PONTE VECCHIO

Luego diríjanse al Amo y crucen por el PONTE VECCHIO, otro de los grandes atractivos turísticos de la ciudad. El puente actual fue construido por Neri de Fioravante en 1345 en el lugar de otro al que se llevó la corriente. Si deseas ofertas de hoteles para hospedarte te recomendamos estos.
Desde su origen sirvió para la venta de joyas y trabajos de orfebrería. O sea que es un lugar sumamente peligroso. Si tuvo la precaución de esconder su tarjeta de crédito en su zapato en un descuido de su señora, saque su billetera y mirando el porta-tarjetero vacío, digacon la voz más convincente posible:
– ¡Qué macana! ¿Sabes que me olvidé la tarjeta de crédito en el hotel? Luego, siga rápidamente a través del puente hasta la otra orilla.
La Vía Guicciardini los llevará en pocas cuadras al PALACIO PITTI, un edificio decididamente poco gracioso en su aspecto.
Originalmente consistía solo de la parte central, construida por orden de Luca Pitti en 1485 sobre proyectos de Brunelleschi. En ese momento sólo habían tres portales en aro y siete ventanas en los pisos superiores. Pero antes de haberse terminado las obras, Pitti fue involucrado en un atentado contra Pedro de Mediéis, de modo que sus bienes fueron confiscados. En 1549 lo adquirió Eleonora de Toledo, quien en un acto que no le va a agradecer la posteridad, le encargó la continuación de las obras a Ammannati (el del Biancone, como llaman los florentinos al Neptuno de la fuente). Este cerró las arcadas laterales, insertó algunas ventanas y le adosó las dos alas que cierran el patio. Sin embargo el que más colaboró para reducir el edificio a esa cosa aburrida que ustedes ven, fue Ruggieri quien en 1764 amplió la Planta Baja y el Primer Piso.
Aparte de las críticas que merece el edificio desde el punto de vista arquitectónico, hay que reconocer que es indispensable visitarlo por su contenido.

Ponte Vecchio

Entonces tomen la vía dei Benci que bordea la Piazza Santa Croce por el oeste, y desciendan hasta el Amo, justo frente al Puente alle Grazie. Luego bordeen el Río hacia la derecha. Pronto verán a su derecha la Galería, degli Uffizi (¡cerrada!) y a su izquierda la conocida silueta del Ponte Vecchio. Como todo eso lo verán en detalle mañana, limítense a echarle una mirada displicente y sigan caminando a lo largo del Amo. Pronto verán a su izquierda la pequeña Plaza del Limbo. Doblando sobre la explanada, verán a su derecha la Iglesia de los Santos Apóstoles. Esta Iglesia fue construida en el siglo IX, de donde la austeridad de sus líneas, solo aliviada por el Portal renacentista de da Rovezzano.
Es aquí donde se guarda la piedra del Santo Sepulcro que uno de los Pazzi se trajo consigo de una cruzada a Tierra Santa. Al parecer, habiéndosele ofrecido honores y fortuna, él prefirió latal piedra, lo cual, naturalmente, es otra prueba de la probable opulencia de esa familia.
En la pintoresca ceremonia del “Scoppio al carro ” que se real iza frente al Duomo el sábado de Semana Santa, el fuego que hace explotar al carro, es encendido mediante esa piedra aquí, y luego llevado a la Catedral.