Piazza Barberini

piazza barberini

Hoy les espera el acostumbrado premio del día descansado, así que olvídense de esas cara avinagrada y ¡arriba! Desayunen. aunque luego de su claudicación de anoche, hoy deberían observar un estricto ayuno para equilibrar su cojo presupuesto Y espero que nunca más tendré que escuchar eso de
-Mira ese restaurante. En ese edificio ruinoso y medio escondido .no puede ser caro, digo yo…
-Hmmm, pero no tiene Menú Turístico a la vista..Acordate que la guía dice que nunca…
-¿Y que turista va a llegar aquí? Sólo nosotros porque vos agarraste a la izquierda cuando decía claramente que debías ir a la derecha..
-Puede ser…Pero la gente está muy bien vestida y hay velas en las mesas…
-Para ahorrar en electricidad. Además en Roma hasta los basureros visten bien….
En fin. De la Piazza de la Essedra tomen por la Vía Nazionale unas tres cuadras y enseguida doblen a la derecha por la vía d.4 Fontane. Esta calle, luego de atravesar la Piazza Barberini se convierte en la elegante vía Sixtina donde se encuentran algunas de las tiendas más exclusivas de Roma. Averiguen algunos precios y luego siéntanse más que nunca pertenecientes al Tercer Mundo. Luego sigan hasta la Iglesia de TRINIDAD DE LOS MONTES de estilo francés, construida por Carlos VIII y restaurada por Luis XVIII. En realidad dicho así, uno se imagina a Carlos VIII con el fretacho en la mano pero ¿qué le voy a hacer?, es inútil dar el nombre del arquitecto porque fuera de Borromini o Miguel Ángel, el resto pasaron a la historia sin dejar huella. La iglesia posee obras del Perugino y Daniel da Volterra. La escalinata que desciende hasta la PIAZZA DI SPAGNA (1725) es rococó y está adornada de floristas, hippies trasnochados, pintores hambrientos y turistas idem. Es un clásico de las postales y de los punguistas. La fuente de la Barcaccia (Bernini ¿quién si no?) recuerda la lamosa inundación del Tiberque dejó allí un barquito. Tomen ahora por la vía Condotti. Pasarán por el café Greco del 1700, dónde en épocas en que el café italiano era más accesible, supo tener de parroquianos a Rossini, Goethe, Wagner, Liszt, etc. Dejarán a su izquierda el Palacio Ruspoli y contorneando el Palacio Borghese a su derecha llegarán al Tiber. Caminen a lo largo de la orilla hacia la derecha por un par de cuadras hasta llegar al MAUSOLEO DE AUGUSTO

Templo

templo

A pocos pasos de allí verán el Tíber y casi enfrente de ustedes la isla tiberina, con forma de barco, consagrada a Esculapio. Siguiendo por la calle del Teatro Marcello se pasa por la casa-fortaleza de los Crescenzio (siglo XII) para llegar al Foro Boario consumido en el antiguo puerto de Roma Desde tiempos antiguos ese era un lugar de activo intercambio comercial entre latinos y etruscos que vivían a cada lado del Tiber. Podrán ver un templo redondo y otro rectangular, tan bien conservados que mas bien parecen maquetas a escala reducida de templos más grandes. El de planta circular es (mal) conocido como de Vesta porque su planta se parece a la del esa diosa en el Foto Romano. En general se supone que estaba consagrado al sol. El de la planta rectangular en cambio se conoce con el curioso nombre de TEMPLO DE LA FORTUNA VIRILE, aunque algunos feministas recalcitrantes lo llamen MATER MATURA. Probablemente ambas versiones sean erradas y en realidad haya estado dedicada al Dios Portunus (del puerto). El arco de Gianmo Quadrifonte era tan solo un espacio cubierto para amparar a los mercaderes. La iglesia de San Giorgio in Velabro del siglo VII con su simpático campanario románico tiene adosado el Arco degli Argentan. Frente al arco está el acceso a la CLOACA MÁXIMA la que, contrariamente a las reminiscencias colibacílicas de su nombre, servía para llevar las aguas que bajaban de las colinas hacia el Tiber. De todos modos si no tienen ganas de visitarlo, no lo hagan. Sigan entonces hasta la encantadora iglesia de STA. MARÍA IN COSMEDIN. Esta iglesia fue construida en el siglo VI sobre el Ara Máxima de Hércules, En el siglo XII se le agregó el pórtico actual y el campanario. A la izquierda del pórtico se ve la máscara conocida como LA BOCA DE LA VERDAD. Según la creencia popular si un mentiroso mete la mano en la boca de la máscara ésta lo muerde. La realidad mucho más prosaica es que en su origen era la tapa de un pozo con la semblanza de una divinidad fluvial. Igual, por si acaso, absténgase de meter la mano a menos que lleve consigo su seguro médico.