Real Toledo

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Ahora recorran la Catedral tomando a la derecha del acceso. Ante todo verán la Capilla de Santa Leocadia y la de Cristo. Enseguida se encontrarán con la entrada ala Sacristía dónde se exponen obras de El Greco, Goya, Van Dyck, etc. Luego de visitar la Sacristía, siguiendo el recorrido, verán la Capilla de la Virgen del Sagrario, el interior de la Puerta de la Feria, sumamente decorada, y la capilla de San Pedro del siglo XV. Enseguida pasarán al lado de la Puerta de Santa Catalina que comunica la Catedral con el Claustro (cuya galería interior sobria contrasta con los muros cubiertos hasta el hartazgo con frescos de Bayeu, 1792). Siguen la capilla de la Virgen de la Piedad y la capilla de laFuente (con fuente bautismal de bronce y un pequeño retablo atribuido a Francisco de Amberes).
La capillaque continúa es lade la Virgen de la Antigua (por una imagen primitiva ante lacual venían a rogar los soldados antes de partir a combatir los infieles).
Frente a frente se eleva la capilla del Descenso, que celebra el popular milagro de San Ildefonso perpetuado, además de aquí, en varios otros lugares (Portal Oeste, Puerta del Sol, etc.). La pequeña piedra blanca -protegida por rejas y que la gente intenta tocar- es sobre la cual la Virgen habría descendido en ocasión del milagro.
Luego de pasar al costado de la Puerta de la Presentación, se llega a la Capilla de los Canónigos (portal de Covarrubias) donde se guarda el tesoro de la Catedral. Es particularmente famoso el monumental custodio (150kilos, 3 metros de alto) de plata dorada que se pasea por la ciudad el día de Corpus. Fue real izado en 1524 por Enrique de Arfe, presenta 260 estatuitas, y está decorada con piedras preciosas y coronada por una cruz de oro macizo. Se dice que la cruz se hizo con el oro traído por Colón en sus viajes, lo cual si no es cierto, al menos parece justamente simbólico de lo poco que quedó en España de todo el oro mezclado con sangre indígena que manó de América para enriquecer a los otros países europeos.

Ciudad de Toledo

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Lamentablemente ignoro donde pasaron la noche, pero siendo Toledo una ciudad relativamente pequeña, nada les costará acercarse a la NUEVA PUERTA DE LA BISAGRA, que es el acceso a la ciudad para aquellos que vienen de Ávilao de Madrid. Esta puerta (que más que una, en realidad, son dos unidas por un patio) fue construida en 1550 y tiene como
decoración escudos de armas imperiales. Por favor, no gaste tiempo elucubrando cuál es la supuesta bisagra que une ados puertas separadas entre sí: el nombre no le viene de un acertijo surrealista sino del árabe “Bib shará“, o sea, Puerta de los Campos.
La antigua Puerta de la Bisagra queda a pocos pasos de allí, hacia el oeste (lo que viene a ser su izquierda, si tiene demasiado sueño como para ponerse a escrudriñar los puntos cardinales). Es la única que aún subsiste del período árabe (principios del siglo IX).
Tomando la calle Real del Arrabal, que nace en laPuerta nueva, se I lega a la explanada donde se eleva la Puerta del Sol. La iglesia que han dejado a su derecha es la de SANTIAGO DEL ARRABAL de estilo mudéjar-toledano. Este estilo (del que noes un buen ejemplo la iglesia de Santiago, por las horribles reformas del siglo XVIII)combina el estilo románico con muros de ladrillo y campanarios de base cuadrada que recuerdan a los minaretes. Las tres naves separadas son un vestigio visigótico, el ábside tripartito es románico y el artesonado de madera de los techos es árabes.
La PUERTA DEL SOL pertenecía a la segunda línea de fortificación de la ciudad y se le considera una obra de arte de la arquitectura morisca. Se pasa a través de dos arcos de herradura de altura distinta.
El bajor relieve de la Virgen y de San Ildefonso, en el centro del arco más bajo es un agregado de data posterior. Siendo, en cambio, de origen muy anterior la curiosa escultura que adorna el arco más alto y que representa a dos muchachas llevando sobre un plato la cabeza del alguacil que las había violado. Esto se lo cuento nomás porque a esa distancia y con su vista claudicante usted no se daría cuenta si en lugar de lo descripto estuviese representado el pato Donald. Eso, a menos que decida gastar unas pocas pesetas, que le permitirán acceder a la cumbre de la puerta donde -si bien la vista no es espectacular- igual vale la pena.