PUERTA DE ALCALA

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De regreso a la gris realidad, ignore al Museo Thyssen, no porque no merezca ser visitado, sino porque ver tres Museos seguidos (aún le taita el de la Reina Sofía) puede hacer aborrecer las artes plásticas hasta al más fanático. Atraviese pues, la Plaza Cánovas del Castillo, observe deeerca la Fuente de Neptuno y tome a la izquierda porel Paseo del Prado hasta la Estación de Atocha. Si logró cruzar con vida la Glorieta del Emperador Carlos V, visite la remozada estación, cuya parte antigua se haconvertido en un gigantesco invernadero. Al salir visite el MUSEO REINA SOFÍA, en particular al viajado GUERNICA, de Picasso, en su última morada. Luego tome por lacalle Claudio Moyano hasta la calle de Alfonso XII. A su izquierda se extiende el Jardín Botánico, recientemente recuperado por el uruguayo Leandro Silva (entrada paga). A su derecha verá el PARQUE DEL RETIRO (entrada gratis). Árbol más, árbol menos, elija la opción más barata. Intérnese en el Parque, busque un lugar sombreado (por ejemplo la arboleda de la Chopera y dediqúese a los placeres gastronómicos. Luego camine al azar por el inmenso Parque que posee un estanque, un Palacio de Cristal, fuentes, columnatas y numerosas estatuas que bordean la vía principal (Paseo de la Argentina). Salga del Retiro por la Avenida de México, que desemboca frente a la PUERTA DE ALCALÁ que usted había visto de lejos el día de su llegada. Luego, tome a la derecha por la calle de Serrano que continúa la de Alfonso XII, hasta la calle de Goya.

Museo del Prado

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El plúmbeo edificio neoclásico(1819) a su derecha es el MUSEO DEL  PRADO, con una pinacoteca justamente famosa y (a diferencia de otros museos más caóticos, como el Louvre por ejemplo), bien distribuida. El Museo abre de 10 a 17 horas y es inútil que espere al domingo para visitarlo porque también ese día se cobra entrada con la desventaja adicional de que se cierra a las 14:00 horas. ¿Cuánto tiempo tiene que permanecer en el Museo? ¿Y qué quiere que le diga?
Si usted es capaz de quedarse horas y horas mirando la nada con una caña en la mano esperando que un desgraciado pez decida suicidarse, en proporción debería mudarse al Museo del Prado para el resto de sus días.
De todas formas, como supongo que usted ni bajo tortura sería capa/ de distinguir un cuadro original, de una miserable copia, calculo que unas 2 o 3 horas le bastarán para trabaí conocimiento con los Goya yVelázquez,que son el orgullo del Prado. Luego, cuando se sienta desfallecer de hambre, deje la cultura y regrese a la Carrera de San Jerónimo. Allí procúrese algún negocio de alimentos y compre pan, salchichones, y alguna bebida. Claro que eso podría haberlo hecho antes de entrar al Museo. Pero entonces su máquina de lotos, su bolso y usted, probablemente, hubiesen apestado a salchichón por el resto del viaje.
Si, a pesar de la sonrisa condescendiente con que observa las frivolidades mundanas, usted es de aquellos que en el Consultorio del dentista se disputan la Revista Hola, entonces le aconsejo que visite al suntuoso Hotel Palace, que se levanta a la derecha de la Carrera San Jerónimo.
Penetre al lobby con paso firme, pues toda vacilación será correctamente interpretada por ese señor con aspecto de general galardonado, que en realidad es el portero del hotel, quien, en tal caso le impedirá la entrada.
Atraviese el lobby echando una mirada distraída al jet set. ministros, artistas de cine. etc. que se cruzarán con usted. Al llegar a la encantadora galería techada con un artística cúpula de vidrio, siéntese en uno de los mullidos sillones y escuche la orquesta que toca alguna melodía romántica, acorde con el lujo finisecular del lugar. Luego, salga con dignidad antes de que el portero, atraído por el olor a salchicha, intente echarlo

Ciudad Madrid

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Buen día.
Sí. Ya es otro día, así que salte de la cama y comience su segunda jomada de la colonización de Madrid. Dése una rápida ducha ¡y a la calle! pero no se asuste: hoy le espera una jornada descansada. Remonte nuevamente la Gran Vía unas tres cuadras hasta la calle de Fuencarral donde se ubica la Compañía Telefónica. Como son las 9 de la mañana es una buena hora para llamar a su casa (donde son las 4 de la madrugada). No hay duda de que los va a encontrar en casa y seguramente le van a suplicar que no vuelva a llamar así que se va a ahorrar unos pesos en llamadas.
Tomando a la derecha por la calle de Fuencarral unas tres cuadras hasta la calle de Augusto Figueroa se topará con la diminuta capilla de la Virgen de la Soledad (siempre cerrada). Como es tenida por milagrosa, los devotos rezan en la calle y depositan sus limosnas a través de los barrotes (se pueden ver horribles cabezas y manos de cera, muletas y otras ofrendas por el estilo).
Regrese por la calle de Fuencarral, cruce la Gran Vía y descienda por la calle de la Montera hasta la Puerta del Sol. Desayune un exquisito chocolate con napolitanas en la Mallorquína, pegado a la tradicional lotería de doña Manolita, inmortalizada en no sé qué zarzuela. Luego, atravesando la explanada, tome por la Carrera de San Jerónimo hasta la Plaza de las Cortes (llamada así, aunque usted no lo crea, por el edificio defendido por dos leones que.da sobre la Plaza y alberga las Cortes precisamente). A un lado verá el tradicional Hotel Palace, al otro el imprescindible Museo Thyssen y frente a usted la Fuente de Neptuno.

Plaza Mayor

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La PLAZA MAYOR es segura mente uno de los lugares más típicos y hermosos de la ciudad. En épocas pasadas la gente se divertía presenciando Autos de Fe, corridas de toros y representaciones teatrales que se desarrollaban allí. Lamentablemente hoy en día la única diversión que queda es la de observar la graciosa gama de expresiones de los turistas cuando pagan la cuenta de su consumición en algunos de los típicos bodegones que se agazapan bajo las arcadas que rodean la Plaza.
¡Qué pena que usted esté demasiado cansado para disfrutarlo! Sobre la Plaza no hay bancos y la plataforma sobre el que se eleva la estatua ecuestre de Felipe III (siglo 17) donde solían caer desfallecidos los turistas que seguían fielmente esta guía, ahora se halla rodeado de unas rejas que lo protegen de graciosos pero poco respetuosos grafittis.
En fin. Recuéstese contra las rejas y admire la Plaza, en particular la Real Casa de la Panadería (1619, escudos y armas sobre el balcón central) y al Norte la Real Casa de la Carnicería sobre amplios soportales. Luego arrástrese hasta el Arco de Cuchilleros y su prolongación en la Cava de San Miguel, bordeado por mesones y tascas de aspecto pintoresco y precios proporcionalmente pintorescos. Regrese, y sacando fuerza de flaqueza, atraviese nuevamente la Plaza y retome la Calle Mayor, siempre hacia la derecha. Unas cinco cuadras más allá se encontrará en la concurrida explanada conocida como la PUERTA DEL SOL, en honor a la Puerta de ese nombre, desaparecida en el siglo 16. Queda, sí, el simbólico monumento del Oso y el madroño, algo más insignificante que en las fotografías y humildemente desplazado de su lugar original a una posición poco lucida. La Calle Mayor se transforma en la Calle de Alcalá que desemboca frente a usted en la Puerta del Sol y a su vez se encuentra con la Gran Vía a pocos pasos de su hotel. Pero no se ilusiones, nosotros hemos elegido para usted la peatonal calle Preciados, para devolverlo a la Gran Vía. Los músicos o actores que ve frente a usted, no son un espejismo, fruto de su absoluto agotamiento: justamente la calle Preciados a menudo se utiliza para representaciones callejeras.
-¿Que no está de humor para representaciones callejeras y quiere llegar a su hotel cuanto antes?
Bien. Haga lo que quiera. Pero no se olvide que si me hace caso, en su ruta por la Gran Vía, de regreso al hotel, pasará inevitablemente por el Palacio del Jamón donde, usted podrá cenar en medio de un verdadero cementerio vacuno (hay jamones colgados por el techo, paredes, etc. etc.). Si el mozo le pregunta con aire inocente si quiere jamón serrano o jamón ibérico…, no se le ocurra alguna respuesta suicida del tipo de:
- Tráigame el más sabroso.
Diga rápido, articulando claramente «Jamón serrano» porque el otro sale “un ojo de la cara”.
Ahora si usted es vegetariano, en premio a sus sentimientos ecológicos le permitiré comer una tortilla en salsa en algún boliche de la Puerta del Sol, y regresar por la vía más directa (o sea la Calle de Alcalá).
Para evitarle una respuesta inconveniente me abstendré de preguntarle si quiere algún plan para la noche, y lo dejaré entregado a sus sueños.

Barrio Madrid

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Al dejar la Ermita, regrese por el Paseo de la Florida. Al llegar a la Estación de FFCC Príncipe Pío, en lugar de seguir por donde vino, tome el Paseo de la Virgen del Puerto que bordea al Campo de Moro, hasta llegar a la calle de Segovia. Comprendo que es una caminata un tanto fatigosa pero ¿qué quiere que le haga? Ser turista es un trabajo duro.
Bien.Tome a la izquierda (única opción posible) por la calle de Segovia que pasa por debajo del Viaducto. Antes de llegar al Viaducto puede remontar los escalones que lo llevarán al CAMPILLO DE LAS VISTILLAS desde donde se disfruta de una hermosa vista sobre el Manzanares, la Casa de Campo (y si el tiempo es bueno) sobre las sierras de Guadarrama
Regrese a la calle de Segovia y siga hasta la curiosa Plaza de la Cruz Verde. Luego… doble a la derecha por la calle Costanilla hasta la antigua PLAZUELA DE LA PAJA que fue el primer centro urbano de Madrid. Este barrio de la Morería es de lo más puro que se conserva de la antigua Madrid, con la virtud adicional de ser ignorado por los turistas ordinarios (o sea los que no conocen esta guía) quienes probablemente, planoen mano, estén recorriendo la ciudad buscando el Templo egipcio de Debod, traído piedra por piedra, dentro de ese plan de Mercado Común de Templos que permitió el traslado de una Iglesia española a New York y que amenaza convertir al mundo en un supermercado de monumentos desarraigados.
De la Plazuela de la Paja, tomando por la calle del Príncipe de Anglona se llega a la Plaza del Marqués de Comillas donde podrá apreciar, en la vecina Iglesia de San Pedro, la única torre mudéjar de la ciudad. A pocos pasos de allí está la Plaza del Cordón que, escalones mediante, se comunica por un lado con la encantadora Plaza de San Javier, y por el otro con la Plaza de la Villa. Sobre la Plaza de la Villa se asoman el Ayuntamiento de Madrid, la Casa de Cisneros y la Torre de los Lujanes con un portal gótico.
Ahora, tome a la derecha por la Calle Mayor que limita la Plaza de la Villa al Norte y recorra las cuatro o cinco cuadras que lo separan de la Plaza Mayor.

Plaza España Madrid

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Finalizada la visita del Palacio vuelva hacia atrás, ignore la preciosa Taberna del Acabardero sobre la Plaza de Oriente (los precios están fuera del alcance de su bolsillo) y antes de llegar a Plaza España doble a la izquierda por la Cuesta de San Vicente, bordeando los Jardines de Sabatini y el Campo de Moro. La Cuesta de San Vicente se continúa por el Paseo de la Florida que sigue el curso del Manzanares. Usted haga otro tanto hasta llegar a la ERMITA DE SAN ANTONIO DE LA FLORIDA.
No. No me olvidé de que usted además de otras flaquezas humanas padece de hambre. Precisamente frente a la Ermita en cuestión se encuentra la Casa Mingo, un lugar típico y barato. La especialidad de la casa es el pollo y la sidra. Según los entendidos la sidra hay que volcarla desde arriba a cierta distancia para que conserve el gusto. Usted absténgase de esas exquisiteces a menos que tenga al menos una muda limpia.
Bien. Satisfechos sus instintos elementales, pague y visite la Ermita cuya fachada (1797) no dice gran cosa, pero que posee una hermosísima bóveda pintada por Goya. Para apreciarlo por supuesto que deberá ingresar previo pago de entrada. Los restos mortales del pintor yacen allí.

Palacio Real

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Cuando pase por la Plaza de Callao, mire hacia su derecha para evitar la tentación de internarse en el Corte Inglés a pocos pasos de allí. Luego siga hasta la Plaza España en cuyas cercanías se ubican la mayoría de las compañías aéreas (¡reconfirme su boleto!) y agencias de turismo. Frente a usted se levanta la Torre de Madrid, que solía ser el edificio más alto de la ciudad. Peroen lugar de seguir por la Calle Princesa (que continúa a la Gran Vía), usted tomará a la izquierda y atravesará la Plaza de España (una simpática y soleada plaza) para tomar la calle de Bailen. A su derecha pasará por los Jardines de Sabatini que preceden el Palacio Real. A su izquierda verá la Plaza de Oriente y sobre ella la fachada del Teatro Real.

El PALACIO REAL tiene las proporciones poco estimulantes de una enorme caja de zapatos. Fue diseñado por arquitectos italianos para ocupar el lugar del Alcázar (destruido por un incendio) a orillas del Manzanares, en el año 1734. En contraste con el exterior austero, el interior es muy suntuoso y tiene una importante colección de obras de arte de modo que habrá que desembolsar el precio de la visita guiada obligatoria. El Palacio de Oriente permanece cerrado entre las 12.45 y las 16.00.

Hotel Madrid

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El dueño del hostal le dará una llave de la puerta de la calle, pero deberá tocar timbre cada vez que regrese a su habitación. Si usted es una persona mundana no se dejará amilanar de sus francachelas nocturnas tan sólo porque el dueño lo reciba en piyama. Si usted es un alma sensible, entonces absténgase de alojarse allí y búsquese un hotel y pague caro su debilidad. De todos modos le aconsejo que estudie cuidadosamente la ubicación de su habitación (que no suele estar numerada) pues al volver de madrugada con las luces apagadas puede meterse fácilmente en una habitación ajena.
Bien. Una vez instalado, dése una rápida ducha y…
¿Eh? Ya sé que son las diez de la mañana ¿y qué?
-Bueno -me dirá usted- probablemente a esa hora ya se hayan limpiado los baños o..
Mire. Aunque usted tenga la curiosa sensación de ser un invitado en el seno de una familia madrileña, en realidad está en un hotel (como se dará cuenta inevitablemente cuando le presenten la cuenta de su estadía) así que deje de lado esos pruritos domésticos que le inculcó su mujer. Claro que eso no significa que pueda corretear por la casa en paños menores chorreando agua. Así que vaya al baño pero munido de un short decente y chancletas
Una vez higienizado, comience su jomada turística (¡ Ah! no se olvide de pedir la llave del portón), remontando la Gran Vía.

Como notará la GRAN VIA está bordeada de negocios, tiendas, restaurantes, cafés, cines, etc. etc. y es el paseo obligatorio de turistas y madrileños a lo largo del día y la noche. Camine disfrutando del ambiente sin preocuparse de ver nada en especial pues Madrid es precisamente una ciudad para disfrutar más que para conocer. A lo que me refiero es a que, a diferencia de Roma por ejemplo, donde usted no puede dar un paso sin pisar un adoquín sobre el que se sentó Julio César o tropezó Calígula, Madrid es una ciudad relativamente nueva (fundada en el siglo XVI, su desarrollo data del siglo XIX) por lo cual sus monumentos históricos son más escasos.

Madrid centro

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La ancha avenida arbolada bordeada de simpáticos comercios y cafés que se extiende a ambos lados de la Plaza Colón, es el Paseo de la Castellana. Usted deberá tomar por dicho Paseo hacia su izquierda en el tramo llamado Paseo de
Recoletos, hasta la famosa FUENTE DE LA CIBELES del siglo X VIII, en la intersección con la calle de “Alcalá” En el camino podré observar el
famoso Café Gijon donde se reúne la gente de la farándula (por supuesto no
a esta hora de la mañana, pero bueno, nada es perfecto).Parado en la Plaza de Cibeles a unas dos cuadras hacia su derecha reconocerá la familiar figura de la Puerta de Alcalá (siglo XVIII estilo Neoclásico). Hacia su izquierda, la calle de Alcalá desemboca algo más lejos, en la Puerta del Sol. Sí… Aunque usted vea bien de lejos, la Puerta del Sol no la puede ver. Sencillamente porque no existe. Es simplemente la denominación de un espacio urbano. El edificio disfrazado de una enorme torta de bodas que se eleva frente a usted es el Palacio de las Comunicaciones que alberga el Correo: La Fuente de Neptuno es aquella otra fuente que usted puede ver sobre el Paseo de la Castellana (que en ese tramo ya se denomina Paseo del Prado). Saqúese el gusto de una foto poco original de la Cibeles y por la calle de Alcalá en la dirección de la Puerta del Sol unas dos cuadras, hasta su confluencia con la Gran Vía. Enseguida continúe por la Gran Vía (en la única dirección posible) unos pocos metros y mirando los pisos altos, verá carteles anunciando hostales. Por ejemplo en el N° 12 encima del Museo Perico Chicote se halla el Hostal Delfina. Estos hostales tienen la ventaja de un ambiente familiar y un precio módico. En realidad el ambiente familiares más bien una desventaja, pero el precio es decididamente conveniente. Generalmente se trata de grandes apartamentos convertidos en hostales mediante la instalación de pequeños baños en los lugares más inesperados, o no. (O no, significa que hay habitaciones más económicas sin baño).

Madrid Capital

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Habiendo descendido del autobús, a usted se le presentan tres opciones, a saber:
1)  Si es un turista del tipo “cómodo”, podrá sucumbir al encanto de los taxímetros apostados allí para tentarlo, engañándose con argumentos del tipo de…:
“… total, ya que ahorré una noche de hotel por dejar libre ¡(¡habitación del YMCA en New York antes del mediodía, bien me merezco poder gastar unas tristes pesetas en un taxímetro”… más que nada considerando que la Gran Vía está a unas catorce cuadras apenas…
2) Si usted es un turista “cómodo pero precavido”, sin duda recordará los tristes dólares que pagó en New York (atolladero de tránsito por medio) por un similar viajecito de pocas cuadras, así que huirá de la tentación y optará por tomarse un metro. Para ello deberá emerger a la superficie y buscar el cartel indicador del “Metro“. Una vez que lo haya divisado, baje las escaleras, compre un abono (muy conveniente) de 10 viajes y pida un plano del metro de Madrid. Considerando que el planorando que el plano es pequeño y que a partir de los cuarenta años su cristalino ha comenzado a achatarse irremisiblemente y que para mejor seguramente no recuerda dónde metió sus lentes, por esta única vez le indicaré la ruta a seguir. Tome la línea4, dirección ARGUELLES. En BILBAO descienda y conecte con línea 1, dirección PORTAZGO. Dos paradas mas adelante apéese en GRAN VIA. Subiendo las escaleras se hallará a un par de cuadras del hostal que recomendamos.
3) Si usted pertenece a la raza en extinción de los verdaderos turistas, sin duda preferirá ir caminando a su hotel, aprovechando de paso su caminata para irse familiarizando con la ciudad. Suba, pues, a la superficie y antes de emprender la marcha mire a su alrededor. Frente a usted se levanta el monumento a Colón mientras que a sus espaldas se extienden los Jardines del Descubrimiento, con un conjunto escultórico de un gusto bastante discutible. Esa especie de Partenón (a su izquierda) igual a todos los demás edificios inspirados en el mismo modelo que pululan por el mundo, alberga la Biblioteca Nacional y el Museo Arqueológico.

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