Manzanares en Madrid

Quevedo calificó al Manzanares de “aprendiz de río”, pero la burla no menguó el afecto que le tienen los madrileños. En Madrid —uno de los mayores centros editoriales de España— se editan más de 500 publicaciones periódicas (abajo). La filatelia es un pasatiempo muy arraigado y en las calles de la ciudad se improvisan sesiones de venta y canje de sellos (foto inferior derecha).

Valle de los Caídos

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Si ustedes se pudieran ahorrar la visita guiada, yo les explicaría con mucho gusto y en forma detallada todo lo que tiene que ver o ignoraren los Apartamentos Reales, los Nuevos Museos, la Iglesia, la Biblioteca, las Salas Capitulares y el Panteón Real. Pero como no es el caso, sigan al guía y entérese de todo ello de viva voz, sin tener que hurgar en el bolso en procura de sus lentes.
Vuelto al mundo multicolor, más colorido que nunca luego del gris Monasterio, busquen el auto y siguiendo los carteles indicadores, diríjanse al Valled e los Caídos, a pocos kilómetros
de El Escorial en el Risco de la Nava, un valle en la Sierra de Guadarrama.
¿Que si vale la pena visitar el Valle de los Caídos?
¿Y qué quiere que le diga? El Escorial y el Valle de los Caídos ya es como decir Sodoma y Gomorra, Napóles y Pompeya, etc.
Todo el mundo va, asíque vaya usted también y juzgue por sí mismo. Lacruz monumental y la Basílica cavada en la roca se imponen más por sus dimensiones (la nave tiene 262 metros contra 186 de San Pedro) que por sus valores estéticos, aunque es innegable que el lugar en sí es hermoso y la vista que se descubre desde la base de la cruz sobre el valle, bien vale la pena.
Al pie del altar están enterrados Primo de Rivera y Francisco Franco. En el osario se guardan los huesos de 40.(XX) soldados muertos en la guerra civil, supuestamente de ambos bandos, aunque si eso es cierto, dudo que el espíritu de los republicanos esté muy conforme con lacompañíaen que yacen sus despojos mortales.
Si este tour necrológico iniciado en el Mausoleo Real no le ha quitado el apetito, sugiérale a su mujer que despliegue sus habilidades culinarias y pónganse a merendar junto a otros tantos insensibles que suelen aprovechar la paz del lugar para supicnic.
Terminada la comida (espero que se haya abstenido de tomar vino que le puede dar sueño), levanten campamento y pónganse en ruta rumbo a Segovia, para lo cual deberán retomar el camino de venida hasta entroncar con la ruta 603, que recorre los escasos 91 km. hasta dicha ciudad.

El escorial

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Pronto verá aparecer carteles indicando el desvío para El Escorial. Hágales caso y ubiqúese en la senda adecuada. Como regla general en Europa, respete religiosamente las señales. El conductor europeo aunque esté atravesando el Desierto de Sahara sin siquiera un triste camello a la vista, ante una señal de STOP se detendrá en seco como si ante él se abrieran las profundidades del Averno. Usted haga otro tanto, porque no quiera saber lo que le puede pasar si un inspector lo llega a pillar en ese tipo de infracción.
A 11 km. de la autopista (unos 49 en total desde el Km. 0 de la Puerta del Sol), se encuentra el poblado de San Lorenzo de El Escorial ubicado a más de 1000 metros de altura sobre las estribaciones de la Sierra de Guadarrama. Se trata de un agradable pueblito con una densidad de restaurantes explicable por los millares de turistas que atrae el lúgubre Monasterio y por hecho de que muchos de ellos (por carecer de esta guía) ignoran que El Escorial cierra entre las 12:30 y las 15 horas.
Pero ciertamente ese no es su caso, y si siguió mi consejo, siendo las 10 de la mañana, ya estarán en la cola para iniciar la visita guiada del gigantesco conjunto (1200 puertas, 2600 ventanas, etc.. etc.) que comprende además del Monasterio, un palacio y un panteón real, todo edificado en 21 años (de ahí su rara coherencia arquitectónica) a partir de 1563 por orden de Felipe II para celebrar su victoria sobre los franceses el día de San Lorenzo.
Para apreciar la ocurrencia un tanto surrealista de edificar el Monasterio sobre una planta en forma de parrilla (para conmemorar el martirio de San Lorenzo) habría que ver El Escorial desde un helicóptero, o, en su defecto trasladarse unos 7 Km. hastael lugar conocido como la Silla de Felipe II desde donde se domina todo el conjunto de El Escorial.

Escorial

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EL ESCORIAL Y EL VALLE DE LOS CAÍDOS

¿Que apenas son las 8 de la mañana, me dijo?
¿Cómo apenas?
Ya son las ocho de la mañana. ¿O es que usted planeaba debutar como conductor atravesando Madrid a media mañana cuando el tránsito ya se haya vuelto completamente caótico?
Rápido, haga las valijas y convenza a su mujer de reducir al mínimo su mínimo de lo mínimo, deje su (probablemente sus) valija(s) en el depósito del hostal y pague su cuenta. Y no se sorprenda si la cuenta excede sus previsiones. ¿No lo aconsejé que hablara a su casa desde la Telefónica, a un par de cuadras de allí? Las llamadas desde el hotel son muchísimo más caras siempre.
Bolso en mano, precipítese a la calle, desayunen en el café más próximo y en el expendio de alimentos de la esquina provéanse de comida para el camino a fin de intentar equilibrar su balanza económica del día, tristemente desestabilizada por sus charlas telefónicas desmedidas.
Si se han hecho más de las ocho y treinta me deslindo de toda responsabilidad respecto a su futuro.
Bien. Suban al coche recién alquilado y antes de partir raudamente, averigüe cuál es la marcha atrás, para evitar el bochorno de ponerse a hurgar en el manual en medio de los improperios de los automovilistas detenidos por su culpa.
Una vez que el auto no tenga secretos para usted, parta. Como verá, de todas las salidas de Madrid, la que conduce al Escorial es la más sencilla de tomar. Basta continuar por la Gran Vía, Calle de Princesa, Arco de la Victoria y Ciudad Universitaria. Allí, un desvío conduce a El Pardo, el antiguo palacio de Felipe II, refrito en distintas oportunidades antes de convertirse en la residencia de Franco. Los no fanáticos del General deberán seguir por la Avenida Puerta de Hierro que desemboca en la Autopista de Rozas (A 6).

Viajar en coche

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El recorrido de los alrededores de Madrid se lo hemos organizado en auto. Y para su información, lode alquilar un coche para una sola persona es una fantasía reservada para los poseedores de la edición de esta guía titulada «Los ricos y famosos viajan».
Aparte del vulgar factor económico, lo de viajar acompañado en
coche tiene la ventaja de que, mientras uno maneja, la otra persona (plano de carreteras en mano) le puede dar las indicaciones pertinentes, como ser:
-¡Te dije la senda de la izquierda…! ¿Cuál es tu izquierda, eh’? Ahora tenemos que seguir como 20 kilómetros antes de salir de la autopista… siempre y cuando logres meterte en la otra senda…
Para viajar en auto por Europa, usted debe tener las siguientes precauciones:
1) No se olvide de llevar consigo su libreta de conducir (que no tiene porqué ser internacional) y una tarjeta de crédito (que sí debe serlo).
2)  Si usted se imaginó que viajar en coche significa apoltronarse en el asiento y cada tanto sacar una foto a través de la ventanilla, está completamente equivocado, las ciudades se conocen caminando. Pero aunque esa guiñada cómplice a su companera signifique que no piensa hacerme caso, permítame desilusionarlo, en España las ciudades se dividen en: aquellas antiguas cuyas callejuelas son tan estrechas que su coche no cabe en ellas, y las ciudades modernas por cuyas anchas avenidas circulan tantos coches, que el suyo tampoco va a caber. Por otra parte ni en unas ni en otras, va a conseguir dónde estacionar.
-¿Y entonces para qué voy a alquilar un coche?  -me preguntará usted.
– Para ir de ana ciudad a otra, naturalmente. Al llegar, estacione el coche donde pueda y visite la ciudad a pie como Dios manda. Y es a este respecto nuestra segunda recomendación:
Recuerde el lugar donde paró su coche, su marca color y dentro de lo posible su número de matrícula. Intente memorizar algún detalle más específico que «al lado de una Iglesia» o «junto a unas murallas», porque considerando que en Segovia hay cerca de 80 iglesias y que Avila está rodeada de murallas, tanto daría decir en New York «lo voy a dejar al lado de un semáforo».
Me parece maravilloso que usted tenga memoria visual. Pero si la policía lo detiene por intentar forzar la cerradura de uno de los cientos de automóviles de color parecido al que usted alquiló, estacionados en la explanada de una de las cien iglesias parecidas entre sí, no me diga que no lo previne.
3) Asegure su equipaje antes de salir de viaje. No se olvide de que usted ahora no viaja solo con su alma y un bolsito y que para su mujer un equipaje «mínimo de lo mínimo» puede incluir items tan imprescindibles como «un vestido por si Lady Di me llega a invitar a tomar el té». Recuerde además que en las ciudades donde ustedes no van a pernoctar (El Escorial, Avila, etc.) su equipaje deberá permanecer en la valija del auto mientras ustedes hacen los recorridos de rigor. Y desde ya le aviso que, aunque usted se vista de torero y su mujer de andaluza y aunque cubra el auto con pegotines de PSOE y el Real de Madrid, y cuelgue un par de castañuelas del espejo retrovisor, igual hasta el más infradotado de los ladrones lo va a identificar como turista.   Y lo que es más grave, va a individualizar su coche como un auto de alquiler con una cajuela tentadora. Me remito a lo dicho: asegure su equipaje y rece.