Paris
Reconocerán el intradós porque a la izquierda Abraham recibe en su seno a seis filas de almas buenas. A la derecha los demonios le dan la bien venida a idéntica formación de almas pecadoras.
Si estas por Europa otra ciudad recomendable para visitar es Amsterdam y si necesitas lugares para hospedarte te recomendamos visitar Hoteles Amsterdam.
Demuestren su superioridad artística no sacándole fotos a las Vírgenes sabias ni a las tontas. Todas son obras de Viollet le Duc. Los doce apóstoles y Cristo también deben ser ignorados con aire de indiferencia.
El Portal de la Virgen tiene un magnífico tímpano. Es particularmente notable el dintel del medio que representa en una sola escena la muerte y resurrección de la Virgen. El intradós representa flores, hojas y la corte celestial. Aunque sólo consiste de cuatro filas igual se llama intradós. Los signos del zodiaco son auténticos pero los Santos del costado son de Viollet.
Por sobre los portales se extiende la “Galerie des Rois” con 28 de los reyes de Israel de quienes desciende Cristo. Ese hecho no los salvó de ser decapitados in situ durante la Revolución cuando mediante cuerdas atadas al cuello fueron derribados y destrozados. Viollet se encargó de restaurar la monarquía ubicando copias en su lugar. Como usted igual no ve bien a esa distancia, puede suponer que se trata de los originales. Por encima la Virgen, los ángeles, Adán y Eva y Viollet le Duc simbolizan la resurrección, alrededor de la magnífica roseta.
Por encima la Gran Galería consiste en arcos ricamente decorados. En los ángulos Viollet se divirtió esculpiendo enormes pájaros, monstruos y demonios quede todos modos apenas se ven.
Las dos torres debían llevar agujas pero ya en la Edad Media se decidió que la fachada no necesitaba de ellas. La torre a su derecha guarda la campana llamada “Bourdon de Notre Dame” (siglo XVII) que suena en las fiestas religiosas y en las festividades solemnes.
Rodeando Notre Dame por la rué du Cloitre Notre Dame (a su izquierda) verán el Portal del Claustro de 1250. En el pilar central podrán ver la Virgen, la única estatua de ese tamaño que estando en el exterior, escapara a la destrucción. Es una obra de arte del siglo XIII. En el tímpano se narra la historia del Diácono Teófilo que vendió su alma al diablo. La intentar cumplir con sus deberes conyugales. Finalmente, convencido por su amigo Charles, se dejó llevar por éste al supremo sacrificio.
Considerando esta frecuencia quinquenal de la etapa más ardorosa del matrimonio, uno no puede menos que sospechar que pasados los primeros entusiasmos juveniles, la curva de encuentros amorosos debía tender peligrosamente a cero.
Paseando por Paris
Habiendo satisfecho su nostalgia, deshagan las valijas, lávense los dientes y salgan a la rué Cujas a conquistar París. Luego de caminar unos pasos hacia su izquierda, se darán cuenta que están sobre el Boulevard Saint Michel por la multitud que circula por ella, porque ya vinieron por ahí arrastrando su valija desde el Metro, y porque el nombre está claramente indicado en los carteles correspondientes.
Si se dirigen hacia el Sena (que está a su derecha), en un par de cuadras llegarán a la Rué des Ecoles. Si cruzaran el Boulevard Saint Michel y tomaran por Rué de l’Ecole de Medecine (que lleva justamente a la Facultad de Medicina) en el N° 5 podrían ver la sede de la antigua Corporación de los Barberos-Cirujanos. Una curiosa acumulación de funciones en una sola persona que explica por sí sola la razón de que M. Gillette figure entre los grandes inventores-benefactores de la humanidad.
Como esta profunda reflexión la pueden hacer sin cruzar la calle, sigan otracuadray verán a la derecha la Rué Sommerard donde se levanta el MUSEO CLUNY.
Se trata de un edificio curioso tanto por su historia, como por su arquitectura.
En su origen en el siglo II fue un edificio galoromano que se ha dado por llamar “Palacio de las Termas”, aunque lo único seguro es que allí nunca funcionaron termas y tampoco fue palacio imperial.
En el siguiente siglo los bárbaros destruyeron el edificio (apenas quedan aún unos restos) sumiéndola en una larga siesta del que la despertaron los monjes de Cluny que adquirieron las ruinas para edificar allí su residencia.
Dada la época (siglo XIV y XV), se construyó en un estilo gótico florido, pero en un arranque de frivolidad arquitectónica se le agregaron elementos militares (el muro almenado y las torrecillas en el patio principal).
Entre sus huéspedes famosos se cuenta a María de Inglaterra. Esta, de 16 años, había recién enviudado de (cincuentón) Luis XII luego de apenas tres tórridos meses de vida conyugal. Conociendo las ambiciones de la precoz viuda, el nuevo rey Francisco I, pensó que era prudente dejarla fuera de circulación hasta que pasaron los nueve meses de su viudez, para evitar algún posible embarazo que ella pudiera adjudicar
al finado y por ello pretender al trono de Francia. A pesar de los muros almenados y la vigilancia de los monjes, la inconsolable viuda logró introducir en el Cluny al joven duque de Suffolk con el plausible propósito de reforzar la simiente algo alicaída del rey muerto. Francisco I, quien no se fiaba de mujeres ni de monjes irrumpió en la habitación en pleno operativo “heredero” y los hizo casar y volverse a Inglaterra.
Lo que demuestra que una buena cerradura podría haber cambiado el curso de la historia.
Luego, en una vuelta de tuerca algo teatral, se alojó allí el Cardenal Mazarino quien mantuvo un interminable romance con la otoñal viuda de Luis XIII quien supo de amores más ardorosos de la mano de Alejandro Dumas en los Tres Mosqueteros.
Luego de ese historial romántico el monasterio se dedicó a tareas menos terrenales hastaque, durante la Revolución volvió a manos del Pueblo. Una lavandera ocupó el lugar de la reina María y un herrero el de Mazarino. La anacrónica torre al fin tuvo algún sentido y se la utilizó para observatorio astronómico, descubriéndose 21 planetas desde el la. En cuanto a las ruinas romanas, fueron cubiertas con tierra y se plantaron manzanos y lechugas sobre ellas.
Actualmente remozado, libre de lechugas, se puede apreciar el patio de Honor con su simpática fuente del siglo XV. Desde allí tienen una visión de conjunto del edificio, las ventanas góticas y la hermosa balaustrada adornada con gárgolas que corre bajo el techo.
Paris
Bonjour París!!
Aquí estamos al final del viaje y aún juntos. Es cierto que la guía está algo deteriorada, tiene migas de pan entre las páginas y alguna mancha de grasa que es difícil atribuir al caviar. Incluso alguna página está sospechosamente arrugada (espero que debido a un accidente involuntario y no a un gesto intempestivo al finalizar alguna jornada especialmente agotadora).
Claro que si ustedes hubiesen decidido hacer el viaje a la inversa, París podría ser su primera escala europea. En ese caso (en el que, su desprolijidad ya no es tan justificable) ustedes estarán en el Aeropuerto Charles de Gaulle con la mirada fija en la cinta transportadora de equipajes, esperando que asomen sus valijas.
Si luego de una prudente espera, ese acontecimiento no fructifica, busque a cualquier otra persona que se esté mesando los cabellos y haga la correspondiente denuncia. Es un poco frustrante sentirse la única persona a la que le han extraviado sus pertenencias. Sin duda que el mejor medio para viajar a esta ciudad es en cruceros.
De todos modos no desespere: probablemente sus compras de Macys están girando alegremente en la cinta transportadora de algún aeropuerto africano o del Oriente. Y aún más, posiblemente recupere todo luego de un par de días. Recuerde, de todas formas, que la compañía aérea lo va a resarcir de su pérdida y que la Tarjeta de Crédito o su Tarjeta de Asistencia también cubren esta eventualidad. En pocas palabras, rece para que se le pierda el equipaje.
De Charles de Gaulle un ágil servicio de autobuses lo llevará a la Terminal Aérea de Maillot, en el Palacio de los Congresos (metro Pte. Maillot). Si te decides a viajar en cruceros te recomendamos viajar en Cruceros royal caribbean.
Si usted hubiese llegado de cualquier ciudad europea, posiblemente en lugar de Charles de Gaulle, ahora estaría en idéntica actitud de expectativa en el Aeropuerto de Orly.
El mismo servicio de autobuses esta vez lo llevará a la Terminal Aérea más céntrica de les Invalides (Metro Invalides).
En un caso de extrema indigencia, (difícil de justificar si siguieron mis consejos en cuanto a hoteles y restaurantes),
podrán ahorrar unos tristes francos tomando un autobús de línea que, pasando por debajo de Orly, los llevará a la Place d’Italie.
Si, en cambio, llegaron en tren, ahora estarán en una de las cuatro estaciones de París (Gare de 1′ Est, du Nord, St. Lazare o Montpamasse) dependiendo de su procedencia. El índice de criminalidad de las estaciones no supera el del resto de la ciudad, así que parece innecesario que se aferren a su valija con un entusiasmo digno del tesoro de los Romanoff. Esa actitud un tanto naif suele atraer el interés de los ladrones que normal mente ni los hubiesen mirado considerando su aspecto poco próspero a esta altura del viaje.
De todos estos puntos (Les Invalides, Place d’ Italie, Porte Maillot y las estaciones de ferrocarril) hay un excelente y bien señalizado servicio de metro hasta la Estación St. Michel, (en el Barrio Latino) en cuyas proximidades, sobre larue Cujas, se habrán de alojar ustedes.
¿Por qué en el Barrio Latino?
El Barrio Latino es el sector bohemio y estudiantil de París, por lo cual está repleto de hotelitos de precio accesible y de restaurantes variados y económicos. Por otra parte a lo largo del Boulevard St. Michel, la animación que dura las 24 horas del día, constituye un espectáculo renovado y principalmente, gratis.
Otras zonas igualmente animadas de la ciudad, están sujetas a horarios más definidos. Por ejemplo los alrededores de l’Opera mueren a partir de las 22:00 que es cuando recién se despierta la zona de Montmartre. Los Champs Elysées se toman desérticas cerca de las23:00hora a la que, por otra parte, los metros se retiran a su descanso nocturno.
¿Y por qué justamente el Hotel Saint Michel?
Simplemente por motivos sentimentales. Tradicionalmente y a lo largo de más de 40 años, muchos rioplatenses y fundamentalmente uruguayos, han ido a parar al hotel de Mme. Salvage. Para muchas generaciones que ya no se cuecen en el primer hervor(más bien necesitan una olla de presión) Mme Salvage, sus horribles gatos y sus amores y odios sin explicación, constituyen un hecho inseparable de París. Visitar el Saint Michel es como reencontrarse con un trozo de la reciente historia del país.



