden detrás del Palacio. Se trata del típico diseño de jardinería a la italiana (1550), en terrazas con grutas, fuentes, avenidas de cipreses y todo lo demás.
Se pueden recorrer los jardines de Boboli, el Museo de Arte Moderno, el Museo de Platería, los Apartamentos Reales y fundamentalmente la Galería Palatina.
A partir de 1550, la frondosa vegetación que crecía detrás del Palacio fue encorsetada en largos paseos y domesticada en forma de las típicas terrazas de la jardinería italiana. Para los que no son adictos a losjardines de ese estilo, igual vale lapena llegar hasta el Belvedere por la vista que se obtiene sobre la ciudad.
Frente a la entrada, a la izquierda del Palacio, está la gruta de Buontalenti (en esa época un jardín sin gruta no era un jardín) con la Venus de Jean Bologne (que así se llamaba también a Gianbologna). La avenida de los cipreses lleva hasta un laguito con una isla en el centro plantada de naranjos. En fin…
La Galería de Arte Moderno fue fundado en 1860 y es de interés exclusivo para los fanáticos del arte moderno y los interesados en el arte del siglo pasado. Para desestimular aún a éstos, la galería se ubica en el 2o Piso.
El Museo de la Platería en la Planta Baja suele estar cerrada, no sé porqué. De todos modo» se exhibe allí una colección de porcelanas, tapicería, etc.
Los apartamentos Reales suelen también estar cerrados. Tampoco está muy claro porqué.. De todos modos se accede aeste sector (muy ocasionalmente) desde la Sala Venus de la Galería Palatina. Se visitan el Comedor, el Dormitorio, la sala de Trono, la de las Pelucas, y las Salas Verde, Azul, Amarillo y Blanco. En algunas de estas habitaciones se exhiben interesantes tapices (por ejemplo la serie de la Cacería de Luis XV). En otras se pueden apreciar los retratos de los Medici pintados por Sustermans. También hay hermosas arañas y valiosas piezas de mobiliario de distintas épocas.
De todos modos en el Palacio Pitti lo que interesa por encima de todo está expuesto en la Galería PALATINA, así que compren el catálogo y entérense.
Luego hagan lo que les parezca. Por ejemplo el ijan una obra que les interese (¿tal vez la Virgen de la Silla de Rafael?) y quédense contemplándola dos horas sin moverse, después abandonen el Museo sin mirar más nada.
Otra opción podría ser recorrer todo el Museo sin dejar ni un rincón sin visitar. Pero eso sí, sin detenerse ante nada.

PONTE VECCHIO

Luego diríjanse al Amo y crucen por el PONTE VECCHIO, otro de los grandes atractivos turísticos de la ciudad. El puente actual fue construido por Neri de Fioravante en 1345 en el lugar de otro al que se llevó la corriente. Si deseas ofertas de hoteles para hospedarte te recomendamos estos.
Desde su origen sirvió para la venta de joyas y trabajos de orfebrería. O sea que es un lugar sumamente peligroso. Si tuvo la precaución de esconder su tarjeta de crédito en su zapato en un descuido de su señora, saque su billetera y mirando el porta-tarjetero vacío, digacon la voz más convincente posible:
– ¡Qué macana! ¿Sabes que me olvidé la tarjeta de crédito en el hotel? Luego, siga rápidamente a través del puente hasta la otra orilla.
La Vía Guicciardini los llevará en pocas cuadras al PALACIO PITTI, un edificio decididamente poco gracioso en su aspecto.
Originalmente consistía solo de la parte central, construida por orden de Luca Pitti en 1485 sobre proyectos de Brunelleschi. En ese momento sólo habían tres portales en aro y siete ventanas en los pisos superiores. Pero antes de haberse terminado las obras, Pitti fue involucrado en un atentado contra Pedro de Mediéis, de modo que sus bienes fueron confiscados. En 1549 lo adquirió Eleonora de Toledo, quien en un acto que no le va a agradecer la posteridad, le encargó la continuación de las obras a Ammannati (el del Biancone, como llaman los florentinos al Neptuno de la fuente). Este cerró las arcadas laterales, insertó algunas ventanas y le adosó las dos alas que cierran el patio. Sin embargo el que más colaboró para reducir el edificio a esa cosa aburrida que ustedes ven, fue Ruggieri quien en 1764 amplió la Planta Baja y el Primer Piso.
Aparte de las críticas que merece el edificio desde el punto de vista arquitectónico, hay que reconocer que es indispensable visitarlo por su contenido.

PALAZZO DEGLI

Arrastrando su frustración salgan del Palazzo y diríjanse al vecino PALAZZO DEGLI UFFIZI, construido para las oficinas gubernamentales por orden de Cósimo I. Los trabajos fueron comenzados por Vasari pero continuados por Parigi y Buontalenti quien construyó allí el Teatro de los Medici, donde se representaban piezas musicales.
La Galería posee todas las virtudes que para mí debe poseer un Museo que se precie: una rara coherencia, un nivel absolutamente insuperable y un entorno ideal para lo que se exhibe.
La coherencia se debe a que el origen de la colección se debe a Cósimo el Viejo, un conocedor del arte con un buen olfato para lo que iba adquiriendo. Lo mismo cabe decir de Lorenzo y Cósimo I quienes fueron los que más contribuyeron a completar el acerbo del Museo. Francisco I, hijo de este último fue el que cerró la Logia superior para la Galería de las esculturas.
Luego se agregaron más salas y se construyó la tribuna octogonal. Bajo Fernando I se agregaron aún más salas y el Museo comenzó a recargarse de obras. Una enfermedad funesta del que adolecen muchas galerías.
Con buen criterio, antes de convertirlo en un supermercado de obras de arte, parte de la colección se distribuyó entre el Museo Etrusco, el Bargallo y otras galerías.
Siendo que las obras más importantes de la colección pertenecen al período renacentista, es natural que no tengan ese aire de ” ¿qué estoy haciendo aquí?” de, por ejemplo, un sarcófago egipcio en las salas del Louvre. Máxime que, muchas de las piezas que se exponen, están allí prácticamente desde que vieron la luz.
En cuanto al nivel de excelencia de las obras, basta leer el catálogo (osea, ¡cómprenlo!)para quedar con la boca abierta.
Recorran todo y cuando su hambre supere su sed de cultura, salgan de la Galería y coman su repetido menú turístico del día.

Turismo florencia

La sala de Lys también tiene un magnífico techo dorado, que al igual que la puerta de mármol y pórfido es obra de da Maiano. Desde las ventanas se puede ver la Catedral, Orsanmichele el Bargello y, a lo lejos, Fiesole.
De aquí se pasa al Guardarropa con interesantes cartas geográficas pintadas por Ignazio Danti en el 1570. Al fondo de la sala en la esquina derecha un pasaje da acceso a una terracita de donde se puede apreciar la parte más antigua del Palacio y la torre. A la derecha verán una escalera secreta construida por el Duque de Atenas, porque nunca se sabe. Una opinión compartida por Cosme I quien había hecho construir el pequeño enrejado que se ve más allí para poder espiar lo que sucedía en el salón de los Quinientos.
De la sala de Lys una escalera lleva a “Ballatoio” de donde se disfruta de un panorama incomparable de la ciudad… Incomparable, porque en realidad no se puede comparar con el que ustedes obtendrán una vez que hayan subido a la torre.
Bueno. Eso fue una grosería que yo no me esperaba. Después de todo cuando vuelvan del viaje serán ustedes los que pasen vergüenza cuando, al pasar su video, algún amigo les diga:
– ¿Qué les pasó? ¿Se quedaron sin película al llegar arriba de todo?
Y cuando ustedes, tartamudeando apabullados, traten de explicarle lo de la ampollita y el esguince, él, mirándolos con asombro desde el Olimpo de los turistas elegidos, les dirá: – “O sea que ni siquiera vieron la celda donde estuvo encerrado Cósimo el Viejo y luego Savonarola, ambos condenados a muerte? Pero entonces es como si ustedes NUNCA hubiesen estado en Florencia“.

Paseo Florencia

“La virtud triunfante ” en el nicho del fondo es otro trozo del gigantesco rompecabezas del Mausoleo de Julio II que Miguel Ángel desparramó urbi et orbi. Del salón se pasa a Studiolo de Francisco I donde éste se dedicaba a la alquimia, una tarea para la que tenía, al parecer, más condiciones que para el gobierno. Si buscas viajes baratos para conocer este increible pais aqui puedes encontrar.  La alquimia en general, y en particular la quimera de convertir en oro cualquier metal, fue un deporte que se prolongó más allá de la Edad Media bien entrado el Renacimiento.
Un par de escalones llevan a los apartamentos de León X, y de allí una escalera sube al segundo piso. Desde el balcón tendrán una magnífica vista del conjunto de la sala dei Cinquecento. A la derecha se pasa al salón de los elementos y por un corredor a los apartamentos de Eleonora de Toledo, mujer de Francisco I. La primera sala llamada Verde por obvios motivos conduce a su izquierda a un pequeño gabinete de Estudio. Por la derecha se pasa a la Capilla que tiene pinturas del Bronzino sobre el techo que hacen pensar que éste había observado las de Miguel Ángel con algo más que interés. Contra la pared, una Virgen de Botticelli.

Las siguientes salas fueron pintadas por Stradano y se conocen con el nombre del tema tratado por el pintor en cada una de ellas. La Sala de las Sabinas estaba reservada a las damas de la corte. Entre otros tiene una Virgen de Andrea del Sarto y retratos de los dueños de casa por Sustermans. La Sala de la Reina Ester tiene interesantes piezas de mobiliario, en especial un lavabo del siglo XV. De la Sala de Penélope con hermosos muebles del siglo XVI se obtiene una magnífica vista sobre la Plaza de la Señoría y la Loggia dei Lanci.
La sala de la Bella Gualdrada interesa por los cuadros descriptivos de las costumbres florentinas (procesiones, torneos, juegos de pelota, etc.).
Luego se pasa por un corredor a la Capilla de la Signoría, con unos frescos que imitan mosaicos, de un gusto algo dudoso. Aquí pasó su última noche Savonarola. De la capilla se pasa a la Sala de las Audiencias de Benedetto y Giuliano da Maiano, con un techo de paneles dorados y tallados. La puerta de salida en mármol blanco, así como el trabajo de marquetería, pertenecen a los hermanos Maiano.

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