Via sacra
Con mucho esfuerzo de imaginación podrán ver el patio alrededor del cual se elevaban las dos galenas superpuestas sobre las que daban las habitaciones de las mujeres. Con algún exceso de imaginación se pueden reconocer el horno, el molino, las termas, la cocina, y el pequeño larario donde se ubicaban las divinidades familiares, etc.
Siguiendo por la Vía Sacra se van a encontrar con el templo de ANTONINO Y FATUSTINA disfrazado de Iglesia de San Lorenzo in Miranda. Lo que solía ser el pronaos es ahora la fachada del iglesia Antonino era uno de esos escasos seres de quien todo el mundo (incluyendo los historiadores) hablaban bien. A ese milagro contribuyó sin duda el hecho de que, al ser nombrado emperador, hubiera ingresado toda su fortuna personal en las arcas del estado. De su mujer Faustina en cambio, todo el mundo decía pestes. Sin embargo, a pesar de que le amargó la existencia, Antonino le erigió un templo creando de paso un fondo para la educación de las muchachas pobres.
A la derecha del templo se descubrió una necrópolis arcaica. Inmediatamente después van a llegar al TEMPLO DE ROMULO (hijo de Majencio, no de la loba). Su puerta de bronce es la original y da a una rotonda que durante muchos años comunicaba con la Iglesia de los Santos Cosme y Damián que verán cuando recorran la Vía dei Fiori Imperiali.

