Plaza granada
Buen día. Son las ocho menos cuarto, así que a preparar las valijas. Luego de un buen baño (quién sabe si en su próxima posada les espera un baño tan cómodo), bajen a desayunar en el propio Hotel en Granada donde, por una módica suma, se podrán sentir ct uno Abder Rahman I. atendido por silenciosos y diligentes camareros.
Salgan a la calle y dirijan sus pasos hacia la CATEDRAL sobre la Plaza de Pasiegas, un edificio bastante deslucido en su exterior. Fue comenzada en 1532 en un estilo gótico atrasadísimo > continuado en estilo renacentista. La fachada, del siglo XVII, es bastante triste. Tampoco es demasiado brillante la torre a la que le faltan 21 metros de su altura proyectada.
De todos modos entren y recórranla. Verán que las 5 naves que componen el interior tienen unas proporciones bastante imponentes (116 metros de longitud) y están sostenidas por 20 enormes pilares con columnas corintias adosadas. Curiosamente se demolió el coro para permitir una visión sin obstáculos del espacio, precisamente aquí donde no hay nada demasiado estimulante para apreciar, excepto tal vez, la astuta unión de las naves con la cúpula que corona el ábside circular, la cual a su vez descansa sobre una serie de arcos de medio punto.
Los vitrales del siglo XVI representan escenas del Nuevo Testamento. Isabel y Fernando arrodillados junto a los pilares del gran arco de acceso a la Capilla son obra de Pedro de Mena. Los medallones con las esculturas en madera de las cabezas de Adán y Eva pertenecen a A. Cano, coloreados más tarde por Ulloa. Salgan de la Catedral y visiten ahora la CAPILLA REAL que en 1505 construyó Enrique Egas en estilo gótico florido, para albergar los restos mortales de los Reyes Católicos. La reina en su testamento había establecido expresamente su deseo de ser enterrada en Granada “en un sepulcro
humilde en el Convento de Santa Isabel”. Pero por si acaso, y seguramente conciente de la inclinación de Fernando hacia las aventuras fáciles (y es difícil cerrar los ojos cuando se deben criar los hijos naturales junto con los legítimos), agregó:
“Si el rey prefiriese sepultarme en algún otro lugar, que mi cuerpo sea trasladado y colocado junto a su lado, para que la unión que hemos gozado en vida, se represente por la de nuestros cuerpos en tierra”, asegurándose así que al menos muerto, dormiría junto aella.
Muerto Fernando en 1516(Isabel había muerto en 1504), ambos cuerpos fueron ubicados allí con gran pompa en el año 1521. Carlos V amenazó con reconstruir la capilla que hallaba demasiado estrecha para abarcar lagloria de sus abuelos, pero se contentó con agregar una fachada exterior sobre la Plaza de la lonja. La fachada de la Capilla es de estilo renacentista, en cambio el interiores un acabado ejemplo de gótico isabelino, con sus bóvedas nervadas y el escudo de los Reyes Católicos (flecha y yugo, de triste memoria pues más tarde fue apropiado por la Falange como símbolo), como efecto decorativo.
Granada fotos
Por el este las murallas se interrumpen en la puerta bien conservada, llamada de Monaita. Continuando por el camino Nuevo de San Nicolás, llegarán finalmente a la iglesia del mismo nombre, de cuya explanada podrán disfrutar de la vista realmente espléndida de la Alhambra encendida en vivos colores iluminada por el crepúsculo.
¿Que todavía no es la hora del crepúsculo? Perfecto. Entonces tomen al noreste un par de cuadras hasta la IGLESIA DE SAN SALVADOR (siglo XVI), edificada sóbre la Mezquita Mayor de Granada (conserva una pila árabe en el patio)
Vuelvan a SAN NICOLÁS, extasíense con la vista realmente inolvidable y luego regresen hasta el Darro.
Supongo que no tendré que explicarles como bajar. De todos modos ha anochecido y usted no podrá leer el nombre de las calles. Por otra parte, los veo algo nerviosos por la creciente oscuridad, así que me fiaré de su instinto y de sus piernas súbitamente juveniles para que lleguen a destino. Por si acaso, recuerden que siguiendo siempre hacia abajo en algún momento van a llegar al Río. Una vez que hayan llegado al Darro diríjanse a la Plaza Nueva. Verán que en el laberinto de calles que se extiende entre el costado Norte de dicha Plaza y su hotel, hay mucha atmósfera y unos cuantos restaurantes sumamente económicos y muy concurridos. Si quisieran trasnochar, podrían ir a ver algún espectáculo flamenco. Yo fui una vez a los Jardines del Neptuno en la calle Araibal porque hacía un calor de locos y el espectáculo (que no estaba nada mal), era al aire libre. Pero ustedes piensen en los templos romanos transformados en iglesias visigóticas, éstas a su vez transformadas en palacios árabes, solo para volver a ser iglesias renacentistas. O sea que si todo es mutante ¿Cómo puedo yo saber si los Jardines


