Sant Angelo
En el año 271 Aureliano convirtió el mausoleo en fortaleza. En el 690, en ocasión de una de esas epidemias de peste que diezmaban Europa cada tanto, el Papa Gregorio Magno acertó a pasar por allí Casualmente estaba implorando lagracia divina (por lo de la peste, claro)cuando se le apareció un ángel envainando la espada. Entender que ese gesto significaba que la peste se iría a terminar, que eso realmente sucediera y que la estatua de Adriano fuese reemplazado por la del ángel, fue una misma cosa. Nuestro amigo Alejandro Borgia le agregó más tarde las torres laterales, se recabaron las almenas y se ubicaron los cañones. Gracias a estas precauciones el Papa Clemente VII salvó su vida refugiándose allícuando las hordas del Condestablede Borbón asolaron Roma. Más tarde aún se convirtió en cárcel, habiendo albergado a algunos personajes famosos como Benvenuto Cellini (el magnífico orfebre que logró escapar de allí), a Giordano Bruno, a Beatriz Cenci y al Conde de Cagliostro. Como algunos recordarán, Giordano Bruno (nacido en 1300) se trasladó a París donde enseñó filosofía rebatiendo los postulados de la corriente aristotélica con argumentos tan encendidos que terminaron por prenderle fuego a él mismo en Roma en el año 1600. Beatriz Cenci, en cambio, a semejanza de Lucrecia, pertenecía a una noble y riquísima familia. Pero a diferencia de ésta, odiaba a su padre, Francesco. Y a tal punto le detestaba que junto con su madre y hermano instigó para asesinarlo. Como no hay manera de dejar contento a todo el mundo, Clemente VIII la mandó al cadalso junto a su hermano en el 1599. Según el retrato de Guide era hermosísima, igual que Lucrecia, pero hay que admitirque los pintores eran a veces un tanto indulgentes. El Conde Cagliostro, cuyacelda se visita, era un charlatán, supuesto médico, masón, y dedicado a lasciencias ocultas. En la loca corte de Luis XVI gozó de gran fama y estuvo íntimamente vinculado al escándalo del Collar de María Antonieta que tanto colaboró para desacreditarla. Según se sabe, Cagliostro era consejero y amigo íntimo del cardenal de Rohan un hombre de gran fortuna quién aspiraba obtener los favores (bíbl icamente hablando) de la reina, quién al parecer lo detestaba cordialmente. Cagliostro, junto con unaMme. de la Motte rastrearon las calles de París hasta encontrar una prostituta que se pareciera a la reina. Luego la vistieron con ropas verosímiles y concentraron una entrevista con el Cardenal en los jardines de Versailles. De Rohan, hombre eclesiástico, espiritual y confiado al fin, no se dio cuenta del cambio y tocó el cielo con las manos. (Esto, claro, es otra figura retórica para evitar herir susceptibilidades). El siguiente paso consistió en falsificar una carta de la reina en la que ella le pedía al Cardenal que, en compensación por los reales favores, él comprara en su nombre un collar de ¡647 diamantes con un total de 2800 quilates!
En pocas palabras, el Cardenal obedeció pero el collar en lugar de llegar a manos de la reina fue desguazado y vendido en Londres. El escándalo que se armó cuando los joyeros quisieron cobrar, agregó otro leño a la hoguera que habría de encender la Revolución Francesa, y envió al Conde a la celda que ustedes pronto van a visitar. La moraleja es que los diamantes no son siempre el mejor amigo de una mujer.
En el patio del castillo se puede ver la rampa helicoidal de época romana (romana, romana) que conduce a las distintas salas con interesantes decoraciones. De la sala de Clemente VII, por un corredor, se sale al Patio de Alejandro VI del que se puede descender a las antiguas prisiones y a los almacenes donde se guardaban los víveres para la guarnición. De la galería de Pablo III (de Sangallo), se puede alcanzar lade Julio II, obra de Bramante. Del vestíbulo se pasa a las habitaciones papales con la Sala Paolina decorada con estucos de Montelupo y Sermoneta. Se visita la Sala de Perseo, la del Amor y Psíquis. la Cámara de los Festones con obras de Van Dyck, Signorell, etc. Por una escalerilla se llega a la celda de Cagliostro, el Gabinete del Delfín y el de la Cigüeña.
CASTEL S ANGELO
Buongiorno.
Bueno…No ponga esa cara tan mustia…Pincharse una inocente ampollita no es una operación de alto riesgo.. .siempre y cuando se haya acordado de desinfectar la aguja con un fósforo. Y aunque no lo haya hecho, igual es muy pronto para que sienta los síntomas del tétano. Por otra parte no es mi culpa que usted haya comprado esos championes con ese absurdo instrumento de tortura que por detrás se le clava en el tobillo. Rellene entonces la parte del talón con unos cartoncitos y salga rengueando lo más rápidamente que pueda.
Tome en cualquier lado un dedalcito de café con roscas, y para que vea que no soy un insensible a su dolor, les permitiré que se tomen un “pullman “, si me prometen que en lugar de dormitar van a mirar por la ventanilla hacia afuera.
Luego de cruzar el Tiber y reconocer la familiar silueta del CASTEL SANT’ ANGELO (desde donde una Tosca parecida a María Callas se arrojó al vacío luego de mataral malvado Scarpia), tomarán por la Vía de la Conciliazione hasta la Plaza San Pedro.
La concepción, exacerbadamente barroca, de la Plaza se debe a Bemini quién la edificó en 11 años a partir de 1656.
Las 284 columnas conforman dos galerías coronadas por 140 estatuas que, en un simbolismo algo obvio, se abren como dos brazos para recibir a los pueblos en el seno del cristianismo.
La simetría se completa con dos fuentes iguales y en el centro el obelisco que Calígula le robó a los egipcios y que Nerón colocó en el Circo Máximo. En medio de enorme expectativa, 150 caballos y 800hombres y alguna complicada maquinaria, trasladó el monolito a su ubicación actual.
Curiosamente los egipcios, aparentemente sin tanta alharaca ni maquinaria, llevaban sus obeliscos de un lado para otro como si se tratara de cajitas de fósforos


