Parque Sevilla

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Al llegara la Plaza Juan de Austria, contorneando siempre la Universidad, tomen por la Avenida del Cid hasta la Glorieta de San Diego. De allí la Avenida de Isabel la Católica los conducirá a la PLAZA DE ESPAÑA, rodeada en parte por un edificio de planta semicircular de aspecto reposteril que aloja al Colegio Hispanoamericano. Enfrente se extiende el Parque de María Luisa que en una época perteneció al Palacio de San Telmo. Entre la frondosas vegetación del Parque se encuentran diseminados el Museo de Artes Populares, el Estadio Benito Villamarin y algunos pabellones de la Expo Iberoamericana de 1929. Entre las muchas glorietas, fuentes, azulejos y estatuas que adornan el Parque, el conjunto escultórico preferido por los fotógrafos esquemáticos es la desmayada composición dedicada a Becquer.
Bien. Recorran el Parque, arrastrándose con el resto de sus fuerzas, o si no, vuelvan a su Hostal.
Si yo no me compadeciera de su calamitoso estado físico, les indicaría un original camino para regresar, distinto de aquél por el que vinieron. Pero sospecho que de todos modos, en lugar de disfrutar del paisaje, van a seguir concentrados en esas minúsculas ampollitas que les salieron en los pies, así que regresen por la vía más directa (Avenida del Cid, calle de San Fernando, Puerta de Jerez, y de allá la derecha, calle de San Gregorio que desemboca en la Plaza del Triunfo. Antes de caer desplomados en su cama, cómprense alguna cosita en un negocio de venta de alimentos (la palabra “almacén” desapareció de España con los últimos moros en 1492), y prepárense unos ricos bocadillos para antes de…
¿Cómo? ¿Que preferirían salir a cenar en uno de esos simpáticos mesones por los que acaban de pasar? ¡ No me diga! ¿Y no querrán por casualidad alojarse en el Hotel Alfonso XIII de paso?
Miren. Teniendo que decidir entre el alimento físico y el espiritual, yo opté por ustedes a favor del último. O seaque, en lugar de cenar algo que igual no van a disfrutar a juzgar por lo cansado que se les ve, relájense un poco con los pies en alto, y a las 22:00 en punto apróntense para presenciar un espectáculo flamenco típico en “Los Gallos”, un agradable lugar en el No. 11 de la Plaza Santa Cruz.
Claro, tan típico como puede ser un espectáculo preparado para turistas. Porque loque es por los sevillanos, ellos seguramente están bailando en alguna discoteca de moda al ritmo de Guns and Roses.
Espero que se acuerden que esa tarde habían estado en la Plaza de Santa Cruz a pocos pasos de su Hostal, así que no pretenderán que les explique de nuevo cómo llegar hasta allí.
Disfruten de la música hasta el alba y regresen lo que queda de ustedes al Hostal. Felices sueños.