Merida turismo

CONSEJOS PARA EL VIAJERO
□ Quizá no parezca una idea atractiva en el momento de hacerlo, pero definitivamente vale la pena hacer el esfuerzo de levantarse para ver la salida del sol en el campamento base de pico Bolívar. Hará ciertamente mucho frío pero con un poco de suerte se verá gratificado con una vista maravillosa. Pregunte a los guías a qué hora sale el sol.
□ En el camino de ascenso siempre es aconsejable tener a mano la cantimplora. Así no será necesario quitarse la mochila con frecuencia para beber. De ese modo también beberá más, lo que contribuye a combatir el mal de altura.
□ Lleve alguna prenda de ropa cálida y póngasela en cada descanso que haga para evitar resfriarse.
□ Los operadores turísticos de Mérida no aceptan las tarjetas de crédito, o sólo las aceptan a regañadientes (a menudo con recargos del 10 al 15 %). Prefieren cobrar en bolívares o en dólares, aunque aceptarán también cheques de viaje en dólares.

Escalar Pico Bolivar

Cuestiones de salud
El problema más común suele ser un cierto grado de mareo de altura. Entre las precauciones a tomar, debería proteger la piel expuesta ante un sol muy intenso, sobre todo en los tramos superiores de la escalada.

Mérida

Ruedas de fortuna andina
La ciudad andina de Mérida se halla rodeada de montañas ideales para recorrer alejados caminos en bicicleta. Los trayectos no siempre son fáciles pero las recompensas para quienes persisten resultan extraordinarias. Participé en una excursión de dos días por un hermoso paisaje abrupto que me llevó a descubrir las montañas y pueblos de la cordillera de Mérida.

Mérida es una base perfecta desde donde explorar la región andina de Venezuela. Muchos visitantes viajan en vehículos todo terreno, ya que los coches normales no pueden con el terreno alejado de las carreteras principales, pero como no podía permitirme un alquiler tan caro, opté por los pedales y las dos ruedas. En contra de lo que suele creerse, las bicicletas de montaña no son, por definición, capaces de llegar a cualquier parte. Sin embargo, con un ciclista que cuenta con un moderado grado de experiencia y una naturaleza animosa, la bicicleta puede ser una forma de transporte más útil y gratificante que los grandes jeeps.
En respuesta a mi petición de un recorrido desafiante, Tom, el propietario de Bum Bum Tours, con sede en Mérida, sugirió el trayecto de dos días a San José, pero con una desviación. En lugar de ir a Acequias (el punto de partida habitual), mi guía Alberto yyo nos dirigiríamos a Tierra Negra, lugar muy conocido por los aficionados al parapen-te y desde allí pedalearíamos hasta Acequias. El brillo malicioso en los ojos de Toni debería haberme servido de advertencia, pero estuve estúpidamente de acuerdo con el plan, convencido de que volverían a cobrar vida unas piernas previamente bien entrenadas, aunque no utilizadas últimamente para pedalear.

Cargamos las bicicletas y el equipo en el jeep y emprendimos la marcha desde Mérida, una ciudad que se encuentra encaramada sobre una estrecha plataforma por encima del río Chama. La carretera por la que circulamos tras salir de la ciudad, siguió el curso del río al sur, hasta el pueblo de Las González. La vía asfaltada desde Las González hasta Tierra Negra, la ruta habitual, había quedado cortada por un deslizamiento de tierras, así que nos vimos obligados a seguir por un espectacular y antiguo camino de tierra. Para cruzar el río, traqueteamos sobre la superficie de planchas de madera de un viejo puente de vigas metálicas. Ya al otro lado, Tom se paró para poner la marcha reductora. Eso nos dio la oportunidad de mirar hacia el cielo y observar las montañas de caras empinadas que se elevaban ante nosotros. Sin duda, el todo terreno iba a ser esencial para proseguir la ruta.
En ocasiones, durante el trayecto por el camino empinado, el gradiente se hizo tan fuerte que hasta parecía imposible que un vehículo como ese pudiera subirlo. El camino serpenteó por entre extrañas formaciones rocosas antes de enderezarse un poco cuando un profundo valle se abrió a la izquierda. Eso era nuestro punto de partida y me consolé al pensar que la ruta a Acequias no podría ser mucho…..las empinada que la que acabábamos de dejar atrás.