Hotel Granada
Ustedes están recorriendo ahora la Avenida de Calvo Sotelo. A su derecha verán el arbolado paseo del Triunfo y sobre la Plaza Bailen, la estatua de Mariana Pineda en el lugar donde fue ejecutada en 1831. García Lorca inmortalizó su heroísmo y su amor traicionado para mayor gloria de una Margarita Xirgú en la plenitud de su arte. Luego pasarán por el Hospital Real para desembocar en el Arco de Elvira, antigua puerta de las fortificaciones árabes del siglo XII. Allí nace la calle de Elvira, la más antigua de la ciudad, que ustedes recorrerán hasta su esquina con la calle Cetti Meriem, dónde en el N°.6 se levanta el tradicional hotel Inglaterra que he seleccionado para alojarlos en Granada.
Como verán se trata de un hotel hecho a propósito para servir de escenografía a una película de Visconti.
Tiene varios pisos que rodean un patio cubierto por un lucemaño y un extraño ascensor que fiel a su nombre, sólo asciende, y del que uno espera ver aparecer en cualquier momento a M. Poirot o a Mrs. Marple. Es decir, también baja, claro, solo que ese es un acto que realiza obcecadamente con sus puertas herméticamente cerradas.
Instálense pues sin más trámite, bajen por las escaleras y salgan a la calle. En el N° 9 de la misma calle encontrarán el restaurante “La Nueva Bodega“.
Verán que los precios son sumamente razonables, máxime si comen en el bar, lo cual además tiene (a ventaja suplementaria de que les van a atender más rápido, ¿Cómo “qué apuro hay”? ¿Que “total siendo mediodía todo está cerrado”? Bueno. Tengo una sorpresa para ustedes. La Alhambra permanece abierta todo el día, así que dejen de buscar vanos pretextos para justificar su molicie y comiencen YA la conquista de Granada.





