Madrid
Naturalmente el ticket deberá ser pagado en pesetas. Como usted notará rápidamente, el dólar carece -en España-del carisma místicoque tiene en el Tercer Mundo y, por lo tanto, no es aceptado en cualquier lado. O sea, a menos que se haya munido de pesetas, antes de salir, cargue su valija, vuelva a meter adentro los calcetines que insisten en atisbar el mundo circundante y diríjase al mostrador del “Banco de España” para cambiar unos dólares. A ese respecto recuerde que cada vezque usted cambie sus alicaídos dólares, el Banco le cobrará un importe fijo (una especie de impuesto) que oscila alrededor de las 6(K) pesetas. En pocas palabras, si usted cambia menos de 5 dólares, en lugar de recibir pesetas, deberá pagar. O sea que, cambie una cantidad de una sola vez.
Y, por favor, no crea que descubrió América tan solo porque encontró una Casa de Cambio que anuncia orgulloso “No se cobra impuesto”, porque verá que en números lo suficientemente pequeños como para que su presbicia le impida apreciarlos, se indicará una cotización diferencial según la cantidad de dólares que usted cambie.
Ahora sí, suba al autobús que, dejando de lado el Pueblito de :”Barajas” que ve frente a usted, tomará por la Avenida de América (en el edificio que se eleva en el cruce con Cartagena vive Onetti) hasta la Plaza Colón, en pleno centro de Madrid.
La Terminal se encuentra en un subsuelo dónde también se aloja el Centro Cultural de la Villa de Madrid con un par de salas teatrales, salas de exposiciones, etc.





