Viajes a venecia

El famoso Carnaval de Venecia que duraba de Navidad hasta el Miércoles de Ceniza pero que con preámbulos y algún alargue se extendía casi ¡seis meses! tampoco ayudaba a la buena fama de las venecianas. Parece que en esos días (¡ 180!) todo el mundo llevaba el antifaz negro y blanco y (según crónicas antiguas)… “al ponerse el disfraz hasta las mujeres más recatadas perdían todo control. Se emborrachaban junto a nobles y servidores, magistrados, y soldados”… “y se entregaban a todo tipo de excesos”.
En fin. Que hay que tomar las crónicas con pinzas, más que nada si son testimonios, como en estos casos, de viajeros. Porque aunque es cierto que el disfraz ayuda a perder algunas inhibiciones, también es verdad que los turistas suelen dejarse llevar por sus fantasías eróticas.
Si cruzan el Río dei Mendicanti (tantas veces pintado por Canaletto) y toman por el Lago Gallina llegarán a Santa María dei Miracoli (1489), una pequeña iglesia de puro estilo renacentista adornada con mármoles polícromos y que en la Primera Capilla de la izquierda tiene un curioso “Martirio de San Lorenzo” de Tiziano.
Bien. Considero que a juzgar por su mirada vidriosa han llegado al punto de saturación artística, así que inicien el regreso al hotel.
¿Cómo hacerlo?
Miren. Si toman hacia el Sur (si no tienen brújula traten de recordar que están en el hemisferio norte a pesar de su cansancio), podrán llegar (o no) a la Piazza, pasando por la Iglesia de S. María Formosa..

Si en cambio van hacia el oeste, se podrán encontrar con el Gran Canal de donde tomarán el vaporetto hacia la Piazza.
En todo caso siempre les queda preguntar, fiarse de su instinto, o simplemente caminar al azar a ver a dónde llegan.
Si en el camino encuentran un restaurante munido de menú turístico, entren y coman su plato de pasta recordando con respeto que Marco Polo lo introdujo en Italia desde la lejana China. Claro que, como en la vida todo es contradictorio, otros opinan que en realidad fue al revés, o sea que él hizo conocer la pasta a lo chinos. Cómanla de todos modos y vayanse a dormir.

Iglesia de Venecia

Si por casualidad usted tuviera uno de esos llaveros con brújula, de pronto podría intentar enfilar hacia el Norte. Luego de varias ideas y retomos llegarían a la IGLESIA DE SAN FRANCESCO DE VIGNA, de Sansovino, con fachada de Palladio. Bien vale la pena observar la fachada de Palladio y reflexionar sobre lo que hubiese sucedido si se hubiera aceptado su propuesta de reconstruir el Palacio Ducal en estilo neoclásico luego del fuego. Por él, por supuesto.
Como no supondrán que los hice ir hasta allí para que reflexionaran sobre eso, admiren la Virgen de Bellini y una obra del Veronés en la Sacristía.
Ahora desenfunden de nuevo su brújula y diríjanse al occidente. Cuando algún muro o un canal les impida seguir, traten de rodearlo o cruzarlo respectivamente. Si no pueden busquen un ser sin máquina fotográfica y pregunten: “Scuzi, la chiesa di San Giovanni e Paolo… ? Cuando lleguen a una nueva pared ciega o a un otro canal sin puente repitan la pregunta. Cuando ya hayan perdido toda esperanza, de pronto verán ante ustedes la familiar figura del condottiero Colleoni. Si ese milagro no se produce no se amarguen demasiado porque la estatua es igual a sus réplicas que seguramente ustedes ya han visto.

Venecia plaza san marco

En esa época el Gobierno se había dedicado de lleno a embellecer la ciudad. Se habían eliminado de la Plaza las letrinas donde “‘cada uno andaba licenciosamente a hacer porquerías” aunque es bastante difícil imaginarse que otra actividad se podía desarrollar allí. Se ubicaron los Moros sobre la torre del Reloj y se colocaron los tres estandartes de bronce, obra de Alessandro Leopardi.
Al otro lado de la Piazza, sobre el costado oriental, se elevan las PROCURATIE NUOVE construidas 100 años más tarde. Se continúan en ángulo recto, con la LIBRERÍA VECCHIA que enfrenta al Palacio Ducal, formando con éste la PIAZZETTA DE SAN MARCO.
La Librería es una típica obra del arquitecto florentino Sansovino realizado con lujo de columnas y estatuas luego de haber hecho despejar el lugar de las tienda, merenderos y urinarios que la adornaban. Sansovino quien había huido de Roma en 1527, no tuvo tiempo de hacer otro tanto de Venecia, de modo que fue encarcelado cuando una de las bóvedas de la Librería se desplomó. Luego de pasar dos años cavilando sobre las injusticias de la vida, recuperó su libertad y su posición y pudo continuar llenando Venecia de más arcadas y estatuas. A través de la Puerta de las Cariátides se accede a la Sala Sansovino con el techo decorado por Veronese. Allí se expone entre otras joyas bibliográficas, el famoso Breviario Grimani (Escuela Flamenca, siglo XV). Continuando, a la izquierda, sobre el Canal se levanta el Palacio de la Moneda donde se acuñaba el cequí, el famoso ducado de oro veneciano.
Los dos edificios de las Procuratie están unidas por el ALA NAPOLEÓNICA construido con un dudoso gusto por Napoleón luego de haber hecho demoler la Iglesia de San Giminiano. Al no colocar, prudentemente, su estatua en el lugar reservado en el nicho central, evitó que la misma fuese derribada. Cosa que hubiese sucedido prontamente, dada su escasa popularidad entre los venecianos

Ciudad de venecia

Bien. Regresen al Palacio por el otro corredor (sin suspirar, por favor) y si tienen ganas visiten los Pozzt, las cárceles que quedaban dentro del Palacio Una de las celdas conserva el revestimiento de madera y un camastro
Una vez terminada la vista del Palacio les toca comer, para lo cual sigan su instinto de conservación pues sería completamente inútil darles una dirección determinada que luego jamás encontrarían dadas las notorias dificultades para orientarse en la ciudad.
Antes de ayudar a su proceso digestivo escalando la Torre del Reloj (Coducci, 1496), observen a través de la arcada que pasa por debajo de la misma.
Ante ustedes se desarrolla la Mercería, una elegante calle que une la Piazza con el Rialto y que es amada por los turistas porque es la única vía por la que logran desplazarse sin perder el rumbo. Para mejor, a partir de un decreto de 1392 ya no se permite galopar a caballo por la Mercería, y lo que es más también se eliminaron de las calles los cerdos que, bajo la protección de San Antonio, vagaban libremente por la ciudad.. “Causa de fealdad y peligro” como trata vanamente de justificarse ante el Santo un escrito de la época.
Las palomas en cambio, más obcecadas (tal vez por estar protegidas por un Santo de mayor influencia como es San Marcos), han resistido algunos tímidos intentos de reducirlos dándoles pastillas anticonceptivas. Son cerca de 200.000, los niños los adoran, los conservadores de la limpieza de la ciudad las odian, y tienen la particularidad de asustarse puntualmente desde el año 1500, cada vez que los moros de la TORRE DEL RELOJ tocan la hora.
Con la misma puntualidad, Pavlov se debe remover en su tumba preguntándose cómo sus ratones lograron aprender tan fácilmente el sonido de las campanillas, y las tontas palomas de San Marcos, no.

Ahora ustedes se encuentran frente al famoso Campani le que durante casi 1000 años mantuvo en pie su estructura de casi 100 metros. El 14 de Julio de 1902, hastiado de ser el blanco de palomas y de turistas fascinados con la novedad de sus máquinas fotográficas, luego de crujir y agrietarse para evitar cualquier desastre, la venerable torre decidió seguir la suerte de tantos y tantos que la habían elegido para suicidarse y se autoeliminó desplomándose sobre la Piazza
Los venecianos, que son famosos por lo supersticiosos, pensaron que era el fin del mundo. Y aún hoy si usted le pregunta a algún viejo habitante de la ciudad que pasó el 14 de Julio, seguramente le dirá que fue el día de la caída del Campanile y no de la Bastilla.

Venecia: PUENTE DE LOS SUSPIROS

Simplemente saliendo al balcón de los Dalle Masegne (principios siglo X V), sin tener que arriesgar la vida subiendo escaleras, se disfruta de una hermosísima vista de la laguna y sus islas.
La Sala del Escrutinio también fue destruida por el fuego. Originalmente albergaba la Biblioteca pública aunque luego que ésta se trasladó fue utilizada para los escrutinios de la elección del Dux. EL PUENTE DE LOS SUSPIROS une
al Palacio con las Prisiones Nuevas construidas a partir del siglo X VI. El puente barroco de piedra tiene dos corredores que no se comunican entre sí, de modo que los que iban a declarar no hablaran con los que venían de comparecer ante el Consejo de los Diez. Según los guías el injusto nombre del Puente se debe a escritores anti venecianos, quienes sostenían que los prisioneros suspiraban al mirar por última vez la Laguna antes de ser ejecutados o torturados o ambos en sucesión inversa. Los guías y los escritores provenecianos discuten la cuestión de los suspiros pero no la de la tortura y las ejecuciones. Entre los que se alojaron en las Cárceles se cuenta a Silvio Pellico y al famoso Casanova, ex abate, ex violinista, ex-espía ex-financiero, cuyas supuestas aventuras eróticas hicieron soñar a generaciones luego que publicara sus escandalosas “Memorias” que esribió ya siendo viejo y triste bibliotecario del Conde Waldstein.

Viajar a la ciudad de venecia

La cosa comenzó cuando el astuto anciano se comprometió a transportar a Egipto a los cruzados, por una abusiva suma de 85000 marcos de plata que él supuso correctamente que no iban a poder reunir. En efecto no pudieron. Dándolo, en lugar de rescindir el contrato, inflamado por un súbito fervor religioso decidió emprender viaje a todos modos. Claro que, siendo que el contrato no había sido acatado en todos sus términos, él también decidió tomarse algunas pequeñas libertades. Por ejemplo un desvío hasta Zara, ciudad a la que hizo atacar exitosamente por los cruzados. Aparentemente Dandolo y los abanderados de la Verdadera Fe habían olvidado un pequeño detalle: y es que Zara ya era cristiana. Cristiana, sí. pero perteneciente a los húngaros Así que fue recuperada, si no para mayor gloria de Dios (yaque su población seguía las reglas de la Iglesia), al menos para la gloria de la república Veneciana. En tanto Inocencio III lanzaba anatema tras anatema y se mesaba los cabellos por haber contribuido a semejante empresa. De allí los cruzados debían seguir hacia Egipto, solo que. Solo que los venecianos gozaban desde 1207 de importantes privilegios en ese país, a pesar de que los Papas habían prohibido bajo pena de excomunión el comercio con los infieles. El barrio veneciano de Alejandría tenía un baño, panadería una iglesia y hasta se les permitía la venta de vino Es decir a Dándolo no le convenía en absoluto malquistarse con su poderoso socio comercial. Pero bueno. Ya que estaban embarcados, otro pequeño desvío no iba a cambiar demasiado la historia, así que en un descuido en lugar de dirigirse a Egipto los barcos venecianos pusieron proa a Constantinopla.
Luego de saquear la ciudad, masacrar y violar a sus habitantes (violar y masacrar, en ese orden), los cruzados recibieron las 3/4 partes del botín, pero como aún le debían a Dándolo parte del transporte, sumando, restando y multiplicando los intereses, al final los venecianos se quedaron con prácticamente todo.
Otra fuente de ingresos menos sancta aún que las cruzadas lo constituían los botines obtenidos por la piratería. Un ramo comercial en que debieron luchar contra la competencia de griegos, sarracenos, sicilianos y genoveses. La reconquista de Constantinopla por los turcos en 1453 marcó una fecha funesta en los balances venecianos que ya nunca más volvieron a ostentar tantos ceros en la columna del haber
Pero bueno pronto verán el testimonio de esas pasadas grandezas en las fachadas (góticas, bizantinas, lombardas o barrocas) de los casi 200 palacios que bordean el Canal Grande que recorrerá el vaporetto en su ruta hacia la Piazza.
Que es así como muchos venecianos llaman a la Piazza San Marco Como un modo de subrayar su preeminencia entre todas las otras que pululan por el mundo. Como quien dice “la Virgen a secas sin necesidad de aclarar que se trata de la Virgen María.
El Canal Grande une precisamente la Piazzale Roma (en cuyas proximidades se halla la estación de Ferrocarril y los estacionamientos para automóviles) con la Piazza San Marco.