Rio Pantanal

Desorientados en el agua
La última larde, en el refugio, la pasamos en un bote de remos, explorando los bordes de la gran bato junto a Pousada Caimán. Nos deslizamos entre nenúfares, observamos a los cormoranes en las ramas, secándose las plumas y nos sentimos agradecidos ante la presencia de las libélulas que ayudaban a mantener alejados a los mosquitos.
Yo pasé un día todavía mejor en el agua, en el Refugio da Ilha. a orillas del río Salobra. a unos 60 kilómetros al sur de lafazenda Caimán. Había llegado a esta pequeña y hogareña pomada para probar una alternativa a la experiencia altamente organizada del rancho y el safari en Caimán, e inmediatamente descubrí que aquel ambiente relajado resultaba muy atractivo. Está muy bien tumbarse en una hamaca o sentarse a la sombra de las magníficas higueras que crecen alrededor de la pousada, pero también se pueden desarrollar aquí numerosas actividades. Mauricio, el joven propietario que habla inglés, se apresuró a mostrarme el sendero de 16 kilómetros, apto para caminar o recorrer en bicicleta de montaña, que se extiende sobre lo alto de los diques que se elevan por detrás de la propiedad, así como un lugar adecuado para bucear y un estanque para pescar.
La mejor parte del día. aparte de las comidas, en las que me sirvieron suculentos platos, fue la travesía m lancha motora por el río Salobra. una estrecha vía fluvial que serpentea entre unos bosques repletos de fauna. La travesía nos permitió pasar por varios acuarios naturales, zonas del río donde se acumulan grandes bancos de peces, para terminar en la frondosa y extensa baia Negra, una extensión de agua manchada de tanino que constituye un paraíso para las aves. Los tucanes toco (Rarnphastos toco) se encaramaban sobre los árboles y un par de jabirus pasaron deslizándose ante nosotros. Esta escena típica del Pantanal se vio complementada por el característico sonido de la única ave cuyo nombre nunca se olvida: el chaco chachalaca (Ortaiiscanicollis).

Pesca en el pantanal

PESCA EN EL PANTANAL
Con más de 400 variedades de peces que pescar, incluido el dorado (Salminus maxillosus) que puede alcanzar los 30 kilos de peso, y muchas especies de pirañas, no es nada sorprendente que el Pantanal sea considerado como uno de los mejores lugares de pesca del mundo. Se pueden alquilar embarcaciones y realizar excursiones de pesca organizadas en Corumbá, a 400 kilómetros al oeste de Campo Grande, y en Cuiabá, la puerta de entrada al Pantanal por el norte. Para pescar legalmente, es preciso obtener un permiso (que cuesta 100 dólares). Si tiene la intención de emprender un viaje por su cuenta, tendrá que conseguir el permiso directamente en el IBAMA (Instituto Brasileño de Recursos Ambientales y Naturales), con oficinas en ambas ciudades. No está permitido pescar en la temporada de cría (entre noviembre y enero).

Transpantaneira

A pesar de estar llena de baches a lo largo de sus 145 kilómetros, y de que termina en medio de ninguna parte, la carretera Transpantaneira, que conecta Pocone, a 100 kilómetros de Cuiabá, y el puesto avanzado de Porto Jofre, es uno de los mejores lugares del Pantanal norte para detectar la fauna de la región. La carretera sigue un trazado elevado de dos o tres metros sobre la llanura y tiene unos 120 puentes, muchos de los cuales son de madera y están destartalados. El plan original consistió en construir una carretera que cruzara por completo el Pantanal, pero las fuerzas combinadas de la oposición ecológica y los problemas técnicos impusieron una interrupción del proyecto.
En Cuiabá hay numerosos operadores turísticos y guías libres que le ayudarán a organizar un viaje por la Transpantaneira. Si alquila un vehículo, es aconsejable que sea con tracción en las cuatro ruedas, ya que le facilitará la conducción, aunque no sea esencial. Compruebe que tiene una rueda de repuesto en buen estado y mantenga el depósito lleno de gasolina. Es posible hacer autostop por la Transpantaneira, aunque no es recomendable, debido sobre todo al riesgo de acaloramiento.