Madrid Avila

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Saliendo de la Catedral, ustedes podrán apreciar la casa del Marqués de…
¿Cómo? ¿Oí bien? ¿Usted acaba de susurrarle a su mujer que… “siendo Avila tan pequeña y ya que igual no hay nada demasiado importante para ver, mejor caminamos por ahí y nos arreglamos sin la guía”?
No. Claro que no me ofendo. Entiendo que para usted puede resultar muy fatigoso todo eso de ponerse los lentes para mirar de cerca, leer la guía cambiarse por los lentes de distancia intermedia para enfocar la máquina de fotos, luego ponerse los de lejos para mirar el paisaje, para terminar vol viendo a los de cerca para enterarse de algún detalle aclaratorio de la guía… Solo que me estaba preguntando cómo harían ustedes para apreciar determinado edificio… quiero decir¿cómo sabrían si es valioso o…?
¡Ah! ¡Entiendo! Usted opina que como su mujer hizo ese curso de decoración de tortas y usted perdió sexto de Preparatorios de Arquitectura, ambos están capacitados para…? Claro, claro… Es una cuestión de sensibilidad ¿cómo no se me había ocurrido?…de sensibilidad artística, …de emoción.
¿Y se puede saber por qué se pararon frente a esa casa? ¿Les emociona o… les conmovió la sensibilidad artística? ¡ Ah! ¡Les interesó la rica fachada estilo plateresco!
Bueno. Permítame sugerirle que no se vaya a apoyar contra esa exquisita fachada porque se puede ensuciar la camisa con el revoque que de tan fresco que está debe haber sido construido antes de ayer. Mire mi amigo. Esos adornos tan perfectamente terminados, tan regulares y simétricos, seguramente fueron vaciados de moldes hechos en Taiwan para decorar fachadas “al estilo plateresco”.
¿Ve ?Es por eso que no lo puedo dejar soIo. Y de paso aprenda una regla infalible (para cualquier lado menos para Egipto):
1) Desconfíe de los monumentos impecablemente conservados: suelen ser nuevos.
Bueno, obviando esta interrupción volvamos a la casa del Marqués de Velada con su interesante patio de tres galerías. Si le interesa, vaya hasta la Puerta del Peso (una de las 9 que atraviesan las murallas) y observe la torre dentro de la cual, se encastra el ábside de la Catedral. El Palacio Episcopal adyacente está en ruinas, así que ignórelo.

Fin de semana madrid

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Efectivamente, usted ha regresado a la Puerta del Sol. Como esta segunda parte de su jomada ha sido un tanto frivola, balancee el resultado del día con una visita al CONVENTO DE LAS DESCALZAS REALES, donde en épocas pasadas solían recluirse las damas de la nobleza.
Para ello, tome por la calle del Arenal hasta la calle San Martín y luego por ésta hacia la derecha, hasta la PLAZA DE
LAS DESCALZAS
. El convento se visita (previo pago). Luego de la visita (o no), regrese a la Puerta del Sol, tome por la Calle de las Carretas hasta la Plaza de Benavente, y de allí a la izquierda atravesando la Plaza del Ángel, a la popular PLAZA DE SANTA ANA
La Plaza, algo alicaída desde que los artesanos que la poblaban fueron desalojados, recién recobra su verdadera atmósfera por la noche, cuando las tascas que se apretujan en las callecitas que la rodean, comienzan a llenarse de gente. De todos modos, como hoy es sábado, ya se ve bastante concurrencia por los alrededores.
¿Qué cómo sé que es sábado? Porque mañana es domingo. Y si no es domingo, más vale que lo sea, porque tengo preparado para usted una visita al Rastro y otra a la Plaza de toros de las Ventas, que solamente funcionan los días domingo.
Frente a usted se eleva el Teatro Español… No, no. No se asuste, nadie quiere obligarlo a ver nada… Solamente quería indicarle que en la callecita que bordea al teatro hay una taberna donde puede comer bien y a buen precio. Así que recupere energías y calorías, descanse un poco y luego de nuevo sobre la Plaza, toma la calle Príncipe, atraviese la Plaza de Canalejas y siga por la calle de Sevilla hasta la calle de Alcalá. Doble a la derecha y recorra la calle de Alcalá hasta su confluencia con la Gran Vía.