Viajes a Paris
De la Gallerie des Prisioniers se pasa a la Capilla de los Girondinos, donde los miembros de ese partido más moderado pasaron sus últimos días. Llegaron allí de la mano de Robespierre y Marat y su caída en parte arrastró también a Danton. Marat quien murió acuchillado en su bañera con un libro en la mano era conocido por su crueldad y por haberse pescado alguna asquerosa peste cutánea por andar huyendo por los alcantarillados de París. Para aliviarse de la picazón, o quizás porque como en muchas de nuestrascasas,el único lugar tranquilo para leer era el baño, solía meterse por horas en la bañera. Su asesina, Charlotte Corday también pasó por la Conciergerie. En la Chapelle des Girondins se exponen algunos objetos pertenecientes a María Antonieta, un cuchillo de la guillotina, entre otros. A continuación está la sala de ejercicios de las prisioneras, con un pequeño apéndice para los hombres.
La misogenia de Robespiere podría explicar la notoria diferencia de tamaño entre ambos espacios. O quizás, no siendo más numerosas las mujeres, aún “in extremis” se preocupaban más de su estado físico.
Salgan entonces de la Concergerie. Si tienen ganas de frotarse el pescuezo, háganlo: es un gesto habitual en los que salen de visitar el lugar.
A su izquierda se levanta el Tribunal de Comercio separado del Hospital Hotel-Dieu por el Mercado de Flores. A su derecha, en cambio, asoma su aburrida mole la Prefectura de Policía. El famoso Hospital cuyo recuerdo se une a las grandes epidemias, a las operaciones sin anestesia y a las largas filas de camas (cada cama para tres enfermos) estaba en realidad a la derecha de la Catedral, recostado a los muelles del Sena.
En su lugar hay ahora un simpático enjardinado con la estatua ecuestre de un melancólico Carlomagno. Este jardín se comunica con la Place du Parvis Notre Dame en cuyo centro una pequeña placa indica el kilómetro 0 de Francia.
Hace no tantos años, en épocas más románticas, si usted se hubiera parado aquí sin su mujer, seguramente enseguida se le hubiera acercado alguien, y con aire misterioso y sonrisa cómplice le habría ofrecido un “photo-cochon”. O sea una especie de bisabuela de las revistas pornográficas… una fotografía que resultaría naif hoy en día hasta para una nursery…
Viaje a Paris
Paguen su billete y suban a visitar el Museo que desde 1844 aloja algunas interesantísimas obras del período medieval expuestas en el marco adecuado. Entre notables tapices se destaca por su fama “La Dama del Unicornio”. Ya que pagaron, no dejen de ver la capilla con su bóveda florida y la escalera de piedra que conduce al jardín.
Salgan del Museo y rodéenlo hacia la izquierda hasta llegar al Boulevard St. Germain que, junto con el St. Michel, forman las dos arterias principales del Quartier Latin.
Tomen por St. Germain a la derecha unos 100 metros hasta la rué des Anglais, y luego por ésta una cuadra hasta la rué Galande (a su izquierda) la que, finalmente los conducirá hasta la pequeña Iglesia de SAINT JULIEN LE PAUVRE. En el portal del N°42 hay un bajorrelieve de San Julián el Hospitalario, probablemente traído allí desde la iglesia. Antes de llegar verán a su derecha la rué Fouarre cuya curiosidad reside en su nombre.
¿Desconcertados con su francés básico, eh? Admito que fue una maldad de mi parte.
Resulta que a pesar de su aspecto humilde, la Iglesia de Saint Julien supo ser durante la Edad Media sede de la Universidad de Filosofía y Humanidades. Y siendo que los retaceos al presupuesto universitario son tan antiguos como el abecedario, los propios estudiantes debían acarrear la paja sobre la que se sentaban durante las clases. Parte de su asiento se perdía en el acarreo, de donde el nombre de la calle.
Como ven, la lglesia tiene un encanto muy especial, aunque debido a la proximidad de la majestuosa silueta de Notre Dame, parece aún más pequeña de lo que es.
Fue construida en el siglo VI en el cruce de dos i mportantes rutas romanas y a poco de fundada fue ya escenario de un extraño suicidio colectivo. Parece que un tal Phatir, judío converso, contrató a 20 mercenarios para ayudarle a asesinar a un correligionario que por su amistad con el rey no había sido obligado a laconversión. Cumplida la tarea que, considerando que eran 20, no debió haber resultado demasiado fatigosa, todos se refugiaron en la Iglesia de St. Julien. El Rey Chilpérico, en una decisión que seguramente no pasó a la jurisprudencia, perdonó al instigador pero decretó que el asilo divino no se extendía a los otros 20. Estos, sabiendo que las condenas eran precedidas de terribles sesiones de tortura, decidieron suicidarse. Dada la falta de práctica para tal acto irrepetible nombraron a uno de ellos para que los fuera estrangulando.
Luego de este inicio truculento la Iglesia sobrevivió sin sobresaltos hasta que la invasión normanda del siglo IV la redujo a escombros.
A partir de 1170 se inició la reconstrucción teniendo ya como modelo a Notre Dame. Claro que dadas las escasas disponibilidades de los monjes de Longpont se debieron contentar con mantenerse dentro de los límites del edificio viejo. Sin embargo pronto fue sede universitaria y lugar de reunión de la Asamblea Uni versitaria que cada 3 meses nombraba delegados a la Facultad de Artes que a su vez elegían al Rector.


