España plaza
Siguiendo la continuación de la calle de la Palla, o sea la calle de Banys Nous, se llega a la pequeña y encantadora Plaza de San Felipe Neri, donde en verano se realizan conciertos de música. Sobre la plaza de la iglesia barroca del mismo nombre y dos casas renacentistas que albergan respectivamente el gremio de zapateros y el de los caldereros.
Bordeando la plaza, la calle Sant Sever desemboca en la cal le Bisbe Irirtua (calle del Obispo entre nosotros). Esta última une la Plaza Nova y la de San Jaume (Jaime), pasando por el costado del claustro de la catedral.
La CATEDRAL que visitarán a continuación, tiene una curiosa vocación de edificio en obras. Fue comenzada en el 878, reedificada en 1058, reconstruida en 1298, ampliada en el siglo
XIV (la cripta y las dos torres octogonales) y rematada en 1891 con la fachada principal. Antes de internarse en las penumbras un tanto excesivas del interior, convendrá que la rodeen para apreciar el exterior. Sobre la calle del Obispo verán la puerta de Santa Eulalia de estilo gótico sumamente ornamentado. Siguiendo el con tomo del edificio llegarán a la fachada principal que, al igual que flecha, son de construcción moderna Aunque es cierto que se ejecutaron en base a los planos diseñados por un maestro de obras de Rouen, lo cual explica en parte el aire francés que rezuma la fachada. Antes de rasgarse las vestiduras por semejante atentado artístico, recuerden que muchas de las reconstrucciones que por ahí admiramos tampoco tienen mucho más del original que los planos, y a veces ni eso. Y vaya como ejemplo aquél famoso fresco del Palacio minoico de Knossos dónde es tan poco lo que resta del toro supuestamente original que uno se pregunta si en lugar de ese animal no podrían haber reconstruido con aquellos minúsculos pedacitos de pintura por ejemplo una grácil bailarina.
De todos modos la Puerta de Santa Lucía en el ángulo suroeste es auténticamente románica.
Siguiendo el recorrido alrededor de la Catedral sobre la calle de los Condes de Barcelona se ve la Puerta de San Ivo o de la Inquisición, por donde se accede a la Catedral. Ustedes verán una estatua de San Ivo y bajorrelieves describiendo el combate del caballero Vilardell con un dragón. Se le ve celebrando su victoria sobre el animal con la mano levantada, para morir de inmediato como castigo por su vanidad, como preconiza la inscripción: “Dios castigando su vana gloria”. En fin. Uno de esos días en que el caballero Vilardell se debe haber levantado con el pie izquierdo.
Finalmente, por la calle de la Piedad, bajorrelieve del siglo XV sobre la puerta del mismo nombre. Esta puerta es la que da acceso al claustro por afuera.

