Iglesia de Venecia

Si por casualidad usted tuviera uno de esos llaveros con brújula, de pronto podría intentar enfilar hacia el Norte. Luego de varias ideas y retomos llegarían a la IGLESIA DE SAN FRANCESCO DE VIGNA, de Sansovino, con fachada de Palladio. Bien vale la pena observar la fachada de Palladio y reflexionar sobre lo que hubiese sucedido si se hubiera aceptado su propuesta de reconstruir el Palacio Ducal en estilo neoclásico luego del fuego. Por él, por supuesto.
Como no supondrán que los hice ir hasta allí para que reflexionaran sobre eso, admiren la Virgen de Bellini y una obra del Veronés en la Sacristía.
Ahora desenfunden de nuevo su brújula y diríjanse al occidente. Cuando algún muro o un canal les impida seguir, traten de rodearlo o cruzarlo respectivamente. Si no pueden busquen un ser sin máquina fotográfica y pregunten: “Scuzi, la chiesa di San Giovanni e Paolo… ? Cuando lleguen a una nueva pared ciega o a un otro canal sin puente repitan la pregunta. Cuando ya hayan perdido toda esperanza, de pronto verán ante ustedes la familiar figura del condottiero Colleoni. Si ese milagro no se produce no se amarguen demasiado porque la estatua es igual a sus réplicas que seguramente ustedes ya han visto.

Museo Correr en Venecia

El Museo CORRER que se aloja allí posee algunas excelentes obras de la dinastía de los Bellini. las famosas cortesanas de Carpaccio, etc. etc.
La Piazzetta está adornada con dos columnas de granito traídas de Constantinopla o Siria. En 1172 se logró colocarlas en su lugar aunque la tercera cayó en la laguna. Según una antigua superstición quien pasa entre ambas columnas corre peligro de muerte. Se dice que tal leyenda se habría originado por el hecho de que los condenados a muerte pasaban por allí. Ahora por qué se les ocurría pasar por allí o donde venían, eso nadie lo explica.
Sobre una de las columnas, de espaldas al mar, San Teodoro, lastimosamente desplazado de su patronato sobre la ciudad, por las apariciones y desapariciones algo sensacionalistas de San Marcos, medita sobre la futilidad de ser un cadáver responsable.
Sobre la otra columna, el león alado de San Marcos que supo viajar a París en esa excursión escultórica organizada por Napoleón, observa melancólicamente a los Leoncitos que desde 1722 se encuentran para delicia de los niños que se les montan encima, en la Piazzetta dei Leoncini.
El costo del transporte de las columnas parece que correspondió a un tal Barattieri quien obtuvo por ello permiso para instalar entre ambas columnas un banco público de juegos de azar.
Bordeen el Palacio Ducal, sáquenle una foto del Puente de los Suspiros que les va a salir mal porque está a contraluz y sigan por la Riva degli Schiavoni. Pasen por el Puente de la Paja y frente al Monumento de Victorio Emmanuelle II doblen a la izquierda (a la derecha está el mar) hasta la Iglesia de San Zacaría. Fue fundada en 827. Apenas terminada ya fue reconstruida conservando, de esa época, la cripta. De las reconstrucciones del siglo XII conserva el campanile y el ábside 1lamada Capilla de San Tarsio. En 1480se siguió reconstruyéndolas sin que los resultados agreguen nada a la historia de la arquitectura. Más bien todo lo contrario. De todos modos tiene una hermosa Virgen de Giovanni Bell ini en el segundo altar de la nave izquierda.
Luego de una prudente espera que podrán disimular bajo un aire místico, si no aparece ningún otro turista (o si el que aparece es igualmente conservador en sus gastos como usted) pague para que le iluminen el cuadro y de paso visiten la capilla San Tarasio con frescos del Andrea del Castagno quien tocaría mal el laúd y tendría mal carácter, pero pintar, pintaba bien.
San Tarsio (sin ser tan famoso como San Marcos), fue otro cadáver ilustre y viajero, hurtado también de Oriente. Según el Duque Dándolo, devoto del Santo, unos marineros al entrar en una iglesia oyeron una voz que les decía “coge ese cuerpo santo y llévatelo”. Los marineros de esa época eran muy devotos y como prueba está el hecho de que en lugar de zambullirse en el primer burdel se les daba por ir a rezar. Así que le hicieron caso a la voz, estimulados para mejor por la del propio Santo quien les urgía diciendo: “levántame, estoy dispuesto a ir contigo”.

PROCURATIE VECCHIE en Venecia

De todos modos de inmediato se comenzó la reconstrucción y en el año 1912 (en el cumpleaños 1000 del finado Campanile) se inauguró su réplica exacta que posee sin embargo una solitaria virtud sobre su ilustre predecesor, que ustedes seguramente sabrán apreciar: tiene un ascensor.
Por la rampa en espiral que recorría la torre antes de esa innovación, habían subido a caballo el emperador Federico III, y (probablemente) a pie Galileo y Goethe. Aparte de estos espectadores ilustres del magnífico panorama, otros anónimos y seguramente menos entusiastas solían ser colgados de jaulas de madera en la Edad Media, por el delito de haber violado las leyes de la Iglesia.
Sus campanas resonaban sobre toda la laguna para saludar a las flotas victoriosas que retomaban a la patria. Las mismas campanas siguen resonando al mediodía provocando probablemente el suicidio de los turistas cuando se ponen a tañir a pocos centímetros de sus oídos. Al menos de aquellos turistas que no tienen hijos adolescentes. Los otros, acostumbrados a escuchar a Guns and Roses a decibeles comparables a una pequeña explosión termonuclear, hallarán el sonido de las campanas como un suave ronroneo.
La loggetta de Sansovino también fue bastante dañada cuando lo del suicidio del Campanile, pero fue (por una vez hay que admitirlo) bien reparada.
En los nichos las estatuas de Minerva, Apolo, Mercurio y la Paz son de Sansovino, así como la Madona del interior (1540). Al sacar una foto en escorzo con el primer plano de la loggetta (siento informarle que a otros millones de fotógrafos se le ocurrió la misma idea) imaginen el ángel dorado que solía coronar la punta del campanile.
Formando cuerpo con la Torre del Reloj están las PROCURATIE VECCHIE edificadas entre 1496 y 1530 en una sola planta, pues la segunda se agregó más tarde.
Se trata de una serie ininterrumpida de 50 arcadas en Planta Baja y 100 ventanas en la Planta Alta. Se trata de un diseño poco imaginativo que inexplicablemente se inscribe bien en el conjunto de la Plaza.
Increíblemente las Procuratie servían de residencia a los 9 procuradores encargados del mantenimiento de la Basílica y ocupan el lugar de las viejas casas que antes habitaban éstos.

Ciudad de venecia

Bien. Regresen al Palacio por el otro corredor (sin suspirar, por favor) y si tienen ganas visiten los Pozzt, las cárceles que quedaban dentro del Palacio Una de las celdas conserva el revestimiento de madera y un camastro
Una vez terminada la vista del Palacio les toca comer, para lo cual sigan su instinto de conservación pues sería completamente inútil darles una dirección determinada que luego jamás encontrarían dadas las notorias dificultades para orientarse en la ciudad.
Antes de ayudar a su proceso digestivo escalando la Torre del Reloj (Coducci, 1496), observen a través de la arcada que pasa por debajo de la misma.
Ante ustedes se desarrolla la Mercería, una elegante calle que une la Piazza con el Rialto y que es amada por los turistas porque es la única vía por la que logran desplazarse sin perder el rumbo. Para mejor, a partir de un decreto de 1392 ya no se permite galopar a caballo por la Mercería, y lo que es más también se eliminaron de las calles los cerdos que, bajo la protección de San Antonio, vagaban libremente por la ciudad.. “Causa de fealdad y peligro” como trata vanamente de justificarse ante el Santo un escrito de la época.
Las palomas en cambio, más obcecadas (tal vez por estar protegidas por un Santo de mayor influencia como es San Marcos), han resistido algunos tímidos intentos de reducirlos dándoles pastillas anticonceptivas. Son cerca de 200.000, los niños los adoran, los conservadores de la limpieza de la ciudad las odian, y tienen la particularidad de asustarse puntualmente desde el año 1500, cada vez que los moros de la TORRE DEL RELOJ tocan la hora.
Con la misma puntualidad, Pavlov se debe remover en su tumba preguntándose cómo sus ratones lograron aprender tan fácilmente el sonido de las campanillas, y las tontas palomas de San Marcos, no.

Ahora ustedes se encuentran frente al famoso Campani le que durante casi 1000 años mantuvo en pie su estructura de casi 100 metros. El 14 de Julio de 1902, hastiado de ser el blanco de palomas y de turistas fascinados con la novedad de sus máquinas fotográficas, luego de crujir y agrietarse para evitar cualquier desastre, la venerable torre decidió seguir la suerte de tantos y tantos que la habían elegido para suicidarse y se autoeliminó desplomándose sobre la Piazza
Los venecianos, que son famosos por lo supersticiosos, pensaron que era el fin del mundo. Y aún hoy si usted le pregunta a algún viejo habitante de la ciudad que pasó el 14 de Julio, seguramente le dirá que fue el día de la caída del Campanile y no de la Bastilla.

Venecia: PUENTE DE LOS SUSPIROS

Simplemente saliendo al balcón de los Dalle Masegne (principios siglo X V), sin tener que arriesgar la vida subiendo escaleras, se disfruta de una hermosísima vista de la laguna y sus islas.
La Sala del Escrutinio también fue destruida por el fuego. Originalmente albergaba la Biblioteca pública aunque luego que ésta se trasladó fue utilizada para los escrutinios de la elección del Dux. EL PUENTE DE LOS SUSPIROS une
al Palacio con las Prisiones Nuevas construidas a partir del siglo X VI. El puente barroco de piedra tiene dos corredores que no se comunican entre sí, de modo que los que iban a declarar no hablaran con los que venían de comparecer ante el Consejo de los Diez. Según los guías el injusto nombre del Puente se debe a escritores anti venecianos, quienes sostenían que los prisioneros suspiraban al mirar por última vez la Laguna antes de ser ejecutados o torturados o ambos en sucesión inversa. Los guías y los escritores provenecianos discuten la cuestión de los suspiros pero no la de la tortura y las ejecuciones. Entre los que se alojaron en las Cárceles se cuenta a Silvio Pellico y al famoso Casanova, ex abate, ex violinista, ex-espía ex-financiero, cuyas supuestas aventuras eróticas hicieron soñar a generaciones luego que publicara sus escandalosas “Memorias” que esribió ya siendo viejo y triste bibliotecario del Conde Waldstein.

Venecia Italia

Dense vuelta y observen el reverso del tímpano del portal principal. Se trata de un excelente mosaico del siglo XIII. Más arriba, la bóveda del Paraíso en un trabajo de mosaico hecho sobre diseños del Tintoretto.
El monumental mosaico de la cúpula representando al Pentecostés y a los pueblos a evangelizar es de comienzos del siglo XIII.
De la nave derecha se accede al BATISTERIO adornado con mosaicos del 1300 que relatan la vida de Cristo y San Juan Bautista. La fuente bautismal es de Sansovino (1546). Al costado, se encuentra la CAPILLA ZEN (que viene a ocupar una parte del Nártex). Tiene mosaicos del siglo XIII relativos a vida y milagros de San Marco.

En la nave izquierda se eleva el “capitello” una pequeña construcción de mármol coronada de una enorme ágata.
El transepto izquierdo tiene mosaicos del siglo XII en la cúpula. La última Cena y los Milagros de Jesús en cambio fueron realizados sobre diseños de Veronese y Tintoretto en el siglo XVI.
Sobre la cúpula del crucero del transepto se ve una Asunción del siglo XIII. El coro está precedido de hermosas estatuías de fines del siglo XIV
El CORO exige una visita (y lamentablemente un billete de entrada también). Está cubierta por una cúpula con excelentes mosaicos bizantinos y bajo un baldaquino de antiguo mármol verde sostenido por columnas esculpidas de alabastro, descansan ¡al fin! los restos de San Marcos.
Pero para los que no son especialmente devotos del Santo, el interés del Coro radica en la célebre Palad’ Oro, un increíble retablo bizantino de 975 algo reformado hasta su forma actual de 1340. Antes de que Napoleón se llevara algún recuerdo poseía 1300 perlas, 400 granates, 300 zafiros, 300esmeraldas, 90 amatistas, 90 rubíes además de los esmaltes magníficamente trabajados. Lo demás, por supuesto, es oro. En fin. Que uno no puede pensar con cierta melancolía que, si en lugar de andar escondiendo los restos de San Marcos, los venecianos hubiesen ocultado la Palad’Oro, seguramente ningún milagro lo hubiera hecho aparecer.
Saliendo del CORO (¡y con el mismo billete!) podrán entrar al TESORO al que se accede por el brazo derecho del transepto. Aunque luego de la Pala d’ Oro todo parece algo pobre, igual se afirma que todo lo que No se ve se lo llevó Napoleón de recuerdo. Lo que sí se ve son, en parte, también souvenirs de viaje de los de la Cuarta Cruzada, y de Marco Polo.
Venecia, como verán, además de ser la ciudad de los Canales, es la ciudad de las escaleras como pronto (¡ay!) aprenderán. Así que vayan entrenándose subiendo desde el Nártex a las galerías de donde se obtiene una maravillosa vista del interior de la Basílica, del diseño del pavimento y de los magníficos mosaicos de la bóveda desde la distancia adecuada a la edad y curvatura de su córnea.

Hoteles en venecia

Mientras desembarcan Michelangelo, (¿o y a se olvidaron de él?) les cargará el equipaje hasta el cercano y lujosísimo Hotel Danieli. En el camino seguramente les explicará que la Basílica de San Marco fue construida para albergar el cuerpo de San Marcos. Según se cuenta, sus restos fueron traídos en el 849 desde Egipto por unos mercaderes venecianos, quienes lo escondieron en medio de un cargamento de carne de cerdo, sabiendo que los musulmanes se cuidarían de no revolver allí.
Esta anécdota, si es verídica, arroja una reveladora luz sobre el concepto sanitario de los venecianos de esa época, y explica en parte el porqué de las continuas pestes que asolaron la ciudad.
Al llegar al Hotel Danieli tal vez el portero uniformado les indique cuál fue la habitación que ocuparon George Sand y Musset en ocasión de las noches tormentosas que pasaron en ese Hotel. Y quizás tengan la suerte de que les toque la misma habitación o tal vez aquella otra que recuerda a la duquesa de Windsory…
No. No estoy loco. Ni tampoco confundí este capítulo con aquel otro dedicado “A los ricos y famosos de gira por Europa “. Simplemente, por un momento, les imaginé en un paquete turístico que promociona Venecia, llamado “VENEZIA IN INVERNÓ”. A un precio sumamente razonable se les incluiría una estadía en el fabuloso Danieli, el traslado de ida y regreso, la asistencia de un guía profesional para su visita y…
Pero no. Decididamente eso sólo le sirve a los europeos que ya han visto Venecia en verano, primavera y otoño. Ustedes que la visitan por primera vez aprovechen del buen tiempo, el cielo luminoso y los días largos y dejen los lujos para otra oportunidad. Consuélense pensando que gastarían más en propinas que lo que les va a costar su modesto alojamiento en el Hotel SAN ZULIAN, San Marco 535.
Bueno. No. No se hagan ilusiones. No es que su hotel sea TAN barato, sino que las expectativas de propina en el Danieli son TAN elevadas.
¿Porqué su hotel no es TAN barato? Y bueno. En Venecia en general los hoteles son caros, y particularmente caros en la zona de la Piazza. ¿Y entonces por qué los alojo cerca de la Piazza? Sencillamente para no tener que verlos deambulando entre canales y puentecitos como almas en pena tratando de ubicar su hotel. Porque la verdad es que en Venecia es completamente imposible orientarse en medio de esa maraña de callecitas que de repente terminan contra una pared o ese laberinto de canales que los devuelve al punto de partida. Los únicos lugares señalizados son la Piazza San Marco y la Estación. Estén donde estén verán unos cartelitos amarillos indicando esas dos direcciones. Para los que no están alojados en uno u otro lugar, el resto es silencio.
Así que no cavilen más, traten de gastar lo menos posible en extras y diríjanse al Hotel SAN ZULIAN a pocos pasos de donde desembarcaron.

Venecia, la ciudad de los enamorados

En fin. Por ahora ustedes no han visto nada que los prepare para las maravillas que les esperan: tan sólo un triste área fabril de chimeneas humeantes y fábricas de aspecto desolador en Mestre. Pero aún así, eso no explica su aspecto avinagrado ¿Qué les ha pasado? ¡ Ah! ¿Discutieron? Bueno. Su suegra no es la Madre Teresa de Calcutta pero es la madre de su señora. Usted no debería haber dicho eso. De cualquier modo Venecia es la ciudad de los enamorados, así que le será fácil hacer las paces y.
¡Ah Pero miren allí! ¿.No ven a ese señor de aspecto sonriente que lleva en la mano un cartel con su (de ustedes) nombre , Sorprendidos eh Bueno Acerquense y dense a conocer El les dira que se llama Michelangelo pero lo dicen Michelangioloo Angelo como el grande escultor, vieron la Pieta en San Pietro?, ¿Bello no?
Mientras les lleva las valijas Si Puede dejar que lo ayude con las valijas Michelangelo es un guia profesional Por otra parte usted deberia haber aprendido que el peor momento para pelearse con su mujer es a la salida o llegada a una ciudad En esas ocasiones ella se adelanta con su ofensa a cuestas y lo deja a usted con todo el equipaje
Mientras llegan al vaporetto. Angelo les va acontar lo del turco que trató de dañar a la Pietá con una indignación que no sería mayor si hubiese sido él quien la esculpió
No. Claro que no era un turco. Pero para los venecianos los extranjeros malos suelen ser turcos en forma algo genérica Del mismo modo en Turquía (después del pillaje de Constantinopla. claro) el hombre de la bolsa con el que se asusta a los pequeños es un italiano Todo es según como se mire
Instalados sobre el vaporetto trate de limar asperezas lo cual entiendo que es difícil ya que Angelo no ha parado de hablar ni un instante El pertenece a esa raza de guías que llevan la profesión en el alma Seguramente si estuviera en la barca de Caronte rumbo al Averno, igual estaría describiendo con entusiasmo las particularidades del lugar a sus futuros colegas de asador
Gondoleros gondolieri antes eran muchos 10000 góndolas ahora solo 500 les dirá mostrando a uno de esos gondoleros disfrazados de gondoleros peroque en realidad son sus viejos conocidos los taximetristas de estación, igualmente ávidos por desplumarlo
Attenzione . eh ¡Attenzione! Caro carissimo- les dirá seña lando a una de esas elegantes em barcaciones que conservan el luto que les impuso hace 100 años un decreto senatorial. A pesar de que, razonablemente la palabra góndola pudiera originarse del latin cymbula (barquito). los especialistas insisten en atri buirlo al griego kondi. Lo cual como kondi suena a cualquier cosa menos a góndola y además significa valva de molusco cosa que, a priori y sin conocer a fondo la apasionante anatomía de esos bichos, no parece muy afín a la elegante forma de las góndolas, vendría a demostrar que los fi lólogos son todos locos. Claro que los desvelos de Angelo por preservar su economía de los embates de sus compatriotas pueden tal vez no ser completamente desinteresados. Y mientras les explica que las góndolas están hechas de 280 piezas distintas construidas a mano y que pesan 585 kilos, de pronto dejará deslizar alguna velada promesa de pasarlos a buscar luego…
“Para visitar a mi hermano en Murano… Así ven una verdadera casa veneciana. No para turistas…
Y aunque usted no lo crea, casualmente el hermano de Angelo se dedica a la venta de cristales…
…”solamente para amigos de Angelo. Mucho, mucho, mucho más barato que negocios para turistas. Obras de arte ¿eh?… Maravillas…”.
Bien. Aprovechen el viaje para ir viendo lo que Angelo les está indicando.

Venecia

Más que una ciudad, Venecia parece la extravagante escenografía para una película de Fellini. Una improbable y lujosa ciudad imperial que un libretista delirante hubiese implan-tado encaramado sobre unos postes de madera en el medio de un pantano de difícil acceso.
Una ciudad de fachadas de tarjeta postal, canales escondidos y puentes de bolsillo.
A pesar de su absurda implantación (o tal vez gracias a ella) Venecia logró mantenerse como una floreciente república por más de 1000 años, debido a dos cualidades y a un defecto propio de sus habitantes:
I) Su primera cualidad es su extraordinaria habilidad para la navegación. Esa afición se remonta y a a aquellos primitivos vénetos que se establecieron en esos pantanos huyendo de las hordas bárbaras. De ellos se sabe que eran hábiles pescadores que lograban sortear los bancos de arena, navegando en los bajíos de la laguna. Las generaciones siguientes heredaron esa afición al agua, pero ya miraban más lejos, al mar abierto. Y pronto las naves vénetas surcarían el Adriático, el Mediterráneo y el Egeo en una especie de matrimonio con el mar que se simbolizaba todos los años con una ceremonia muy popular. El Dux, vestido de oro, parados sobre su lujosa barca llamada el Bucentauro, echaba un anillo al mar, diciendo: “Nosotros te esposamos, mar, en signo de perpetua dominación”.
Locual demuestra dos cosas. A)Primero que los venecianos tenían un concepto decorativo de la mujer y una visión machista del matrimonio. Y como prueba de ello es notorio que, a diferencia de otras ciudades italianas, en la historia veneciana no se ha destacado ninguna mujer.
No aparece allí ninguna Livia Agrippina, Lucrezia Borgia o Catalina de Medici. A lo sumo asoma tímidamente esa pobrecita Desdémona que tuvo la duda virtud de dejarse degollar por Ótelo. Y si bien el Moro de Venecia fuese un invento de Shakespeare quien se empeñaba en hacer navegar sus fobias racistas entre canales (el negro Otelo, el judío,
Merecadder de Venecia), igual es cierto que se baso en hechos reales. Chiara Massolo Lucrezia Capello de muieres que murieron en circunstancias similares
B) La segunda consecuencia es que si bien las Desdémonas murieron pudidissimas y castissimas (como lo declara la sentencia judicial en un superlativo que siembra crueles dudas sobre la conducta de las que apenas son púdicas v castas». otras habrían que no lo serían ni tanto
Y si el matrimonio entre humanos es algo frágil ,,qué pensar cuando uno de los contrayentes es el (más bien, la) mar”
Máxime cuando como dijo Voltaire. ni siquiera había consentimiento por esa parte Y como cantaban los genoveses. acérrimos enemigos de los venecianos

DE FLORENCIA A VENECIA

DE FLORENCIA A VENECIA
Y henos aquí enfrentados de nuevo a la duda existencial de siempre: ¿Viajamos directamente a Venecia o hacemos escalas?… O, aunque nos desviemos, ¿pasaremos por Fiésole a conocer el Anfiteatro Romano y, de paso, visitamos el pequeño museo de la Iglesia de San Francisco, con las exóticas piezas, depred…..¡ejem!, recogidas por los misioneros franciscanos en China, Egipto y otros países similares?
Y yo qué sé. Lo ideal sería, por supuesto, disponer de dos meses para recorrer cómodamente Italia Ahora, si uno apenas dispone de un mes, evidentemente tiene que calibrar muy bien las ciudades que habrá de visitar. De todos modos, aceptando esa bastante improbable hipótesis de que su situación económica en lugar de hundirse en las profundidades del desastre, ha tenido un inesperado vuelco favorable, yo le sugeriría hacer el siguiente recorrido:
Salgan de FLORENCIA hacia BOLOGNA (107 kilómetros por la ruta 65), para lo cual les convendrá tomar la Viale Lavagnini hasta la Piazza della Liberta y de al1í 1a vía del Ponte Rosso que desemboca en dicha ruta. Si su situación económica realmente hubiese mejorado, podrían tomar la Autostrada A1, que más rápidamente pero con menos gracia, los depositará también en Bologna. Claro que la opción entre carretera común y autopista no se reduce solamente a lo puramente económico.
Por ejemplo las rutas tradicionales tienen la ventaja de un recorrido más pintoresco que las autostradas que llevan trazados rectilíneos y aburridos. Aún más, una razonable velocidad permite disfrutar de esas bellezas naturales… pero…
Pero tiene en cambio la desventaja de que por ella transitan otros automovilistas movidos por idénticos intereses y gustos radicalmente distintos. O sea que, de pronto usted quiere deleitarse con la observación de un apacible valle (para lo cual enlentece su marcha), molestando así al coche que lo sigue cuyo conductor, tal vez, sea amante de las montañas.
Del mismo modo, puede suceder que el automovilista que lo antecede sea fanático de los rabanitos, bajando su velocidad a la de una tortuga cada vez que divisa un plantío de esos poco emocionantes cucurbitáceas. Una ventaja de las autopistas es que no suelen ser transitadas por tantos camiones como las carreteras comunes. Y aunque lo fueran, igual usted podrá pasarlos cómodamente gracias a los numerosos carriles, pero…
Pero tienen la desventaja de que lo dejan a usted en la ignorancia de dónde almuerzan los camioneros… y como todo el mundo sabe, estos suelen merendar en los sitios más económicos y donde se sirve la comida más abundante, aunque…
Aunque, esta afirmación algo folclórica ha sido aprovechada por restaurantes carísimos que han comprado camiones y los dejan estacionados a su puerta para engañar a turistas crédulos. Cosa que no lo podrá pasar si va por la autopista…
En pocas palabras, haga como quiera.