Barrio Madrid

madrid_plaza_de_la_villa

Al dejar la Ermita, regrese por el Paseo de la Florida. Al llegar a la Estación de FFCC Príncipe Pío, en lugar de seguir por donde vino, tome el Paseo de la Virgen del Puerto que bordea al Campo de Moro, hasta llegar a la calle de Segovia. Comprendo que es una caminata un tanto fatigosa pero ¿qué quiere que le haga? Ser turista es un trabajo duro.
Bien.Tome a la izquierda (única opción posible) por la calle de Segovia que pasa por debajo del Viaducto. Antes de llegar al Viaducto puede remontar los escalones que lo llevarán al CAMPILLO DE LAS VISTILLAS desde donde se disfruta de una hermosa vista sobre el Manzanares, la Casa de Campo (y si el tiempo es bueno) sobre las sierras de Guadarrama
Regrese a la calle de Segovia y siga hasta la curiosa Plaza de la Cruz Verde. Luego… doble a la derecha por la calle Costanilla hasta la antigua PLAZUELA DE LA PAJA que fue el primer centro urbano de Madrid. Este barrio de la Morería es de lo más puro que se conserva de la antigua Madrid, con la virtud adicional de ser ignorado por los turistas ordinarios (o sea los que no conocen esta guía) quienes probablemente, planoen mano, estén recorriendo la ciudad buscando el Templo egipcio de Debod, traído piedra por piedra, dentro de ese plan de Mercado Común de Templos que permitió el traslado de una Iglesia española a New York y que amenaza convertir al mundo en un supermercado de monumentos desarraigados.
De la Plazuela de la Paja, tomando por la calle del Príncipe de Anglona se llega a la Plaza del Marqués de Comillas donde podrá apreciar, en la vecina Iglesia de San Pedro, la única torre mudéjar de la ciudad. A pocos pasos de allí está la Plaza del Cordón que, escalones mediante, se comunica por un lado con la encantadora Plaza de San Javier, y por el otro con la Plaza de la Villa. Sobre la Plaza de la Villa se asoman el Ayuntamiento de Madrid, la Casa de Cisneros y la Torre de los Lujanes con un portal gótico.
Ahora, tome a la derecha por la Calle Mayor que limita la Plaza de la Villa al Norte y recorra las cuatro o cinco cuadras que lo separan de la Plaza Mayor.

Hotel Madrid

gran-via-madrid

El dueño del hostal le dará una llave de la puerta de la calle, pero deberá tocar timbre cada vez que regrese a su habitación. Si usted es una persona mundana no se dejará amilanar de sus francachelas nocturnas tan sólo porque el dueño lo reciba en piyama. Si usted es un alma sensible, entonces absténgase de alojarse allí y búsquese un hotel y pague caro su debilidad. De todos modos le aconsejo que estudie cuidadosamente la ubicación de su habitación (que no suele estar numerada) pues al volver de madrugada con las luces apagadas puede meterse fácilmente en una habitación ajena.
Bien. Una vez instalado, dése una rápida ducha y…
¿Eh? Ya sé que son las diez de la mañana ¿y qué?
-Bueno -me dirá usted- probablemente a esa hora ya se hayan limpiado los baños o..
Mire. Aunque usted tenga la curiosa sensación de ser un invitado en el seno de una familia madrileña, en realidad está en un hotel (como se dará cuenta inevitablemente cuando le presenten la cuenta de su estadía) así que deje de lado esos pruritos domésticos que le inculcó su mujer. Claro que eso no significa que pueda corretear por la casa en paños menores chorreando agua. Así que vaya al baño pero munido de un short decente y chancletas
Una vez higienizado, comience su jomada turística (¡ Ah! no se olvide de pedir la llave del portón), remontando la Gran Vía.

Como notará la GRAN VIA está bordeada de negocios, tiendas, restaurantes, cafés, cines, etc. etc. y es el paseo obligatorio de turistas y madrileños a lo largo del día y la noche. Camine disfrutando del ambiente sin preocuparse de ver nada en especial pues Madrid es precisamente una ciudad para disfrutar más que para conocer. A lo que me refiero es a que, a diferencia de Roma por ejemplo, donde usted no puede dar un paso sin pisar un adoquín sobre el que se sentó Julio César o tropezó Calígula, Madrid es una ciudad relativamente nueva (fundada en el siglo XVI, su desarrollo data del siglo XIX) por lo cual sus monumentos históricos son más escasos.