IL BARGELLO

IL BARGELLO simboliza las vicisitudes políticas y sociales que sacudieron a Florencia a partir del año 1250, cuando las corporaciones enfrentaron con éxito a los  señores feudales, asegurándose su espacio político. Con tal motivo, hicieron construir el Bargello, edificio que debía servir de residencia al “Capitán del Pueblo “, nombrado para velar por el cumplimiento de los privilegios arrancados a los nobles. De ahí el carácter severo, casi amenazante, de la sobria fachada sobre la vía del Proconsolo, cuya construcción se remonta al año 1260. Veinte años más tarde se construyó la parte posterior y el pórtico que cierra el patio.
Pero pasaron los años y ese nuevo sector se escindió en un proletariado artesanal con cada vez menos derechos y en una enriquecida clase burguesa compuesta por mercaderes y banqueros.
Las nuevas construcciones de 1320 en adelante (los pisos superiores levantados sobre el pórtico, la gran sala abovedada y la escalinata del patio) ya responden a esa situación. No era una clase en lucha, sino una clase asentada, sofisticada y ostentosamente enriquecida. Ya no se alojaba allí el Capitán del Pueblo sino el Podestá, cuyos blasones adornan muros y escalera.
En el siglo XVI fue la sede de la Capitanía de Justicia (Bargello) y parcialmente convertido en prisión.
Actualmente aloja al Museo Nacional, así que siendo las 15:30 ustedes aún tienen una media hora para recorrerla en todo el sentido etimológico de la palabra.

Duomo

duomo

Pintó algunos cuadros excelentes (La Virgen de la Roca, la Gioconda, etc.) y otros bastante inferiores a los de sus contemporáneos. A pesar de ello su fama era enorme también fuera de Italia. La Gioconda generó más posters que Madonna o Marily n Monroe y dio pie a una Giocondoclastia que produjo Giocondas flacas, gordas, libidinosas, tristes, fumando, tejiendo o haciendo gestos pornográficos. En fin. Cuando les toque visitar mañana el Museo de la Galería de los Oficios o, más adelante el Louvre, podrán juzgar por ustedes mismos.
Sobre la fachada norte podrán ver la Porta del la Mandorla, la más elaborada de las que tiene el Duomo. Está flanqueada por dos estatuas de profetas siendo el de la derecha de Donatello, de la época en que aún el diminutivo se correspondía con la edadjuvenil del escultor. Sobre la luneta hay unos mosaicos de la Anunciación realizados sobre diseños de Ghirlandaio. Por encima podrán ver (con esfuerzo) un bajorrelieve de la Asunción por Nanni di Banco.

Bien. Ahora ya están listos para penetrar en el Duomo.
Si Bernini en castigo por sus pecados estuviese en el infierno, seguramente en lugar de asarlo sobre una parrilla, Satanás lo habría condenado a permanecer en Santa María del Fiore sin un triste buril en la mano.