China town – Little Italy

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Antes de caer desfallecido sobre un banco, compre algo para comer en una de las cafeterías estudiantiles de la zona, y luego sí, siéntese en uno de los bancos de la Plaza y disfrute del ambiente de paz y tranquilidad que se respira allí.
Disfrutar del ambiente de paz no significa yacer como un cadáver sobre un banco, así que ¡arriba! que aún falta recorrer el barrio italiano y el barrio chino. Teniendo frente a usted el Washington Arch tome hacia la derecha hasta la calle Bowery que viene a continuar Broadway. Esta calle algo deprimente se caracteriza por la gran cantidad de borrachos que la bordean, sólo Dios sabe por qué, ya que lugares para tomar bebidas alcohólicas hay por toda la ciudad. Si usted no es aficionado a observar los borrachos, tome por cualquier otra calle y en último extremo, tómese un autobús hasta “LITTLE ITALY“. Una vez allí recorra al azar la zona poblada -casi exclusivamente- por italianos. Si usted no fuese tan débil y no se hubiese lleñado de sandwiches en Washington Square, ahora podría disfrutar de una buena comida italiana en cualquiera de los simpáticos restaurantes de la zona. A lo sumo podrá tomar un café de verdad en el Café Ferrara donde se suele reunir lagente de la Maffia según se dice. Por lo cual seguramente no es cierto pero con un pocode imaginación usted se sentirá en plena Cosa Nostra.
Canal Street divide Little Italy de CHINA TOWN, así que acruzar dicha calle internarse en el barrio Chino. En realidad China town no tiene nada de extraordinario excepto que todo el mundo es chino y que los carteles están escritos en chino. También está lleno de excelentes restaurantes (de comida china por supuesto). Pero ni sueñe en almorzar dos veces y en cuanto a cenar es algo temprano.
Luego de arrastrar sus compras de Macys por el Barrio Chino, me siento tentado de enviarlo a Wall Street (realmente cerca de allí) para que camine por el sector financiero.
Pero viendo su aspecto deplorable creo que será mejor dejarlo regresar al hotel para que descanse un ratito antes de salir para ver el espectáculo para el que compró su billete por la mañana. Un dinero tristemente malgastado considerando que usted se va a pasar toda la función roncando…
Hasta mañana.

Village

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Su próxima escala será el VILLAGE (Greenwich Village para los no iniciados) donde podrá llegar caminando unas 25 cuadras, siempre por la 7a. Avenida. Admito que esta caminata no es demasiado apasionante excepto por la calle 14 donde se exhibe la ropa más horrible que se pueda uno imaginar (trajes amarillos, vestidos adornados con
dragones de lentejuelas, etc.). En fin, que usted me da pena así que se le permitirá tomarse un autobús hasta el Village. ¡Un autobús, he dicho! No el metro que recorre las entrañas de cualquier ciudad indiferente a
lo que hay sobre él. La 7a. Avenida desemboca en la calle Christopher que en las épocas pre-sida supo ser la columna vertebral de la comunidad gay. Hace unos años si usted hubiese caminado por allí del brazo de su esposa, mis de uno se habría dado vuelta para mirarlo asombrado. Hoy por hoy todo ha cambiado y la calle Christopher es tan inocente como Disney World, aunque conserva el encanto de su edificación y algunos Pubs y Cafeterías con cierta atmósfera europea. Se podrá recorrer al azar algunas calles pues no hay que olvidar que a su regreso inevitablemente se encontrará con algún amigo quien, habiendo también visitado New York, le preguntará aviesamente:
-¿Estuviste en tal lado?
-Si.
-¿Y en tal otro?
-Si.
—¿ Y en aquel otro más allá?
Y aunque usted haya seguido fielmente nuestra guía, siempre habrá algún lugarque no haya visitado, de modo que deberá admitir avergonzado que no, que no estuvo en aquel “otro lugar”.
-Entonces es como si no hubieras estado en New York -le contestará su amigo, quien, probablemente pertenece a esa especie cuya perversión consiste en viajar exclusivamente para poder luego decir eso.
-¡Mira vos! -le dirá usted inocentemente y luego agregará:
-¿Y vos seguramente estuviste en la esquina de Christopher Street y Greenwich Street? ¿No?
Pero entonces vos no conoces Nueva York…
Bien. Ahora ya estará completamente perdido, así que aguce su inglés y pregúntele a alguien: “Where is Washington Square“. Probablemente no entienda lo que le responde pero siga la indicación de su mano y en pocas cuadras llegará a esa simpática Plaza en el corazón del Village.

Times Square

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Bueno ¡arriba! Le sugerimos un pequeño descanso no que se instalara de por vida en el Marriott. Una vez en Times Square de nuevo, tomará por la calle 42 hacia el Oeste, recorriendo la algo deteriorada calle del pecado, que supo florecer en las épocas anteriores al video, luego del lejano destape norteamericano. Aún bostezan por allí los Peep Shows, Porno Shops y Cine-porno que ahora ya se encuentran en cualquierciudad del mundo excepto el Vaticano. Regrese por la 42 (por la otra vereda, claro) nuevamente hasta Times Square y doble a la derecha por la 7a. Avenida. Camine por ella hasta la calle 33 y se topará con la Pennsylvania Station y el Madison Square Garden de interés exclusivamente para los fanáticos del boxeo. Retrocediendo una cuadra hasta la cal le 34 y otra al Este (hasta la 6a. Avenida) se hallará frente a Macys, la tienda mastodóntica donde se puede comprar desde una aguja hasta un yate. Aunque le aconsejemos que no entre, usted va a entrar, y por más que le digamos que no compre nada, usted se va a precipitar al piso donde se exhiben las ofertas (ocasionalmente muy baratas), así que no sequeje si el resto de lajornada ladebe cumplir arrastrando un elefantiásico paquete.

Viaje Nueva york

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Emerja del Waldorf y disfrute de la mirada codiciosa de los turistas que no poseen esta guía y tal vez lo confundan con algún famoso que se aloja en dicho hotel. Luego tome por Park Avenue hacia la derecha hasta llegara lacalle 59. Allí notará que hacia la derecha la 59 se continúa en el Queens boro Bridge que une Manhattan con Queens pasando por encima de la pequeña Isla Roosevelt (un paraíso donde prácticamente no hay automóviles por la dificultad en llegar a ella). De todos modos usted deberá torcer a la izquierda por la calle 59, bordeando el CENTRAL PARK (una de las zonas más exclusivas de la ciudad) para llegar hasta el Columbus Circle. El turista atlético podrá recorrer las seis cuadras que lo separan del East River, asomarse por el puente y observar Roosevelt Island, regresando luego al punto de partida, caminando otras seis cuadras. Sospechamos que usted no pertenece a esta categoría de modo que lo encontraremos esperándonos pacientemente en Columbus Circle.

De Columbus Circle tomará hacia la derecha por Broadway hasta la calle 64 donde se eleva el LINCOLN CENTER que
habrá que recorrer. Este centro cultural incluye entre otras salas al famoso Metropolitan Opera House. Vea las dos notables obras de Chagal I que decoran el vestíbulo. Claro que el verdadero espectáculo es verlo todo iluminado por la noche cuando hav función, ñero como usted probablemente decidió comprarse una entrada para “Cats” o “‘Les miserables“, se lo va a perder.
Ahora deberá regresar sintiéndose justamente culpable por su frivolidad, a lo largo de Broadway hasta la calle 42. En la confluencia de ambas se halla TIMES SQUARE, uno de los puntos más transitados del mundo. Como se sabe en New York hay más judíos que en Israel, más irlandeses que en toda Irlanda, más italianos que en la mayoríade las ciudades italianas y probablemente más punguistas también, así que tenga cuidado. Frente a usted se eleva la torre del Marriott. Si quiere estimular su complejo de inferioridad y sentirse verdaderamente una hormiga, entre en el lobby que tiene la altura de todo el edificio. Aunque las escasas cuadras recorridas no lo justifican, se le permitirá un descanso en la cafetería del Octavo Piso, desde donde podrá disfrutar de una hermosa vista, tomando un refresco o un café aguado.

Guia de Nueva york

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¡Buen día! Son las 8 de la mañana, el día está espléndido, asíque no hay excusa posible paraquedarse remoloneando en la cama. Además, a esta hora, los baños colectivos del YMCA aún están vacíos, así que se podrá sentir un verdadero Onassis en medio de tantas duchas para usted solo. Afeitado y vestido puede desayunaren la cafetería del hotel y podrá salir corriendo a la conquista de New York sin tener que perder el tiempo en regresar a su habitación.
Para ayudarle a recuperar su auto-estima, tal vez algo deteriorada por causa del baño colectivo, esta vez iniciaremos el recorrido en el exclusivo “Waldorf Asteria Hotel“, ubicado en Park Avenue entre las calles 49 y 50, a pocos pasos de su alojamiento. ¿Quién le dice que -en el suntuoso lobby del hotel-se encuentre con algún personaje del jet set? Mientras observa, con envidia, a los opulentos huéspedes del Waldorf, tendrá tiempo para decidir a donde ir luego de haber cumplido reí igiosamente con el cómodo recorrido que se le ha preparado para su segunda jomada en New York.
Es bueno que tome tal decisión, precisamente en este momento, por dos razones.
Primero, porque si lo deja para luego, me temo que en la disyuntiva entre sus pies y su espíritu, opte por sus pies. O sea que -al terminar su jornada- sumerja sus atormentadas extremidades inferiores en agua salada y en lugar de salir póngase a mirar televisión, gracias a lo cual podrá descubrir dos cosas: Una, que el curso “Aprenda inglés en 18 lecciones” es una reverenda porquería. Dos, que también en los Estados Unidos siguen pasando programas repetidos (por ejemplo: el prehistórico “Aventuras en el Paraíso”). La segunda razón, por la que le urgimos a tomar una decisión es que precisamente en el Waldorf Asteria hay un Ticket Box (¡Vamos! Dieciocho lecciones tienen que haberle servido de algo), dónde se pueden adquirirentradas para una cantidad de espectáculos supuestamente agotados desde hace meses.
Quisiéramos ayudarlo pero lamentablemente debemos dejarlo desamparado pues hasta el turista más típico se vuelve atípico en sus preferencias noctámbulas. Mientras unos se dejarían cortar el brazo para poder escuchar a KiriTi Kenawa en el Metropolitan, otros preferirían dejarse meter agujas bajo las uñas antes que soportar una ópera. En fin. Haga como le parezca: las opciones son infinitas y,ocasionalmente (muy, muy ocasionalmente) incluyen algún espectáculo gratis.