Casas Avila
De espaldas a la catedral, tornea la izquierda por la calle de Alemania que desemboca en la Plaza de Santo Tomé con la Iglesia Jesuítica del mismo nombre. De allí, siguiendo el contorno de las murallas, se desemboca en la Plaza del General Mola, luego de pasar frente a una serie de casas más o menos antiguas y más o menos conservadas, que se conocen con el nombre de Casas de los Dávila. Sobre la Plaza se eleva la TORRE de la casa de los GUZMANES, del siglo XIII. Enfrente se desarrolla el Convento de Santa Teresa (1636) elevado sobre la casa natal de la santa. Está construido en un horrible estilo clásico, lo cual nos lleva a la segunda regla que deberá tomar en cuenta:
2) En todas las épocas hubo escultores mediocres, arquitectos chapuceros y pintores burros. O sea que no basta con que una estatua griega sea del siglo I A.C. ni que una pintura haya sido hecha en pleno renacimiento para que tenga valor.
La calle Jimena Blazquez lleva a la CASA DE LOS POLENTINOS con un rico portal plateresco de 1520 (es de verdad, no de Taiwan), así que sáquele una foto si quiere. De allí, por Blasco Gimeno se llega a la Plaza de la Victoria, con la IGLESIA DE SAN JUAN del siglo XVI. La calle de Bracamonte a la derecha lleva a la Plaza de MOSÉN RUBÍN con la capilla del mismo nombre, donde se mezcla el gótico florido, con el renacimiento, sin olvidar la restauración asesina de 1913. Al norte de la capilla está la casa de Brancomorrte y la Puerta del Mariscal. De la Plaza de Mosén Rubin al este, se sale a la calle López Núñezque desemboca en la Puerta de San Vicente, pasando por la CASA DE LOS VERDUGO a la derecha con fachada gótico-renacentista. Antes de dejar las murallas si se toma por la calle del Lomo, se podrá ver un viejo portal gótico, posiblemente perteneciente a una Sinagoga.





