Cañon de colca arequipa

Una larga marcha de descenso hasta el río

Iniciamos la excursión antes de las nueve de la mañana, pero la temperatura ya había empezado a subir. Organizamos las mochilas y paquetes, extendiendo capas de ropa y encontrando espacio para los comestibles. Después de unos pocos metros de terreno llano está el borde del cañón y la cabecera del sendero, marcada por una pequeña cruz blanca. La vista es impresionante y contemplé este valle rodeado por magníficas montañas. Descubrí entonces el estrecho sendero que serpentea su descenso por entre el lado de los acantilados, aunque debido a la forma de las rocas desaparecia de la vista por debajo de nosotros. Puede verse hasta remotos pueblos en el lado norte del cañón, por donde no pasan carreteras y, en la distancia, aferrado a la ladera de las montañas. Bomboya, el pueblo de Tapay, donde pasaríamos la primera noche. A lo largo, hacia el oeste y situados auna altura ligeramente inferior, están los pueblos de Coshñihua y Malata, hasta donde nos llevaría el camino al día siguiente.
Empezamos a caminar a partir de una altura de 3.200 metros, descendiendo hacia el río del cañón, a mil metros por debajo de nosotros. La vegetación escasea, pero entre las rocas y la arena han echado raíces altos cactus cilindricos y espinosas plantas de yuca. Observé dos especies diferentes de colibríes, que se alimentaban alternativamente de la misma rama de flores de yuca: uno que no pude identificar era diminuto y el otro, de 23 centímetros es el colibrí gigante, el más grande del mundo (Patagona gigas) que, aparte de su notable tamaño, tiene un vuelo característico, similar al de una golondrina.
A medida que el sendero descendió, el día se hizo más caluroso, las rocas más peladas y mi mochila cada vez más pesada. Mi único consuelo era que las pocas personas que ascendían por el sendero, parecían más acaloradas y cansadas que yo, hecho nada sorprendente, por otra parte. Algunas habían emprendido el camino sin guía y aprovecharon la oportunidad para preguntarle a Iván sobre la ruta que les esperaba. Todas ellas, a pesar de sus diversos grados de buena forma física, reconocieron que ésta era una de las mejores excursiones que habían hecho jamás. Me sentí algo aliviado al ver a los que se esforzaban por subir, pero mi propio agotamiento no tardaría en aparecer. Dos horas y media después de iniciar el descenso seguíamos bajando y, aunque ya divisábamos el río, no por ello parecíamos estar más cerca. La última media hora se hizo interminable. Cruzamos el río sobre un puente en suspensión de aspecto precario y nos dejamos caer en un rincón, a la sombra de la cara de una roca. A pesar de la sombra hacía un calor asfixiante con una temperatura que se elevaba muy por encima de los 30 °C. Almorzamos pan seco, manzanas, queso y unos bizcochos y bebí con avidez de mi reserva de agua.

El cóndor andino

EL CONDOR ANDINO
El cóndor andino (Vultur gryphus) es una especie poco común y en peligro de extinción, clasificada en la lista del Apéndice II de especies en peligro por la CITES (Convención sobre Comercio Internacional de Especies en Peligro de Extinción}. Las alas de un ave adultas superan los tres metros, por lo que se considera la segunda más grande del mundo (la primera es la del albatros migrador, Diomedea exulans, con 3,2 metros). El plumaje adulto es de un negro azabache con marcas blancas en las alas y un collarín blanco. Los ejemplares más jóvenes son de un color marrón oscuro. El macho tiene una característica carúncula gris y carnosa sobre la cabeza. El cañón del Colca es el mejor lugar para observar estas aves y lo más probable es que las vea remontando las laderas de los acantilados, extendidas las puntas de sus plumas principales, curvadas hacia arriba, como dedos alargados. A menudo se les ve elevándose sobre las corrientes termales de la mañana en un punto llamado Cruz del Cóndor, a medio camino entre Pinchollo y Cabanaconde.

Turismo en arequipa

Cruce del valle hasta la cabecera del camino
Incluso bajo el frío del amanecer, la plaza de Armas de Chivay bulle de actividad. Las gentes de esta región dependen mucho del transporte público y nuestro autobús les proporcionaba una oportunidad de recorrer el valle hasta los pueblos exteriores. Cargaron el autobús con sacos de pan recién horneado y se apiñaron en el vehículo con bolsos, hatos y bebés en los brazos, envueltos en chales.
Las mujeres llevan aquí sombreros decorados de forma extravagante con lazos y cintas, lentejuelas, rosetones y bordados. Iván me explicó que las sutiles diferencias en este tipo de adornos podían identificar el pueblo de origen de la portadora, así como su estatus social y hasta matrimonial. Para mí, sin embargo, todos eran pintorescos y la única distinción que pudo establecer mi inexperta mirada fue entre los firmes sombreros blancos de paja llevados por las mujeres de Chivay y los sombreros bordados de alas caídas del interior del valle, a partir del pueblo de Pinchollo y más allá.
Fuera de Chivay el río Colca serpentea por un ancho valle de campos que se elevan sobre las aterrazadas laderas de las montañas y un escarpado fondo montañoso en la distancia. Pasamos por los pueblos de Yanque, Achoma, Maca y Pinchollo, efectuando breves paradas para que los pasajeros subieran y bajaran del autobús. Toda esta zona se halla sujeta a frecuentes temblores y en Maca aún se ven las secuelas de un fuerte terremoto que tuvo lugar en 1991: la destartalada iglesia junto a la carretera se eleva descuidada, desmoronándose medio en ruinas; la plaza del pueblo ha descendido varios metros de su nivel original y la carretera se ha visto reducida a un camino de tierra que a partir de este punto hace una serie de giros siniestros. El valle se estrecha, se acercan las montañas y campos y algunos tramos de la carretera se han colapsado y caído hacia el valle por lo que resultan inaccesibles.
En Cruz del Cóndor, a nueve kilómetros más allá de Cabanaconde, ya empezaban a reunirse los primeros grupos de la mañana para contemplar los cóndores andinos (Vultura gryphus) que suelen volar sobre el cañón (véase el recuadro). A unos 6,5 kilómetros
más adelante Iván le pidió al chófer del autobús que parase y nos dejaron sin la menor ceremonia en la cuneta de la carretera, con todo nuestro equipo.

Colca peru

Los senderos empinados para entrar y salir del cañón, el rápido cambio de altura y el intenso calor se combinan para hacer de ésta una excursión desafiante. Usted mismo deberá transportar todos sus suministros y equipo de acampada. Tiene que encontrarse en buena forma física y aclimatarse a la altura.
Su grado de comodidad depende riel nivel de su equipo de acampada, pero tenga en cuenta que todo aquello que lleve consigo debe ser ligero. El alojamiento en Cabanaconde es básico, pero hay mejores hoteles disponibles, tanto en Chivay como en sus alrededores, donde puede relajarse al final de la excursión.
Son esenciales unas botas recias de excursionista lleve consigo pastillas purificadoras de agua, una tienda, un saco de dormir, hornillo y equipo para cocinar y alimentos para todo el tiempo que dure la excursión

Cañón del Colca

Altibajos del cañón del Colca

En lo alto de los Andes, en el sur de Perú, se encuentra uno de los cañones más profundos del mundo. Recorrí este paisaje espectacular de acantilados cortados a pico, jardines de cactus y pueblos remotos donde la vida se luisa en tradiciones antiquísimas u los cóndores trazan círculos en el cielo.

Arequipa es la ciudad mas cercana al cañón del Colca y fue desdi1 aquí donde hice los preparativos para mi excursión. La ciudad destaca por su arquitectura colonial, que dala de los siglos XVI y XVII, cuando los conquistadores españoles trajeron consigo influencias arquitectónicas moriscas y barrocas. Entre contratar a un guía y comprar las provisiones para mi recorrido por el cañón, me tomé tiempo para visitar algunos de esos edificios impresionantes. Posiblemente el ejemplo más pintoresco y estéticamente más agradable en lodo Perú lo constituya el monasterio de Santa Catalina, en Arequipa. Durante casi 400 años, las monjas y el personal que vivió aquí no abandonaron el complejo en ningún momento, y prohibieron la en! rada de visitantes. Se abrió finalmente al público en el año 1970. En el interior hay plazas ocultas, salas de oración privadas y palios con fuentes, crucifijos y claustros.
Todo el complejo está brillantemente decorado en rico azul ciclo y ocres anaranjados, y cada esquina aparece salpicada de geranios. Quedé tan absorto que no tuve ninguna noción del tiempo, así que a últimas horas de la tarde tuve que ir a comprar los esenciales alimentos energéticos y reorganizar mi equipaje a alias horas de la noche.
Iván, mi guía, había decidido que tomaríamos un autobús nocturno hasta el cañón, para poder así empezar la caminata por la mañana. Envueltos en la oscuridad, escasos de tiempo y cargados con mochilas, alimentos, sacos de dormir y equipo do acampada. Iván y yo subimos al autobús a las dos y media de la madrugada. Me sentía frío e incómodo y no pude dormir durante las cinco horas que duro el viaje por los Andes. La carretera asciende más allá del Nevada Chachani y del volcan Misti. cuyos altos picos dominan el perfil de Arequipa. Luego se llega al altiplano, pasando así desde una altura de 2.325 metros en Arequipa, hasta los 4.800 metros del altiplano, antes de descender de nuevo hasta los 3.650 metros, en la adormecida cuidad de Chivay, situada en la cabecera del valle del Colca.

Bahía de Puno

Cuestiones de salud
• Las instalaciones sanitarias en las islas son muy deficientes; procure por consiguiente llevar consigo incluso hasta el papel higiénico.
• La bahía de Puno está muy contaminada, pero no debe preocuparse por comer pescado fresco. ¿Por qué?
El problema de la polución es tan grave que ha matado todo el pescado, de modo que el que coma procederá de fuera de la zona contaminada.
• Los efectos de la altitud pueden pillarle por sorpresa; evite la deshidratación bebiendo mucha agua embotellada.
•El sol es aquí extremadamente fuerte y puede quemarse con facilidad, incluso en un día nublado. Póngase sombrero y no se olvide de usar un buen protector solar.
• Lleve prendas de ropa cálidas a las islas, ya que las temperaturas nocturnas descienden repentinamente y los vientos en los picos pueden ser cortantes.

Alojamiento en puno

Alojamiento
Al llegar a Puno en tren o colectivo, le ofrecerán hoteles baratos. Las instalaciones y servicios de esos establecimientos suelen ser deficientes y son muchos los que no cuentan con agua caliente o ésta funciona de modo intermitente. En Puno no se encuentra alojamiento con buena relación calidad-precio en la gama media aunque si uno busca bien puede encontrar alguno de estos hoteles en Puno, y los hoteles más caros son poco mejores que albergues económicos. A unos cinco kilómetros fuera de la ciudad está el Hotel Isla Esteves, de cinco estrellas, enclavado un un lugar fantástico sobre una isla, con vistas magníficas sobre el lago. Tanto en Amantaní como en Taquile hay siempre familias dispuestas a ofrecer alojamiento por una noche. Es muy básico y, en consecuencia, cuesta poco más de un par de dólares.

Puno lugares turisticos

Visitas y guías
Hay varias compañías turísticas en Puno, particularmente a lo largo de la calle principal. Kirón Lima. Todas ellas ofrecen viajes de medio día a Sillustani, de medio día a Chucuito y travesías de dos días en barco a las islas, con una estancia de una noche en Amantaní. Estos viajes organizados son la forma más simple y económica de ver Sillustani. Si no hubiera visita organizada a Chucuito, puede tomar un taxi y contratar un guía en las mejores agencias.

Viajes a puno

Cuándo ir
Puede visitar Puno y el lago Titicaca en cualquier época del año. aunque es mejor evitar la temporada de las lluvias, de octubre a mayo, con el período más húmedo desde diciembre a abril. Siempre hace frío por la noche, pero las temperaturas descienden por debajo de 0ºC desde junio a agosto.

Isla titicaca Perú

EN EL MENU
En las islas espere sencillos alimentos sin retinar. En Amantan! le darán sopa hecha con patatas y un grano local llamado quinoa. Los huevos y las patatas fritas tampoco suelen faltar en el menú. Aquí se come muy poca carne, aunque una familia puede ofrecerle pollo. El té local, hecho con una hierba aromática llamada muña, tiene un sabor mentolado y es excelente para combatir los efectos de la altura. En la isla de Taquile la alimentación es similar; el pescado fresco también es muy popular aquí y suele servirse en los restaurantes de la plaza.

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