Iglesia Santa Maria

iglesia santa maria

Luego, bordeando el Jardín de Murillo hacia el noreste, se llega a la calle de Santa María la Blanca, que deberán tomar hacia la izquierda hasta que lleguen a la Iglesia del mismo nombre. Esta iglesia es una antigua sinagoga de 1391 como lo atestiguan algunos capiteles visigóticos del portal. Fue reconstruida en el siglo XVII y para colmo de males, redecorada más tarde. En pocas palabras: absténgase de visitarla a menos que quiera ver una interesante tela de Murillo que se exhibe allí. Siempre a lo largo de Santa María la Blanca que luego se convertirá en calle de San José, llegarán a la Iglesia de San Nicolás (1781) Si toman por la calle Mármoles a la izquierda, a unos 100 metros observarán 3 columnas de granito gris que son restos de un templo romano. Regresen a San Nicolás y tomen por la calle de Ibarra (que viene a continuar la de Mármoles) hasta la calle de Lirio. Siguiendo por ésta que más adelante cambia su nombre por la de Rodríguez Marín, se llega a la Iglesia de San Ildefonso, de dónde la calle de Descalzos conduce a la casa de Pilatos.

Barrio Santa Cruz Sevilla

plaza-sevilla

El Barrio de Santa Cruz, recorrido por callecitas tan estrechas que las blancas casas parecen tocarse de una vereda a otra, fue abandonada “manu militad” por sus habitantes judíos en aquél histórico año 1492 cuando Colón descubrió América y los últimos moros fueron derrotados en Granada.
Mas tarde en el siglo XVII el barrio fue adoptado por la aristocracia sevillana. Probablemente es a partir de ese nuevo vuelco de su destino que el barrio se volvió más ostentoso. Y son muchas las casas que permiten descubrir a través de sus rejas de hierro forjado, sus patios floridos y adornados de fuentes. Los judíos, como se sabe, solían ser más cuidadosos en no presumir de una opulencia que sabían que podría acarrearles la ira de sus conciudadanos. A pocos pasos de allí, prácticamente recostada al Alcázar, se encuentra la PLAZA DE DOÑA ELVIRA, un encantador rincón adornado de plantas y una fuente. Siguiendo al Norte por la calle de Gloria a unos 100 metros de allí van a llegar a la PLAZA DE LOS VENERABLES SACERDOTES dónde..
Si, si…dónde también está la Hostería…sólo que lo que yo iba a decir es “donde se levanta el Hospital de los Venerables”
No. ¿Usted sabe que no? No está cerrado como todo el resto de España que al mediodía baja las cortinas. Siento informarles que el Hospital se puede visitar. Pero también es cierto que, siendo su estadía tan corta en Sevilla, pueden prescindir de recorrerlo. Así que precipítense a la Hostería, ordenen con prudencia. Es famoso el gazpacho andaluz pero es cuestión de gustos.
El Barrio de Santa Cruz es uno de esos lugares que da gusto recorrer al azar, descubriendo rincones, callejuelas, plazoletas, etc., así que caminen un poco y cuando lleguen a la calle de los Abades observen la casa de estilo plateresco en el No.6 y el No. 16 con restos de termas romanas.
Mire, mi amigo, caminar al azar no significa dar siempre las mismas vueltas. Creo que es la tercera vez que lo veo pasar por la misma esquina. Así que si su sentido de la orientación está algo romo, deje el azar de lado y, de la Plaza de los Venerables tome a la izquierda por la cal le que la limita al norte. Al llegar a la Plaza Vila bordéenla y verán como la calle de los Abades sale de su lado occidental.
Luego retornen por la misma hasta la calle Angeles (que tomarán a la izquierda) hasta Morales Gago (también a la izquierda) hasta la calle de Santa Teresa, la que a su vez desemboca en la simpática PLAZA DE SANTA CRUZ con su cruz de hierro forjado en el centro. Caminando unos pocos metros hacia el sur desde el ángulo sureste, se toparán con la PLAZA DE ALFARO sobre la calle Lope de Rueda que separa los jardines del Alcázar de los de Murillo. Sobre esta plaza se encuentra la casa de Murillo que exhibe algunas telas prescindibles.

BARRIO DE SANTA CRUZ

santa-cruz

Sobre el costado derecho (dependiendo, claro, hacia dónde estén mirando), se abre el dormitorio de Isabel la Católica, quién en ese entorno árabe debía parecer tan anacrónica como lo hubiese sido Churchil enfundado en un piyama con estampados en base a la cruz gamada o caminando por Oxford Street vestido de tirolés.
También sobre este patio da el llamado DORMITORIO DE LOS REYES MOROS, con hermosos estucados.
Habrá que retornar al Patio de la Montería para subir por la escalinata del sigloXVI a los APARTAMENTOS REALES del primer piso. Sobre el palier a la izquierda está el Oratorio de Isabel la Católica con azulejos de 1504 representando la Visitación. Los arcos de piedra esculpida imitando encaje, así como las rejas, son de estilo isabelino mas puro. Las otras salas muy (y horriblemente) restauradas, oscilan entre el mudejar y el siglo XIX. Se descienden los escalones y se pasa por el Patio de la Montería hasta el Vestíbulo del Apeadero. De allí, doblando a la derecha se toma un pequeño corredor que desemboca en un patio que a su vez permite acceder a los JARDINES DEL ALCÁZAR. Para los que conocen algo de botánica (es decir que su conocimiento al respecto no se limite a distinguir un ombú de una palmera) los jardines ofrecen
muchos atractivos. De todos modos hasta los ignorantes podrán disfrutar del enjardinado, las fuentes, el laberinto y el Pabellón de Carlos V con su cúpula de media naranja de cedro y sus azulejos decorados.
Pero como no sólo de estucos y azulejos vive el hombre, apresúrense a salir del Parque y, regresando al Patio de las Banderas, abandonen el Alcázar por el pasadizo cubierto que partiendo del ángulo sureste los dejará en el BARRIO DE SANTA CRUZ. Allí les hemos elegido un lugar económico pero bueno para almorzar (Hostería del Laurel, Plaza de los Venerables, 5).
Por allí cerca está la calle del Ataúd donde viviera la “fermosa fembra ” quien, por amor, denunciara a su padre el poderoso don Diego Susan. Según se cuenta, luego de estos hechos, habría entrado de monja pero, siendo como siempre fue, algo débil ante los reclamos de la carne, dejó el claustro, tuvo varios hijos y perdida la hermosura y sin dinero (ya que los condenados y sus herederos eran desposeídos de su fortuna), murió en la más negra miseria. No sin antes pedir que su calavera fuese colocada sobre la puerta de la casa “dónde había vivido mal, para ejemplo y castigo de sus pecados”. Cosa que se cumplió.

Palacios Sevilla

reales-alcazares

A la izquierda se eleva la fachada del PALACIO construido bajo Pedro el Cruel (como lo afirma la inscripción gótica mezclada con caracteres árabes, aunque obviamente se refiere a don Pedro como Pedro I y no Pedro el Cruel). La fachada está decorada con arabescos y posee una interesante cornisa de estalactitas.
Del vestíbulo se pasa por la izquierda a una sala con techado de madera, de dónde un corredor con dos puertas antiguas da acceso al PATIO DE LAS DONCELLAS. La parte inferior de este hermoso patio está rodeada de una galería sostenida por columnas de mármol acopladas que sostienen arcos adornados con un hermoso trabajo de estucado. Los muros que rodean al patio presentan hasta media altura azulejos y en la parte superior un friso con decoraciones sobre estuco entre las ventanas enrejadas. Sobre tres lados, los arcos centrales son más majestuosos en correspondencia con las puertas que acceden a las distintas salas. Antes de pasar al SALÓN DE CARLOS V, famoso por el artesonado del techo, ignoren con aire despectivo la balconada del siglo XVI que corre en la planta alta estropeando en algo el efecto encantador del patio.
Del salón de Carlos V se pasa a las tres SALAS DE MARÍA PADILLA y de allí al salón de los Embajadores, la sala más suntuosamente decorada del Palacio, con una magnífica cúpula de media naranja de cedro sobre estalactitas doradas. Los arcos de herradura descansan sobre columnas con capiteles especialmente notables. De allí sigan por el Salón de Felipe II, al PATIO DE LAS MUÑECAS, evidentemente llamado así por sus pequeñas dimensiones, aunque los guías suelen tener otras versiones más estrambóticas sobre el particular. A ese respecto si ustedes por distraerse sacando fotos o mirando cosas que no les indiqué, llegaran a perder el hilo del recorrido, con aire disimulado acerqúense a uno de esos grupos de turistas que suelen rodear a los guías de turismo.
Si tuvieron la precaución de elegir un guía que habla en un idioma que ustedes conocen (es decir, absténgase de los grupos de japoneses por ejemplo) se enterarán de dónde están parados y de paso seguramente escucharán alguna anécdota histórica altamente improbable. Porque además de la historia oficial, la historia histórica, existe una historia turística cuyos secretos se trasmiten los guías de generación en generación.
Bien. Si notan que el guía los mira con aire agresivamente acusador, aléjense dignamente.

Almeria Sevilla

torre_abd_el_aziz

Un muro almenado separa el Alcázar de la Plaza del Triunfo. La torre a su derecha, llamada ABD EL AZIZ, fue donde se enarboló la bandera de la Reconquista cuando Sevilla volvió a manos españolas. Al recinto del Alcázar se accede por una puerta que da sobre un pequeño patio del que se pasa al PATIO DE LA MONTERÍA. El muro que separa ambos patios es junto con el PATIO DEL YESO, lo poco que queda
del Alcázar primitivo. Una galerí acubierta conduce al APEADERO DE FELIPE II, una sala rectangular poco graciosa con columnas de mármol. A la izquierda de la galería se encuentra el patio de María de Padilla a cuyos fondos se eleva la SALA DE CARLOS V, de techo ojival y magníficos azulejos pintados del siglo XVI. Fue en la capilla adjunta también decorada con azulejos del mismo artista, dónde Carlos V e Isabel de Berganza se casaron.
A la derecha de la galería NO se puede ver el Patio del Yeso con piscina y ánforas romanas, pues aún no está habilitado para el público. Regresando al Patio de la Montería, sobre la derecha se puede ver la CASA DE LA CONTRATACIÓN, construida por los Reyes Católicos. En la Sala de Audiencias se exhibe una maqueta de la Santa María de Colón y un excelente retablo de la Virgen de los Navegantes hecho en el siglo XVI.

Hoteles en Sevilla

casa_lonja

El edificio cuadrangular de estilo renacentista que se eleva sobre la Plaza es la CASA LONJA. Aunque ustedes no lo visiten les informoque tiene un patiocentral rodeadode arcadas y una estatua de Colón en el centro. Es aquí dónde se conservan los archivos de las Indias (como se siguen llamando los archivos referentes a América, con un respeto a los errores del Almirante rayano en el fanatismo).
De la Plaza del Triunfo se accede, pago mediante, al ALCÁZAR que, en la época en que servía de fortaleza y vivienda a  los califas, se extendía hasta las orillas del Guadalquivir, como atestigua la Torre de Oro que formaba parte de las edificaciones.
Yo sé que a usted el Alcázar le va a fasci nar y que el Palacio de Pedro el Cruel le va a parecer algo salido de un cuento de las Mil y una noches, por lo que me duele un poco desilusionarlo. En fin, que si usted optó por ignorar que los Reyes Magos no existen hasta que se puso pantalones largos, saltéese el próximo párrafo y disfrute plenamente de su paseo. Pero si usted prefiere la verdad descarnada aunque duela, aquí va: del Alcázar almohade no quedan casi vestigios. La mayor parte de le las edificaciones que usted va a admirar fueron construidos a mediados del siglo XIV bajo el reinado de nuestro viejo conocido el Rey don Pedro el Cruel.
Sí señor. Leyó bien. En plena época cristiana. A pesar de que los árabes habían sido echados tiempo atrás de Sevilla. A pesar de la guerra entre moros y cristianos. ¿Y qué quiere que le haga? La moda es así. Además, si bien la lucha por la reconquista de España empezó al día siguiente del establecimiento de los árabes en la Península, no se trató de una guerra sin cuartel. Tuvo sus altibajos y largos períodos de calma incluso. Tan es así que el famoso Cid Campeador (cuyo nombre, entre paréntesis le fue dado por los moros), halló refugio entre los árabes, y entre ellos encontró vasallos para continuar sus luchas.
De todos modos, y para tranquilizarlo, le diré que el estilo mudejar del palacio ES obra de arquitectos árabes…FUE, debería haber escrito, porque a lo largo de su azarosa existencia, el Alcázar dónde don Pedro el Cruel y María de Padilla vivieron sus amores ilícitos, sufrió muchos cambios. Para empezar, los Reyes Católicos le hicieron unas cuantas reformas. Luego su nieto Carlos V (y usted sabe de lo que era capaz Carlos V cuando le daba por meter la cuchara en la construcción) lo agrandó para sus bodas. En 1624 Felipe la restauró completamente y en 1733 Felipe V le agregó el Apeadero. Más tarde, casi tan dañino como todos los nombrados, sucedieron el terremoto de 1755, el incendio de 1762 y las restauraciones del siglo XIX.
En fin. A pesar de lo dicho a mí el Alcázar me encanta y el espectáculo de Luz y Sonido que se representa entre sus muros, me resultó mágico, así que olvide lo anterior y comience la visita.

Giralda sevilla

giralda-de-sevilla

En lo que respecta al mencionado campanario de cinco pisos, fue construido en 1568 y aloja 24 campanas, entre ellas la Santa María (siglo XVI) y la del Reloj (siglo XVIII). El conjunto está coronado por una estatua de bronce de 4 metros de altura que representa la fe. Una fe algo endeble considerando que gira sobre sí misma al mínimo soplo del viento, de dónde
su nombre de la Giralda. Después de tantos siglos de coexistencia, la torre árabe y su sombrerete renacentista han logrado una aceptable convivencia y ya resulta imposible imaginarse la una sin el otro.
Se sube a la torre por medio de una rampa que permite el paso de dos caballos. Lástima que usted esté a pie y no a caballo, pero aún así verá que la subida es cómoda y, después de todo ¿que son 70 metros cuando se trata de disfrutar un panorama inolvidable desde la cima?
Saquen fotos, filmen y piensen que todo eso que se extiende ante ustedes deberá ser recorrido (a pie, faltaba más), fotografiado y recordado. Todo en un día para mejor. Así que ¡ánimo!, desciendan la rampa rápidamente y, una vez sobre la Plaza de la Giralda, observen la fuente candelabro de 1929, tan simpática que casi no molesta su anacronismo. El edificio de fachada barroca (siglo XVII) al norte, es el Arzobispado. Si ustedes vivieran en Sevilla, un día de lluvia, aburridos, podrían visitarlo.
Contiguo a la Plaza de la Giralda está la Plaza del Triunfo, denominación prudentemente adaptable a los de venires de la historia dónde siempre triunfa al menos uno. Esto lo salvó de los frecuentes cambios de nomenclatura que aquejaron otras plazas y calles más comprometidos políticamente.

Turismo Sevilla

torre-de-la-giralda

El púlpito que se eleva frente a la Biblioteca sirvió paraque una serie de famosos predicadores de los que ni ustedes ni yo hemos oído hablar jamás, echaran sus igualmente famosos discursos. La fuente central tiene una taza de origen visigótico. La Puerta del Perdón de estilo plateresco con placas de bronce del período árabe, se encuentra sobre las murallas del costado norte. Notarán que al oeste el Patio está flanqueado por un edificio del siglo XVI de aspecto poco atractivo. Es el Sagrario y la verdad es que no vale la pena visitarlo, así que ignórenlo y diríjanse al ángulo sureste.
Sí, claro que es por dónde acaban de entrar pero es bueno que ejerciten un poco su sentidode la orientación, repasando los puntos cardinales. Entre la Puerta del Lagarto (por la que entraron) y la de Oriente (por la que saldrán), se halla la capilla de Granada, otro de los escasos restos que quedan de la mezquita (o tal vez del templo visigótico anterior, a juzgar por los capiteles).
Ahora salgan por la Puerta de Oriente y aléjense un poco para apreciar la TORRE DE LA GIRALDA, una especie de símbolo de la ciudad. Se trata del monumental minarete de la antigua mezquita, construida con ladrillos finamente trabajados en el estilo despojado y sobrio típico de la arquitectura almohade. La base es cuadrada de 13.60 metros de lado, un espesor de 2.50 y su altura se eleva a 70 metros hasta la plataforma. Las ventanas que la adornan regularmente, son de arco sostenido por pequeñas columnas de capitel árabe o visigótico, al igual que el friso de que corona la torre. Si usted hubiese viajado a Marruecos y además tuviese buena memoria, lo que es mucho suponer, tal vez le hubiese llamado la atención el parecido de la torre (exceptuando, claro, los agregados del campanario), con las torres de Hassan y Koutoubia de Rabat y Marrakech respectivamente. Lo que demuestra que a los arquitectos almohades la originalidad no les quitaba el sueño.

Ayuntamiento sevilla

lonja-valencia

Saliendo de la Sacristía, se pasa por la Puerta de la Lonja, con un San Cristóbal colosal y por la pequeña capilla de Santa Cruz. Luego viene la capilla del Altar de la Gamba que representa a Adán y Eva adorando ala Virgen. Curiosamente, el nombre le viene en honor a las bien torneadas piernas de Adán, un detalle anatómico poco publicitado de nuestro ilustre antepasado.
Sigan ahora hasta la Capilla de la Antigua que presenta un fresco más que restaurado, estropeado. A la izquierda la tumba del ¿Cardenal Mendoza? de estilo plateresco. Luego, la capilla de San Hermenegildo con la tumba estilo gótico del arzobispo Juan de Cervantes (1453). De allí en más, se suceden las capillas de San José, Santa Ana (retablo gótico pintado) y San Laureano.
Ahora les va a tocar recorrer el lado occidental, o sea que pasarán junto a las Puertas del Nacimiento, Mayor y del Bautismo, con distintos altares y algunas telas interesantes.
Luego, sobre el lado Norte verán la capi lia de San Antonio con una tela de Murillo famosa porque la figura de San Antonio había sido cortada, robada y llevada a los Estados Unidos. Una vez recuperada se la colocó en su lugar, pero el robo le aseguró un sitial entre los inmortales. La capilla de Escalas exhibe una Virgen de Granada de terracota esmaltada. Más adelante siguiendo el recorrido, se pasa por las capillas de Santiago de San Francisco, la Puerta de los Naranjos, la del Lagarto, la de los Palos y la capilla de San Pedro, a la izquierda de la Capilla Real dónde comenzaron el recorrido.
¿Que a ustedes que les puede importar este aburrido recuento de capillas?
Y bueno, mi amigo, nadie le obliga a leer todo lo que yo escribo. Pero conociéndolo sospecho que no es capaz de distinguir un portal plateresco de uno gótico y menos aún aun Murillo de uno de sus pésimos discípulos, y, como las capillas no tienen rótulo, si no van llevando la cuenta de las que van pasando, jamás van a ubicar a dónde están y loque les interesa ver. Bien. Regresando a la Puerta de los Naranjos, atraviésenla y pasen al PATIO DE LOS NARANJOS que, junto a la Giralda, es de lo poco que resta de la antigua mezquita. Desde el pórtico oriental del Patio se accede a la Biblioteca Colombina, fundada con el legado de Fernando Colón, hijo del Almirante. Posee libros del Navegante, de su hijo, manuscritos de ambos, misales antiguos, una colección de retratos ilustres, etc.

Madrid Sevilla

organo-catedral-sevilla

Cuesta reconocer en esa Virgen de rostro anacrónicamente moderno e impersonal, cubierta de joyas y vestida de satin blanco, al regalo de San Luis a San Fernando (quién, por supuesto, no tiene nada que ver con Fernando de Aragón, el Rey Católico). De todos modos, allí está sobre el altar con su aire de ligero desconcierto. Descendiendo unos escalones se puede visitar el féretro de don Pedro el Cruel y de María de Padilla, por quién éste dejara a su legítima esposa, doña Blanca. Según los chismes de la época, doña Blanca planeaba echar a los judíos de su reinado. Enterado de eso, nuestro conocido Samuel Levi se habría aliado con María de Padilla quién ya le había echado el ojo al Rey. Entre ambos encantaron un cinto que la reina le había regalado a su augusto esposo, de tal modo que el cinto se convirtió en una serpiente a la vista de la corte entera. Por unacuriosa asociación de ideas, difícil de entender hoy en día, don Pedro decidió amparar a los judíos, huir con doña María de Padilla del lecho conyugal y, probablemente, no aceptar más regalos de su ex mujer.
Comenzando el recorrido de la Catedral por la derecha a partir de la Capilla Real (siempre y cuando estén de espaldas a la Puerta Mayor), verán sucesivamente la Capilla de San Pablo, la Puerta de las Campanillas y la Capilla de la Purificación con interesantes rejas de hierro forjado además de un retablo flamenco que merecerá ser apreciado con mejor luz. De esta última se pasa a la Sala Capitular del siglo XVI, cubierta por una cúpula elíptica. Se exponen allí pinturas de artistas sevillanos, en particular una lnmaculada Concepción de Murillo.
Se continúa visitando la SACRISTÍA MAYOR Y LA SACRISTÍA DE LOS CÁLICES. En el primero se exponen algunos cuadros de Pacheco, Zumarán, etc. y fundamentalmente la Custodia renacentista de Juan Arfe (1580) de más de tres metros de altura con profusa decoración. También se guarda allí el Tenebrario (1526), un candelabro de bronce de más de 6 metros de alto de 15 brazos, realizado en estilo plateresco y que se utiliza únicamente en las ceremonias de Semana Santa. Por supuesto que en el Tesoro figura también una cruz hecha del oro que trajo Colón de América. En la Sacristía de los Cálices hay telas de Goya, Murillo y otros

« Página anteriorPágina siguiente »