Avila España
Habiendo estacionado, supongo, antes de admirar el portal, y siendo ya pasadas las doce del mediodía, instálese en una mesa al aire libre en el Restaurante El Tabemón sobre la Plaza, con vista a las magníficas murallas que se construyeron en su casi totalidad entre los años 1090 y 1099, en solamente 9años.
Si el camarero se demora, di viértase multiplicando la altura media del muro (12 metros) por su espesor de 3 metros, y a su vez por la longitud de 2557 metros de su desarrollo. Agregúele las noventa torres (o no lo haga si ya se olvidó aquella vieja formula de 2 pi R). Finalmente calcule cuántos milenios le hubiese llevado levantar las murallas a la Empresa Constructora que hace tres meses está por terminarle la cocina.
Pague la cuenta absteniéndose de traducir las pesetas a pesos para no estropear su digestión, y penetre en la ciudad amurallada por la puerta de San Vicente.
Como me parece conocerlo algo, sé que al terminar el recorrido que le voy a sugerir por Avila frunciendo la nariz, me dirá:
- Esto no es lo que yo me esperaba.
Bueno. El problema es que Avila despierta demasiadas expectativas. Viendo las magníficas murallas que junto a las de Carcasonne deben ser las mejor conservadas de Europa, observando lo pocoque se ha extendido laciudad fuera de los muros, y luego de escuchar aquello de “ciudad detenida en el tiempo”, uno se imagina que allí nada debe haber cambiado desde que Isabel la Católica caminaba por sus calles.
Pero no es así. Ha cambiado y mucho… y para peor posiblemente. Sucede que en Avila, más que en otras partes, ha cundido desde siempre la manía de modernizar los edificios, con la consecuencia de que poca cosa queda con el aspecto con el que fue concebido. Ahora si uno deja los estilismos histórico-arquitectónicos de lado, la ciudad es simpática de recorrer, con rincones amables y, buscando bien, con alguna fachada noble, algún portón majestuoso y más de un detalle pintoresco. Con estas salvedades, comience el recorrido por la calle del Estado que a la izquierda de la Puerta de San Vicente conduce (intra muros) a la CATEDRAL que reúne casi todos los defectos que acabo de enumerar. Se trata de una pesada estructura de granito mitad catedral y mitad fortaleza. Fue concebida como románica, que es la parte más antigua incorporada a las murallas. Luego se prosiguió en un estilo gótico que a su vez se interrumpió (de las dos torres de la fachada principal, solo una se ha terminado). El portal monumental que se le adjuntó en 1779 es, siendo muy indulgente, curioso. Lo más valioso del exteriores el portal Norte del siglo XIII, lamentablemente hecho con una piedra demasiado débil para resistir la intemperie. El interior en cambio tiene cierta majestad y posee un trascoro con valiosas esculturas platerescas.

