Museo nacional de florencia

Luego de observar el hermoso patio (donde solía levantarse el patíbulo) y la estupenda escalinata, precipítense a la sala de Miguel Ángel. De allí, sin dejar de correr, pasen por la Primera sala, hasta la Capilla de Podestá donde los condenados a muerte solían pasar la noche rezando y/o observando los frescos del Paraíso y el Infierno, un tema muy adecuado a la ocasión. Cuando la peste de 1630, dentro de unacuriosa medida sanitaria que probablemente no tuvo mucho éxito, fueron cubiertos de cal. Más tarde en 1839 se trató de restaurar los frescos con igual pocasuerte. Algunas opiniones maliciosas (probablemente gente a quien Giotto hizo víctima de sus bromas idiotas) le atribuyen la paternidad de los frescos.
Tratando de trotar sin detenerse, pasen por la Loggia que abre sobje el patio, viendo de paso el Mercurio de Giambologna. De allí pasarán a la Gran Sala del Consejo General con importantísimas piezas de Ghiberti, Brunelleschi y Donatello (verán un gracioso bronce de un David algo equívoco con una especie de capelina sobre la cabeza).
En el segundo Piso, se hallan las obras de Benvenuto Cellini, un picaro, inmoral y genial al estilo del poeta francés Francois Villon. Se asemeja a éste por su carácter violento y pendenciero, su afición a las putas y su falta de escrúpulos en aprovecharse de ellas. Fue perseguido porelasesinatode un notario (Villon por el de un fraile). Lo que lo llevó finalmente a la celda de Sant’Angelo, sin embargo, fue el robo de unas joyas que debía utilizar para una corona papal. Villon por su lado debió purgar el robo del oro del Colegio de Teología.
Lo que diferencia a ambos es que Villon escribía muy bien y nunca intentó cincelar. En cambio Cellini que fue un escultor excepcional se puso a escribir (bastante desastrosamente) su autobiografía.
En los 8 minutos que les restan atraviesen corriendo la sala de Andrea della Robbia (no hay demasiado) deténganse a respiraren la de Verrocchio y salgan atravesando la sala de la Chimenea, perseguidos por los porteros del Museo que se quieren ir a sus casas.