BURANO

Menos peligroso pero igualmente reconfortante le resultará visitar la encantadora Iglesia de Santa María y Donato, del siglo XII. Es de planta basilical con tres naves. El techo es de principios del siglo XV. Son excelentes los mosaicos del pavimento y el gran mosaico de la cuenca del ábside.
El ábside tiene una simpática solución de falso pórtico con nichos en la Planta Baja y una encantadora galería superior. El campanile de base cuadrada en la plaza soporta con resignación a un horrible Monumento a los Caídos.
Ahora podrán al fin regresar al hotel para descansar unos minutos antes de dirigirse al Teatro o, si les sobra el tiempo, tomar el vaporetto hasta BURANO, una isla de pescadores donde, al fin, podrán caminar sin ver aparecer un Tiziano o un Tintoretto agazapado detrás de algún árbol.
¿Y el LIDO?
¿Qué quiere que le diga? El Lido tiene su encanto, claro. Más que nada para los nostálgicos del reciente pasado entre las dos guerras. Posee una atmósfera entre decadente y romántica. En realidad es casi imposible imaginarse un marco más adecuado para aquella memorable “Muerte en Venecia” de Visconti donde un Dirk Bogarde agonizabajunto al mar.