Toledo

Si. Yo me doy perfecta cuenta de que debe ser algo fastidioso manejar dos horas oyendo todo el tiempo a su mujer dándole a aquello de:
“Anda más despacio, viejo…¿qué apuro hay?…Más vale llegar tarde que nunca”
“Si no aceleras un poco vamos a llegar de madrugada…¿Te parece que estas son horas para llegar a una ciudad desconocida?
cuando no a eso otro de:
“Hacele luces, viejo!!
o si no:
“No le hagas luces! ¿No ves que lo encandilas?
para terminar con:
“Tírate a la derecha!” No, no. a la izquierda, quise decir…Si, claro que me equivoqué, pero si yo por error te digo “tírate a ese precipicio ” vos vas y te tiras no más? ”
De todos modos usted no debería haber reaccionado tan bruscamente pero bueno, yaestá hecho. Asíque trate de limar las asperezas. No se olvide que dos habitaciones individuales cuestan casi dos veces más que una habitación doble.
Siendo cerca de medianoche, considerando que sus relaciones conyugales parecen cerca del punto de congelamiento y tomando en cuenta que la habitación del hot el debe dejarse libre antes del mediodía, realmente me parece un desperdicio que se instalen en un romántico hostal en lugar de optar por meterse en el primer hotel que aparezca luciendo las prometedoras dos estrellas en su anuncio.
Aún a la luz de las estrellas ustedes son ante todo turistas. Así que no se olviden de echar una mirada a su derecha cuando la Avenida de la Reconquista que están recorriendo, esté a punto de desembocar en la Plaza Alfonso VI frente a los muros de la ciudad. Verán un parque., .y prácticamente nada más. ¿Y saben porqué? Sencillamente porque no hay mucho más para ver, porque del circo romano donde se entretenían los pobladores de la romana Toletum no quedan más que unas pobres ruinas que a lo sumo sirven para adornar el árbol genealógico de Toledo.
Coman unos bocadillos en cualquier lado y vayanse a la cama. Lástima que estén demasiado rendidos como para hacer las paces en términos bíblicos, pero…..En cuanto a las valijas, no se molesten en deshacerlas: total a la mañana deberán ordenarlas de nuevo. Porque les informo que les espera un día agitado. Y ni se piensen que les va a sobrar tiempo para interrumpir su caminata para retomar al hotel con el pueril pretexto de dejar su equipaje en la consigna (y de paso aprovechar para descansar o echarse una siesta).
Esas son tareas que un turista bien nacido deja para antes del desayuno, a fin de ocupar en algo esas horas estériles en que, por falta de luz o porque aún todo está cerrado, es demasiado temprano para seguir las precisas indicaciones de esta guía.




